28/9/13

Hacía mucho tiempo que no me quedaba despierta hasta tan tarde, pero no quiero irme a la cama. ¿Para qué, si total seguro que no duermo? ¿Si seguro que me quedo mirando el techo como una imbécil durante horas, sintiendo que ninguna postura es cómoda y que me empieza a doler la cabeza?
Pienso en lo que decía mi madre sobre aquello de juntar las manos sobre la mesa con alguien, que es muy representativo cómo algunos alargan la mano hacia ti y cómo otros apenas sobrepasan el borde de la misma, de puta pereza, de esperar que tú hagas todo el camino hacia ellos. No sé si esa gente es egoísta, vaga o gilipollas. No sé qué demonios se supone que tienes que hacer cuando la vía oral ha fracasado. Es decir, mi impulso natural es largarme. Me canso de ir, te digo que vengas y no haces caso, pues doy media vuelta y me voy. Literalmente. A lo mejor soy demasiado exigente, a lo mejor no me explico bien; la experiencia me dice que normalmente ambas partes tienen responsabilidad en mayor o menor medida. Quizás es mi vena impulsiva la que dicta que si alguien te dice que no te preocupas, o que no te esfuerzas, la reacción natural es ir, y rápido. Otros, quizás más racionales, o con horchata por sangre, prefieren limitarse a la llamada telefónica, o al sms. Al frío email. Al "como vi que te habías enfadado, preferí darte tu espacio". ¿Espacio? ¡Acabo de quejarme de que no vienes!
Son las 4.06h y puede que esté desvariando.
Recuerdo una película sobre un matrimonio. Él era político, ella activista luchando por el voto femenino, entre otros. El marido hace algo horrible y ella "repitiendo el error de cientos de generaciones de mujeres antes que ella, se culpabilizó por ello". Aquella frase me dejó tocada mucho tiempo. Es cierto que las mujeres tendemos a asumir la culpa de los demás. "Me ha puesto los cuernos porque estoy gorda / ya no me arreglo como antes", "le pido demasiado y, claro, se agobia", etc. Aunque no lo digamos en voz alta, lo pensamos. ¡Cómo nos gusta culpabilizarnos! ¿Por qué? ¿Por qué nos gusta tener la responsabilidad de sus errores? ¿Quizás así creemos que tenemos, además de culpa, cierto control sobre lo que hacen? A toro pasado, pero "control". ¿No te molesta que tu novio vaya a conocer a esa chica que conoció por internet? No, ¿por qué iba a molestarme? ¿Por qué iba a prohibírselo? Primero, ¡como si pudiese o quisiese! Segundo, si quiere serme infiel, lo será con esa, o con otra, tenga mi bendición o no para quedar con la chica en cuestión. Yo no controlo lo que hace y no soy responsable de ello.
En fin, que cierro ya, que me embalo y ya no tiene ni pies ni cabeza esto.