9/8/13

Informando

Hace un tiempo que no publico, mis disculpas, aunque tengo un par de borradores de cosas que quise publicar y al final ahí se quedaron.
El parón es resultado del cambio de vida.
Unas tres semanas antes de acabar como au pair, encontré una habitación en el barrio que quería (Clapham), y aproximadamente 10 días antes de tener que mudarme, encontré trabajo. De lo mío, sí. Quien escribe ahora mismo es una felizmente independizada recepcionista de hotel.
El viernes 19 fue mi último día como au pair, el día 20 mi exhostfamily se fue a Francia (yo me quedé cuidando del gato), el 21 me mudé y el lunes 22 empecé a trabajar. ¿La despedida con mi hostfamily? Nada sensiblera. Mi exjefa me regaló una taza (psé), un libro de cocina pésimo (psssé) y una radio (guay). Yo fingí que me emocionaba al decirles adiós.

La casa en la que vivo podría ser mejor y el hotel en el que trabajo es un 2*, la categoría hotelera más baja en la que he trabajado hasta el momento, pero me importa poco, he ido a entrevistas en hoteles 4* donde pagaban menos, 5* donde trabajabas 8 horas de pie, en tacones, lamiéndole el culo a los clientes... Además, ya habrá tiempo de buscar algo mejor en el futuro (la única pega de este trabajo son los 6 días de curro a la semana).
Mis compañeros de trabajo son geniales y mis jefas son muy relajadas, hay muy buen ambiente, la verdad. Los clientes... bueno, son clientes. Ya tengo un par de historias agradables, desagradables y graciosas, ¡y no llevo ni un mes!
Trabajo con gente de todo el mundo y estoy absorviendo información sobre sus culturas cual esponja. No quiero parecer una loca acosadora, así que pregunto un poco un día, pongo la oreja al otro... De momento me he aprendido los números del 1 al 10 en rumano y en hindi.

Bueno, ¿qué más contaros? Vivo a unos 20/40min en bus del hotel, dependiendo del tráfico. Al lado de casa hay un parque enorme con el único estanque londinense donde está permitido pescar (pero casi todo lo pescado vuelve al agua porque suelen ser pezqueñines). Mi calle es peatonal, pero el ruido que me ahorro de los coches lo tengo en ruido de aviones. Te acabas acostumbrando, como a todo.
Por el momento hace calor, así que me da igual vivir en una habitación sin más muebles que la cama y el armario, pero para cuando venga el frío y no asome fuera de mi cubil más que para ir a trabajar, querré tener algo más cozy. Ahora mismo, el mejor plan para un día libre soleado es coger una manta, una botella de vino y montarte un picnic en el parque, cosa que todos los clappers (habitantes de Clapham) tienen por costumbre, así como tomar el sol, practicar yoga, boxeo, jugar al fútbol, hacer skate, etc.

En fin, sólo quería informar de que soy feliz, tengo "casa" y trabajo.
Un abrazo muy grande a todos, gracias por leerme.

4 comentarios:

Gretka dijo...

Debe de ser un gustazo. Enhorabuena :) Lo que me extraña es que Robin no se haya mostrado más emotivo con la despedida. Pero bueno, tú a disfrutar. Espero que sigas teniendo historias que contar. Aunque comente poco, estoy pendiente de todas tus entradas, y te sigo fielmente.
Por si quieres leer algo mío (aparte de esa citación que ya hice una vez de algo tuyo, y la cual te pasaste a bichear), te dejo mi enlace: http://realidadparasimples.blogspot.com.es/

IrePoppins dijo...

Me alegro mucho de que hayas encontrado algo d lo tuyo.Yo tambien me dedico a turismo,hace apenas un mes aun curraba en un hotel en Trier pero la verdad estoy segura de que no quiero seguir trabajando demasiado tiempo de esto...xD LO ODIO! Mucha suerte!Un beso

Ladherna dijo...

Gracias a las dos por los comentarios!
Con Robin... en fin, la despedida fue más sincera. Hace unos días le envié un email, pero no he tenido respuesta.
Trabajar en un hotel es peculiar y hay que tener cierta personalidad para que te guste, aunque hay días que por mucho que te guste tu trabajo, lo detestas.

Shae dijo...

Buh! Pues a mi la despedida de Robin me pareció la más natural como ya te comenté en su momento y no todo el mundo es emotivo en las despedidas y eso es totalmente respetable.

Por otro lado, me alegro de que esteas trabajando en el hotel, tienes unas anécdotas realmente hilariantes aunque acabes de la gente hasta el culo, jeje