12/4/13

Diría que brilla el sol tras las nubes

Queridos lectores, escribo para pedir disculpas. Sé que hace bastante que no escribo, y más aún que no escribo algo decente, con chicha.
No es que no me pasen cosas, me están pasando, sí, y buenas además. On roule à 1000km/h au dessus de la mer en première classe, que diría Grand Corps Malade.

Soy feliz, aunque aún hace frío, busco trabajo y a veces me frustro con el idioma. Tras dos semanas encerrada con los críos, todavía queda casi una semana con este horario de mierda 13h/día. Y soy feliz. A veces creo que no me merezco esto, que no merezco tanto, otras veces me asusto y salgo corriendo, pero estoy trabajando en ello.
No hay color más alucinante que el de sus ojos bajo el sol (sí, el sol asomó tímidamente el pasado finde). No hay nadie más dulce que él y no creo que nadie pudiese cuidarme mejor.
Quizás he encontrado lo que siempre he querido, corazón e intelecto, ambos al nivel que necesito, o al menos eso parece.
No quiero convertir esto en una entrada ñoña, aunque supongo que siendo lo más importante de mi vida actual, y un cambio tan grande, merece mención especial.
Toca reacostumbrarse a rutinas que hace dos años que no tenía, asumir ese tipo de riesgo que más miedo me da (coger una maleta y largarme a lo desconocido, no, pero esto que hace todo el mundo, sí), hacer planes para dos, toca el perder sueño y dinero por vernos un rato, acostumbrarme a usar el inglés desde el primer minuto del día al último...
Toca dormir abrazada y protegida, reírme, sonreír con ternura, derretirme, hacer cosas juntos. Acostumbrarme a que ahora mis problemas no son sólo míos. A que ya no necesito todos esos escudos, a que puedo relajarme y disfrutar, que parece fácil, pero es lo más difícil. "Preocúpate menos y quiérelo más", me decían hace ya meses... Estoy en ello.

En fin, soy feliz. Sin trampas, sin dobleces, sin planes ni maldades. Soy feliz y hago feliz a quien me hace sentir así. Tan sencillo como eso.
Y querría compartirlo con vosotros, aunque por desgracia soy más una escritora del dolor, el cabrearse y maldecir que de la felicidad, las mariposas y tal. Eso, que seguiré por aquí, intentando volver a escribir (tengo un par de cosillas para el apartado de au pair) y que si me echais en falta, pensad que es para bien, que si no estoy escribiendo es porque estoy ocupada intentando no convertirme en un charquito de mantequilla bajo el sol.

2 comentarios:

bailaloasarosoquellegoelmamboso dijo...

Mira al pájaro tan feliz y contento, es una alegría! Yo ya te he dicho todo lo que te podría decir sobre esto así que sólo puedo añadir: a seguir derritiéndose como mantequilla bajo el sol (o lo que asoma de él)!

Gretka dijo...

No te disculpes, mujer. Disfrútalo. Que alguna alegría tendrás que tener, no van a ser todo obligaciones y lluvia(aunque tú eres del norte y estarás acostumbrada. Yo soy sevillana, y de lo que ha llovido aquí, creo que me estoy volviendo rancia o algo).
Pierde un poquito el miedo, que no el tiento, y acuéstate tarde y con una sonrisa todas las noches (o mañanas) que puedas ;)