26/1/13

DALF (Dañar A Ladherna a la Francesa) C1

Estoy hecha un pingajo. Mi cuerpo ha decidido troncharse en los últimos días y a alteraciones hormonales, con sus correspondientes dolores, se unen dolor de cabeza y espalda. A dos días del examen DALF (Diplôme Approfondi de Langue Française) estoy que me arrastro. Dos horas y media en la biblioteca y sentía que me ardían los ojos, no entendía lo que estaba leyendo. Recogí mis cosas y volví a casa bajo un frío de narices. Me empastillo y me meto en la cama con una serie francesa. Plan de tranqui, pero productivo. El dolor vuelve a rachas irregulares. En realidad sé que tengo el nivel requerido para el examen, leo textos de 1.000 palabras y no entiendo entre 3 y 10, que teniendo el apoyo -permitido para el examen- de un diccionario francés (que no español-francés) se queda en que lo entiendo todo. Comprendo las grabaciones y puedo explayarme lo que haga falta sobre cualquier tema. Lo que me pone nerviosa es el modelo de examen, con preguntas de comprensión del estilo "en el último párrafo, el periodista se muestra: 1) escéptico, 2) optimista, 3) irónico, 4) pesimista; justifíquelo". Y yo leo y releo el último párrafo, y lo entiendo a la perfección, pero lo único que veo es a un periodista que redacta con una opinión neutral. Al final me digo que, bueno, el periodista dice "bajo este punto de vista, podría..." y eso suena dubitativo, ¿no? El uso de condicionales huele a escepticismo. Voy a la corrección del ejercicio, ¡y me he equivocado! El periodista se muestra optimista, ya que utiliza el término ciudadanía global. A ver, si ahora resulta que "ciudadanía global" es un término optimista, paremos el mundo que yo me bajo.

Plan para enfrentarme al examen:
1) No conseguir dormir la noche anterior
2) Chutarme café en vena hasta que esté como una ardilla adicta al crack
3) Tomar painkillers a lo House con la vicodina
4) Llegar al examen mucho antes de la hora de comienzo y morir de la ansiedad en la espera

Suena a buen plan, ¿verdad?
Tengo que conseguir a alguien para llevarme a tomar una caña después, no sólo porque tendré que descargar tensión, sino porque al día siguiente tendré el examen oral. Y a ése sí que tengo que llegar relajada. O sea, que unos cuantos carajillos y arreglado.

(Ahora es cuando me vendría bien creer en algún dios/santo/energía para tener a quien rezarle)

1 comentario:

bárbara dijo...

Ánimo Ladherma-Wan Tresgrajos. La Fuerza te acompaña.
Sólo déjala fluir a través tuyo.