26/6/12

'Til we see the sunlight

La música resuena en mis oídos, explota sobre mi cabeza en ondas que retumban contra paredes y  techo y cuando pienso que ya no puede sonar más fuerte, sube el volumen y siento cómo me atraviesa, cómo mis órganos internos parecen ser golpeados por él.
Pero me da igual. Tengo las mejillas encendidas por el esfuerzo, me muevo, me agito, salto más y más arriba, giro las caderas, canto a voz en grito, levanto los brazos, sacudo la cabeza y gotas de agua se escapan de mi melena empapada en agua fresca. Me muero de calor, querría quitarme toda la ropa, pero estoy eufórica y sólo quiero seguir bailando. ¡Bailar y bailar hasta que salga el sol!
No sé dónde están mis amigas. No me importa, sólo cierro los ojos y a través de los párpados cerrados percibo los flashes de luz, siento cuerpos desconocidos contra el mío.
Energía en estado puro, ¿a quién le importa el cansancio? ¿A quién le importa que mi falda parezca haber emigrado demasiado arriba? ¿A quién le importa?

Y entonces se acaba la canción y abro los ojos. Ya no estoy en el LC club de Nantes, estoy en A Coruña, delante del pc y con una lista de reproducción aleatoria. Sólo son recuerdos.


11/6/12

Echo de menos España, por Sergiozaragoza

Me he encontrado este poema en la web Spaniards, una comunidad de españoles en el mundo (pero más bien a los que están fuera). El usuario en cuestión, sergiozaragoza, reside en Alemania. Copy-pasteo y le corrijo las faltas de ortografía:

¡Joder, cómo echo de menos España!
No se sabe lo que se tiene hasta que no se pierde
La gente de pueblo,
comer costillas cogiendo la carne con las manos
mi botella de vino tinto,
la magra recién cortada del jamón
mi bici,
mi perro,
mi familia,
nuestro sol,
tomar el sol empapado de sudor
la estación del verano.
Alemania es un país donde hay 9 meses de invierno
y 3 meses de una cosa que no es verano.
Echo de menos la playa
poder decir lo que quieres decir cuando hablas
la cocina española
¡tanta mantequilla ni tanta hostia!
Estoy hasta los cojones de las putas cervezas con salchichas.
Viva españa.
¡Qué pena que la crisis me haya traido hasta aquí!
Soy demasiado español para vivir aquí
¡Viva españa!
Mi querida España, esta España mía
esta España nuestra.
La cutrez, oh, la cutrez
y la chapucería
el flamenco
la charanga
la picaresca
el mondongo
mis cerezas, mis nueces, almendras
la jota
los huevos del corral
la bota de vino
y el botijo
viva mi tierra
viva Zaragoza, có
viva Aragón
y viva España
de norte a sur
que por mucha crisis que haya
en España soy feliz
Spain is different
¡Viva España!

Me ha resultado simpática. Es lo que todos, antes o después, sentimos cuando nos vamos de España. Con algunos cambios, claro, cambiemos Aragón por Galicia y la jota por... bueno, no voy a decir que eché de menos las muiñeiras, pero sí otras cosas.
Normal, supongo, añorar tu tierra cuando estás fuera, y añorar lo de fuera cuando estás en tu tierra. Cosas que pasan.

7/6/12

Toma de contacto

Llego a medianoche pasada. Encuentro a mis padres y a mi hermana guapísimos, nos abrazamos, intercambiamos frases de cariño.
En casa abro las maletas y les doy los regalos que traigo y lamento no traer más cosas. Un año en Francia cabe en dos maletas.
A la mañana siguiente me despierta el calor y pienso por una milésima de segundo en que iré a darme un paseo por el Erdre. Entonces me doy cuenta de que ya no estoy en Nantes.
Enfrento mi nueva vida. A mediodía, mientras pongo la mesa, me da un bajón, mi madre me abraza y las lágrimas se asoman a mis ojos, pero entonces llega mi padrino y me las trago.

Salgo de casa.
La ciudad me parece fea. Añoro l'île de Versailles, el tranvía, los árboles y jardines. Mis amigos hablan de gente que no conozco, de hechos a los que no asistí, bromean con anécdotas que me perdí. Me siento lejos, muy lejos de ellos. Quiero salir corriendo, quiero estar sola, no quiero oír hablar castellano.
Me siento amargada, incapaz de reírme. Je me casse la tête contre la realité. Y bueno, es lo que toca.
Pasan los días, sueño con cosas que quisiera olvidar. Después de una semana de sueños desagradables, sueño que alguien viene a asesinarme. Lucho, me defiendo. Por algún motivo, siento calma. Consigo ahogarlo. Cojo el cuchillo con el que pretendía apuñalarme. Le abro el pecho y me como su corazón. Me despierto extrañamente tranquila.

Las cosas van mejor. Acepto donde estoy, en qué momento estoy. Sin embargo no quiero ver a casi nadie, no quiero que me reconozcan por la calle. Eso tampoco es muy novedoso, siempre he sido bastante asocial.
Se me ablanda el corazón cuando escucho canciones en francés (j'ai pas les mots pour exprimer la puissance de la douleur... je n'ai pas trouvé les mots pour expliquer l'inexplicable) sobre todo aquellas con letras como ésa. No sé cómo explicar lo que siento. Todas mis ilusiones rotas en pedacitos, los motivos de mi alegría calcinados. Pero no sólo eso. Volver a donde no quería volver, escuchar cosas que no quería escuchar.
Un fragmento (traducido) del poema que os dejo abajo (Il a fait nuit toute la journée):

(...)
Señores señoras, hoy ha estado oscuro todo el día
No he sentido calor extenderse sobre nuestras cabezas
No he visto ningún resplandor venir a llamar a nuestras ventanas
No sé si debo esperar que se levante la noche o que caiga el día
Pero desde hace 24h, ha estado oscuro como en una tumba
Ya no veo a los pájaros, todas esas pequeñas cosas que me maravillan
Ya no siento a las nubes envolverse, el sol ha perdido su despertador
Si resulta ser así, es grave, la Tierra ha quizás parado de girar
Señores señoras, hoy ha estado oscuro todo el día
Sin embargo la gente a mi alrededor no parece extrañada
¿Cómo es eso? Reaccionad, dejad de bromear (...)



¿Me explico?