30/3/12

Un cachitou de bizcochitou

Facilísimo, rapidísimo y casi no manchas nada. Una ganga, vamos.

(Ambiente para cocinar)

Bizcocho choco-orejones sin huevos


Ingredientes:

- 225g harina
- 200g azúcar
- 250g leche
- 60ml de aceite
- 6 orejones (a ojo)
- 75g de chocolate negro
- 3 cuch. de té de Nesquik/Colacao (lo sé, lo sé, mejor una sopera de cacao en polvo si no lo habeis agotado en la receta anterior)
- 2 cuch. de té de Royal
- 1 cuch. de té de extracto de vainilla
- una pizca de sal


Preparación:

Precalienta el horno a 180ºC y engrasa un molde.

Mezcla azúcar, leche, extracto de vainilla y aceite.
Tamiza encima la harina, incorporar, añadir la sal, el Royal, el "cacao" y rallar el chocolate. Con unas tijeras, corta en cachitous los orejones. Vierte en el molde y hornea 40-45min.

Hornéame mucho

Como si fuera esta noche la uuuuúltima veeeez

¡Y lo es! ¡Última noche de trabajo como au pair! Estaba bañando a los niños y pensando que era la última vez y me lancé a hacer el loco con ellos y chillamos y nos mojamos y nos reímos y acabé empapada.
Aprovechando también que es la última noche que tengo acceso a un horno como es debido, y a que mañana me mudo, y a que mis jefes están fuera, he aprovechado para hacer no uno, sino DOS bizcochos.

Recetas en dos posts distintos, para que sean fáciles de encontrar.

(Ambiente para cocinar)

Cake mármol


Ingredientes:

- 190g de harina
- 125g de mantequilla
- 80 ml de leche
- 140g de azúcar
- 3 huevos
- 60g de chocolate negro
- 1 cuch. sopera de cacao en polvo
- 1 cuch. de té de extracto de vainilla
- 1 cuch. de té de Royal
- una pizca de sal


Preparación:

Precalienta el horno a 160ºC, engrasa y enharina un molde.
Ralla el chocolate y mézclalo con el cacao.
En un bol, tamiza la harina y añade el Royal.
En otro bol, bate la mantequilla a punto pomada e incorpora el azúcar. Añade las yemas de los huevos, y la leche y la harina, alternándolas.
Divide en dos la masa, a una añádele el chocolate y a la otra el extracto de vainilla.
Échale la pizca de sal a las claras de huevo y móntalas a punto de nieve. 2/3 de las claras incorpóralas a la mezcla de vainilla y 1/3 a la de chocolate.

Vierte ambas mezclas en el molde, alternándolas. O bueno, esa es la teoría, a mi me quedó tan espesa la mezcla de chocolate, que la puse con la de vainilla, le di dos vueltas para que no se mezclase mucho y al molde. A ver cuán mármol sale, porque hasta mañana no se le hinca el diente.

¡Ah, sí! Hornear de 50 a 55min.

Las cosas claras

Es un día de sol en Nantes, estoy en el césped junto al castillo con una amiga y un señor se acerca a hablar con nosotras. Parece un padre, un señor normal, del que espero una conversación de dos frases estilo "¿tienen fuego?". Pero dejemos lo que yo espero, porque ahí se acaba lo normal.

- Os propongo que vosotras me dais, digamos, tres horas de plaisir, las dos al mismo tiempo, y yo os pago 500€ a cada una.

Lástima de cámara oculta. Mi amiga que no entiende un carajo de francés, medio sonreía con cordialidad y yo... me hubiese gustado verme la cara.

- Euh, muchas gracias, pero no estamos interesadas. - educación y diplomacia, lo primero.
- ¿Cuánto quieres? - urgencia en su voz.
- ¡Nada!
- ¿Gratis? - si viviésemos en un mundo de dibujos animados, le estaría cayendo la baba.
- ¡No, no! ¡Que no queremos nada, que no estamos interesadas!
- Oh, de acuerdo, buen día.

Y se larga. Mi amiga pregunta que qué quería. Se lo explico. Alucina por colores y al cabo de un rato dice que debería haber preguntado un poco más, a ver cuánto estaba dispuesto a pagar. Reímos a carcajadas hasta que nos duele la barriga.
El mundo está loco.

En otro orden de cosas, ¡TENGO UNA ENTREVISTA PARA UN PUESTO DE RECEPCIONISTA EL LUNES! ¡ME MUDO ESTE FINDE!

Estoy feliz, a pesar de los chalados que quieren que me vuelva puta.

25/3/12

Nostalgie... o algo

Supongo que echaré de menos el tener a quien achuchar. Ver cómo le salen los dientes a Mahaut. Los "bizús" de Brune, sus "zilbuplé"y "mecí", la cara de Anatole cuando le explicas algo complicado o fantasioso (como que la cicatriz que tienes en la barriga es porque de pequeña te comiste una pepita de naranja, te creció un árbol dentro del estómago y tuvieron que abrirte para sacarlo). Supongo que añoraré esas cosas, seh. Hoy acabé de ponerle el pijama a Anatole y le dije que viniese a darme un abrazo.
- ¿Por qué? - por supuesto, no puede hacerlo sin más, necesita un motivo para dignarse a darte un cochino abrazo.
- Porque pronto no podrás hacerlo. - se acerca y lo pongo sobre mis rodillas.
- ¿Porque te vas?
- Exacto.
- ¿Y estarás en Semana Santa?
Me voy por las ramas y aunque insiste, sigo sin decirle ni que sí ni que no. Sus padres no quieren deprimirlos antes de tiempo, aunque ya sólo falta una semana.

A veces me quedo mirando a Brune y pienso en cuánto ha crecido, en que cuando llegué aquí apenas hablaba y llamaba a su hermano "Tol". Aunque ha evolucionado mucho en cuando a pronunciación y nuevas palabras, sigue sin decir bien mi nombre. Me acuerdo de eso, de cómo casi me da un infarto el día que creí que se había tragado unas pastillas, de cómo me pide un câlin, de cómo se ríe. Me da igual que no sea la más guapa de la guardería, se manche enseguida, se despeine y le guste revolcarse por el suelo, es y será mi princesse. Pienso en el día en que se quedó despierta esperándome, para que le diese un beso de buenas noches. En cuando me pide que la coja en brazos y le cante antes de acostarse, o al despertarse de la siesta. Se me pasa todo eso por la cabeza y la achucho un poco, sin que entienda de qué va el asunto. Porque cuando le dije que me iba, se puso tan triste, que no he vuelto a mencionarlo. Pobre poupette. Supongo que era inevitable que se convirtiese en la niña de mis ojos.

Y Mahaut, claro. Llamadme monstruo sin corazón, pero la he visto cada día de su vida y aunque le tengo cariño, es tan sólo una cosita adorable, redonda y sonriente que está ahí.
Le gustan los fados y que le cante en gallego. Los besos, sobre todo debajo del mentón y en la planta de los pies. Se ríe cuando Anatole le dice "Mahaut, tu es belle".

Son esas cosas que supongo que recordaré cuando me ponga nostálgica.
Pero espero no olvidar nunca tampoco...

El día que me quedé sola con Mahaut y se pasó la tarde gritando y al final no sabía si tirarla por la ventana o tirarme yo.

Las pataletas de Brune, esos chillidos inhumanos que pueden durar horas, en los que grita con todas sus fuerzas. No, no exagero. Imaginadlo, por favor. Imaginad trabajar así.

La desobediencia y descaro de Anatole. Los "tu n'as pas le droit", "tu n'es pas belle/gentille", "arrête", etc. El día que me tiró una piedra, a herir. Y se reía. Lo increíblemente mezquino y egoísta que puede ser. Cuando me da golpecitos o me empuja. Cuando da igual cuánto grite, suplique o amenace. Cuando chillaba y lloraba como un desesperado porque no quería que fuese yo quien lo vistiese, y me intentaba dar patadas, y se aferraba al pijama. Y luego dicen que vestir a un bebé es difícil. Intentadlo con un crío que ya está más crecido...

Han sido 9 meses. Nueve meses de ser mamá a tiempo parcial, de estar ahí para castigar y premiar, para jugar y para reñir. Para darles de comer, bañarlos, vestirlos, limpiar narices y culos, curar heridas, cuidarlos cuando estaban enfermos, enseñarles a contar, a escribir, a hablar.
He sido mamá nueve meses, y que me desollen viva si me han quedado ganas de repetir la experiencia. Que no quita que he aprendido un montón: el idioma, la cultura, a cuidar de niños, la convivencia, el sonreír cuando sólo quieres llorar o gritar, o coger el objeto delicado más cercano y hacerlo añicos contra el suelo. He aprendido mucho. Y ahora a hacer las maletas y con la música a otra parte.

Ha llegado la primavera.

18/3/12

Malade

Tengo la gripe. Sí, señores. La primavera se acerca, tengo una carpeta llena de curricula en francés (e inglés, que nunca se sabe), un francés guapísimo vuelve a Nantes de visita... y yo estoy griposa. Manda narices. He aplazado mi tour reparte-curricula, cancelado mi café con el francés guapísimo (a saber cuándo vuelve a la ciudad, ¡maldita sea!) y, por supuesto, los paseos. Si es que tengo una suerte del copón. Yo antes me ponía enferma una o dos veces al año. Es estar aquí, y los niños me pegan todo lo que pillan. Son armas de destrucción masiva. Por supuesto no vayais a pensar que estar enferma ha supuesto la menor reducción de horas en mi planning, nooo. Ni un mísero "¿cómo te encuentras?". Ya no pido que vayan a la farmacia por mi, o que me preparen una sopa. ¡Con las mínimas fórmulas de cortesía me llegaba! Y luego se extrañarán de que deje el trabajo...

En fin, a lo que iba. Que me duele un huevo la cabeza, no importa cuánto Paracetamol tome, y se me van de la cabeza las cosas que quería escribir. Pero me he puesto a echar la vista atrás... vamos, que en cuanto me recupere voy a hacer un review de estos 9 meses y de la experiencia au pair, porque han sido de lo más educativos.
Sigo deseando que si hay algún indeciso que aun no sabe si quiere ser o no au pair, llegue a este blog y mis actualizaciones le ayuden a ver la realidad.
La jaqueca no perdona, lo dejo ya.

14/3/12

Me cambio de sexo, me cambio de trabajo y cambio...

Bueno, en realidad no me cambio de sexo, espero que hayais reconocido la letra de esta canción.

Anyway, que me cambio de trabajo, de casa, de vida. A veces me siento como si me hubiese chutado una mierda muy buena y no cupiese en mí. Tengo tantas cosas que hacer que casi no sé ni por donde empezar. Quedan 17 días, señores, para que pueda enseñaros fotos de mi nueva morada. Sólo quedan 17 días de aguantar gritos rompe-tímpanos, pañales sucios, desplantes y borderías. 17 días de romperme la espalda, de correr detrás de minipersonas que me toman por el pito del sereno.

En total, 9 meses de toda esa mierda. Experiencia maravillosa los c*jones.
El otro día vino una amiga a echarme una mano durante 4h de trabajo. Os aseguro que fueron 4h tranquilísimas, perfectas, niqueladas. Y ella decía que ahora entendía lo duro de mi trabajo. A mi me daba la risa.
Puerta a todo esto.

Hoy hace sol, me llevo a los niños a dar un paseo en barco.

7/3/12

Manual Au Pair VII

The end

Las tres formas más frecuentes de que se finalice tu estancia au pair son las siguientes:
- que se acabe el tiempo estipulado
- que te despidan
- que te largues

Y yo quería esperar a que se acabase el año de contrato, de verdad que me había propuesto quedarme, pero son cosas que pasan, se me hincharon las narices el otro día y me dije "pero si no tengo porque aguantar esta mierda, yo me largo". Y esa misma noche me puse a buscar piso.

Al día siguiente comuniqué que me voy. Que me quedo este mes y c'est fini. Sorpresa, charla de "tu decisión nos deja con el culo al aire, replantéatelo por favor". Soy muy cordial e intento que entiendan que lamento largarme así, aunque me parece que ya cumplo suficiente avisando con un mes de antelación, cuando podría hacerlo con solamente dos semanas. Pero cada uno ve su situación y no la ajena. De lo que haré después no preguntaron nada, tan sólo si volvía a España. Cosa que por supuesto no haré, o al menos no es el plan. Este adelanto de fin de contrato no supone cambiar mis planes, simplemente anticiparlos.

Ya he ido a ver el piso (después de muchos tirones de pelo ante los precios de todo), que resultó no ser piso sino casa pequeña, especialmente diseñada para estudiantes (a compartir). Es justo lo que estaba buscando. Aun no es seguro que me quede justamente allí, pero sea donde sea, me mudo el 31.

Ahora estoy a la búsqueda y captura de un trabajo. Deseadme suerte. Estoy de un feliz que no podeis ni imaginarlo. Vuelta a hacer las maletas.


Esta imagen es la caña jajajaja

3/3/12

Retales V: Pasta roja

Receta rápida y sin foto, pero como espero repetirla, ya le pondré imagen.

Ingredientes:

- Pasta
- 1 chorizo pequeño o varias rodajas gruesas
- 1 tomate fresco / salsa de tomate
- sal
- hierbas al gusto (albahaca, tomillo...)


Preparación:

Mientras se hace la pasta, coge el último chorizo que te has traído de España (snif) y córtalo en dados. Calienta un poco de aceite en una sartén y añade el chorizo. Cuando empiece a soltar su roja salsilla, añade el tomate picado / la salsa de tomate. En el primer caso, deja hacer a fuego lento, añade la sal y las hierbas. En el segundo caso, dale un par de minutos hasta que esté caliente.
Escurre la pasta y añádela a la sarten con la salsa. Un par de vueltas y al plato.
Rapidísimo y riquísimo.