31/10/12

Cumpleaños feliz

El despertador suena, como cada mañana de lunes a viernes, a las 6'55h. Pero por supuesto, ya llevaba un rato despierta. Salgo de la cama, bajo al salón, Léo al verme apaga la tv y me sigue a la cocina. Le doy el desayuno y nos tiramos en el sofá a ver (por centésima vez) Ratatouille. Se levanta Robin. Aprovecho y voy a desayunar. No es que tenga mucha calma, puedo oír a uno haciendo ruidos raros con la garganta y al otro correr de un lado al otro del salón, pero me digo que es mi cumple y que me merezco un buen desayuno, así que como sin prisa, pero sin ser capaz de relajarme.
Dejo a Robin encargado de su hermano y pongo la lavadora, me ducho, empiezo a limpiar... cuando paso por delante de mi cuarto y veo la puerta cerrada. ¡Qué raro! - pienso - Juraría haberla dejado abierta. Entonces oigo una risita dentro. Abro la puerta y me encuentro con que Léo ha entrado, rebuscado en mis cosas y encontrado un paquete de galletas, que se está comiendo tan tranquilamente. Me dan ganas de arrancarle la cabeza. Le echo la bronca y lo siento en el pasillo, donde puedo verlo por el rabillo del ojo, y friego el baño. Luego bajo con él al salón. Apago la tv y le pregunto a Robin si sabe dónde estaba su hermano hace 5min. Se encoge de hombros, como si no fuese asunto suyo. Las manos me piden estrangularlo. Le cuento lo que ha pasado y lo castigo sin tv ni xbox. Si cuando tiene alguna de esas cosas, no puede cuidar de su hermano, no tiene derecho a usarlas.
Sigo limpiando con una mala leche creciente. Llega la compra, una cantidad ingente de bolsas. Guardo y ordeno la comida, compruebo que la factura está bien. Acabo de limpiar. Pregunto a los críos quién quiere comer. Léo viene corriendo detrás de mi. Le caliento las sobras de la cena y se las pongo delante. Robin viene arrastrándose como un alma en pena, con dos c*jones, como si por no tener tv ni consola fuese un ser miserable. MANDA C*JONES. Le pongo su plato delante y me voy a meter cosas en el lavavajillas. Les echo un ojo y, mientras que Léo devora su comida, Robin ni la toca.
- ¿No comes?
- No...
- Como quieras.
Sigo con lo mío, cuando suena el móvil. Es mi hermana, quien me desea un feliz cumpleaños. Se lo agradezco y le cuento lo hermosa que está siendo mi mañana. En ese momento, Léo decide vaciar su vaso de agua en el suelo y ponerse a comer con las manos. Mi mala hostia se desborda. Le digo que si por mi fuera, hoy no comería, pero ya que le doy de comer, que lo haga con el p*to tenedor. Robin se pone a comer.
Cuelgo con mi hermana, limpio el estropicio y me siento a enviarle un sms a un amigo que me había llamado la noche anterior, mientras dormía. Y no sé porqué, me da un bajón y tengo que correr a mi cuarto para que los niños no me vean llorar.
Nunca he sido muy "cumpleañera", el día de mi cumple estaba bien, claro, pero nunca he sido muy... efervescente en cuanto a "mi día especial". Pero quizás el recordar cómo fue mi anterior cumpleaños, y las circunstancias que lo rodearon, no ayudó mucho. Además es mi primer cumple sin familia, cosa que tampoco ayuda, si supiese que iba a cenar con mis padres y hermana, aguantaría este día de mejor humor. "Día de mierda" no es suficiente para definir cómo está siendo.

Robin se exilia a su cuarto con unos rotuladores, o no sé qué. Le recuerdo de muy mala leche las TRES cosas que tiene que hacer COMO TODOS LOS P*TOS DÍAS.
- Es que tengo algo que hacer ahora.
- Tienes toda la tarde para hacer esas cosas y quiero que las hagas, cuanto antes mejor.
No estoy para discutir con nadie.
Léo corre como un loco de un lado a otro del salón y a mi, sentada en el sofá y enroscada en la manta, se me vuelven a caer las lágrimas. No tengo muy claro porqué, quizás SPM, quizás la píldora me afecta... no es el primer día de mierda que tengo, pero sí el primero que me sienta tan mal. Además esta vez llevo dos días trabajando 14 horas diarias, y hoy no he podido sentarme hasta la 1 del mediodía.
El niño viene a sentarse a mi lado, coge parte de la manta y se cubre. Yo sigo llorando, pero él suelta una risita muy feliz mientras juega con los flecos de la manta. Cuando ya no puedo aguantarlo más, me vengo a escribir. Porque, junto con el té, escribir lo arregla todo, o casi.
Ni mi jefa, ni Robin, han recordado mi cumpleaños. O al menos hasta ahora, igual les viene la inspiración divina dentro de un par de horas, ¡quien sabe!


    Editado un par de horas más tarde:

¡Robin se ha acordado! Acerté cuando dije que había subido con unos rotuladores a su cuarto, me hizo una postal de cumple/ halloween muy chusca. Tras un bueeen rato bajó al salón y me dijo "X (pseudónimo cariñoso inventado en ese momento), tienes una cosa encima del escritorio de tu cuarto". A pesar de que lo miré, no pude ver qué cara estaba poniendo porque estaba sin gafas (ejem), así que fui al piso de arriba sospechando lo que me esperaba, ¡y allí estaba! Casi se me saltan las lágrimas otra vez, pero me compuse, hombre ya, que ya llegaba por un día, y que se te caigan las lágrimas por el bajón, pase, pero por la emoción ya sí que no. Así que bajé, le di un abrazo y charlamos un poco. De pronto el día parecía mucho más bonito e incluso me animé a hacer un bizcocho, que catamos después de la cena, y hasta me puso una velita y la soplé pidiendo un deseo.
Gracias a todos los que se acordaron y me felicitaron, esas pocas palabras hacen que le salga a una una sonrisa. De más está decir lo que ya todos sabíamos, que mi jefa no se acordó. La verdad es que no me importa. La gente que me quiere y me importa sí se acordó, y eso incluye, por supuesto, a Robin, que salvó mi día con algo tan simple como un folio dibujado.
¡Ah! Y gracias a mis padres, por el álbum de fotos de familia que me enviaron, a Lorna por la postal y al Royal Mail por hacer su trabajo.



    Editado el día 1 de Noviembre:

¡Me ha llegado un paquete de cumple! Y estaba relleno de utensilios de cocina e ingredientes para recetas dulces (como se ve que me conocen bien), así como DOS tabletas de chocolate a la taza y una carta.
Muchísimas gracias, Bárbara, cada vez que utilice alguno de esos utensilios me acordaré de ti :)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

como mola la postal!! es mucho mas elaborada que las que recibiste aqui, como se notan unos años de diferencia! muchos besos espinosos

bárbara dijo...

Aunque con un poquito de restraso, me alegra haberte levantado el ánimo.
Correos hizo lo suyo!!!

Espero que lo disfrutes todo