8/9/12

Tu me manques

Mi primer sábado noche en Londres: Robin (12 años) duerme en casa de su padre, Léo (9 años) en casa de unos amigos y Fred (mi jefa, cuya edad no he preguntado) sale de fiesta. Y yo me quedo en casa. Lo cual no me molesta, no vayais a pensar. Tengo miedo de no saber volver si salgo jajaja  Nah, es broma, en todo caso me encontraría con los trenes cerrados o sin un penique en el bolsillo.
Pero el caso es que añoro una barbaridad Francia. Bueno, que carallo, añoro Nantes. Estaba leyendo blogs aleatorios cuando me encuentro, sin comerlo ni beberlo, con una foto de una galette y un bol de sidra. Y automáticamente me vino a la memoria el sabor de la sidra, un sabor que espero no olvidar jamás (nota mental: buscar restaurantes bretones en Londres). Y entonces me puse a Tri Yann y ahí ya la cagué de todo porque me vino una morriña feroz.

Por suerte mi jefa es francesa (del sur, pero me vale lo mismo) y a veces hablamos en francés, lo cual me viene bien contra la morriña y contra el olvido (prentendo presentar el DALF C1, por fin, en Diciembre). Vale que aun no he asomado mucho fuera de casa, pero me parece que no me va a gustar tanto Londres como Nantes. No, hombre, imposible que me guste más Londres. Vale que la capital británica lo tiene TODO, pero es demasiado grande como para poder "controlarla" completamente. Yo conocía Nantes mejor que gente que llevaba años viviendo allí, en serio. Estaba al día de las actividades, las noticias, dónde había obras... Me las sabía todas, pero en Londres eso es imposible.
¿Y qué me decís de la gastronomía? ¿Y de los chicos? No comparemos a esos francesitos nivel fromage con estos... cangrejos cocidos en cerveza.

Aun tengo mucho que descubrir, pero... si je reviens à Nantes, oui, je l'épouserai!


2 comentarios:

Alicia dijo...

échale un vistazo a este link:

http://www.counselingcenter.illinois.edu/?page_id=133

en mi opinión, con Nantes, te encontrabas en el "Honeymoon Stage", el cuál se dice que es más fuerte en el primer país al que te mudas en tu vida. (Así es que los Erasmus siempre vuelven traumados...

Alicia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.