26/9/12

Mañanas de au pair

Ha llegado la lluvia a Londres. Ya tardaba, cierto, pero eso me dificulta mucho hacer algo interesante. No es que antes hiciese cosas muy interesantes por las mañanas, pero al menos podía salir a airearme. Ahora puedo salir a airearme y empaparme, porque no le veo el interés a salir si es para montarme en un bus/tren y meterme en algún lugar cerrado. Para eso me quedo en casa.
El caso es que después de un par de días con el techo sobre mi cabeza 24h diarias, hoy me dije que tengo que dejar de meterme prisa a mi misma y tomármelo con calma, así que después de poner una lavadora y que los chavales se fuesen a clase, volví a meterme en cama. Una hora más tarde me levanté sintiéndome mucho mejor. Puse la secadora (detesto esto de vivir "atada" a la colada), recogí un poco, té en mano, me comí una tostada con miel y mermelada casera de frambuesa (regalo de mamie, la abuela francesa). Mi hostmum se fue a la oficina (ayer se quedó en casa porque tenía un ojo malo y no podía conducir) y yo me senté a leer un rato.

Pero también hay otras mañanas. Mañanas en las que te despierta un ruido tal que ¡CATACRÁS! en el salón, y cuando llegas te encuentras a Léo (sí, es con acento) con los calcetines mojados, un vaso roto, los cojines y un millar de lápices tirados a la buena de dios, el aseo hecho un asco, la TV a un volumen demencial... y el niño corriendo de un lado a otro, como si aquello fuese divertidísimo. Robin diciéndome que no tiene pantalones que ponerse, así que tengo que correr a planchar unos... Que no es tan grave, pero yo a las 6.45h no soy persona. Necesito un par de horas para tolerar los ruidos y las conversaciones, y me toca las narices que habiéndole dicho mil veces que me avise la víspera de si necesita algo limpio/planchado del uniforme, no lo hace nuuuunca. El otro día tuve que plancharle un pantalón, para que el muy avispado descubrise 5min más tarde que aun tenía un par limpio y planchado en el armario. Para estrangularlo...

Sin embargo, estoy muy contenta aquí. Mi jefa es muy amable, los críos son fáciles de llevar, muy muy muy easy going.
En Francia tenía una habitación grande, con cama doble y mi propio cuarto de baño, dos armarios enormes y una planta de la casa prácticamente mía. No trabajaba nunca los findes (excepto algún babysitting) y no limpiaba más que mi cuarto y echaba una (excesivamente colaboradora) mano en la cocina.
Aquí tengo una habitación más bien pequeña, con cama individual, que cruje en cuanto te sientas en ella, cuarto de baño compartido con toda la familia. Los zapatos tengo que meterlos bajo la cama y la maleta bajo el escritorio, porque no hay para más, además de estar junto a los demás dormitorios. Trabajo media jornada uno de cada dos sábados y los babysittings son toda la noche (vamos, que no puedo esperar a que llegue mi hostmum para salir). Limpio como en casa de mis padres y me encargo de la colada, además de ayudar con la cocina.
Y aun así me compensa. No sólo porque cobre el doble (que también), no sólo por estar sola en casa todo el día, de modo que yo me organizo como me da la gana, sino también y en buena parte, por los chavales. Porque no hay gritos ni llantos, porque no necesito brazos y ojos extra, porque no tengo que repetir la misma orden mil veces (y que además no me hagan ni p*to caso), porque no aguanto desplantes de un crío maleducado. Porque vivo tranquila, sabiendo que si dejo 2min mi puesto de trabajo para ir al baño, beberme un vaso de agua, recoger algo que quedó fuera o porque suena el teléfono, no va a pasar nada. Los niños no implosionarán, ni morderán un cable, harán malabares con cuchillos, ni tendré una vocecilla (adulta) llamando "Ladhernaaaa, ¿dónde estás? / ¿qué haces?".

It's easy living.


2 comentarios:

Dani Maverick dijo...

Sigue demostrando lo a gusto que estás, que cada vez tengo más ganas de irme de aquí.

En serio, me alegra ver que te va bien.

Dani Maverick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.