7/4/12

Retales VI: Pâtes à l'indépendence

Mañana se cumple una semana de mi independencia. El piso está hoy más limpio que cuando vine, la nevera y la despensa tienen comida sana y fresca (ésta última ha disminuído a niveles alarmantemente bajos, pero mañana por la mañana hay mercado) y las cortinas del baño conocen una renovada juventud.
Comparto casa con un chico al que apenas se le ve el pelo y una chica de lo más maja y dinámica con la que al menos de vez en cuando puedo compartir 10min de charla.
No conseguí el puesto de la entrevista a la que fui, así que sigo buscando trabajo, bastante animada.
He empezado a dar clases de francés (je, sí, yo misma) a una amiga escocesa a cambio de refuerzo en inglés. Que dice que no tiene nada que enseñarme, así que nos estamos centrando en pronunciación de palabras nuevas (ver The Chaos) y desarrollo de nuevos temas de conversación (política, economía...).

Y todo esto transcurre entre comida y cena, que por supuesto preparo yo solita, aunque siempre hay alguna amiga dispuesta a apuntarse a comer, a echar una mano o directamente cocinar (como una amiga nicaragüense que el otro día se marcó una pasta con maíz y panceta co-jo-nu-da)
Así pues, ¡retomo la sección de cocina! Otro día haré fotos de mi piso y os haré una crónica de mi supervivencia en un piso de estudiantes.

Pâtes à l'indépendence

Ingredientes:

- Pasta
- 1/2 cebolla o 1 pequeña
- 1 tomate
- 1 pimiento rojo
- Vino blanco/sidra/cerveza...
- Sal y aceite


Preparación:

Pica la cebolla. Corta el pimiento en tiras. Pon una sartén a calentar con un poco de aceite y echa ambas verduras, tápalas y deja que se pochen a fuego lento.
En una olla, pon la pasta a cocer. Siéntate y tómatelo con calma.
Cuando el pimiento esté casi listo, añade un alegre chorro de vino o de sidra mangada a tus compañeros de piso (cof cof) y el tomate cortado a la buena de Dios. Sala, vuelve a ponerle la tapa y siéntate de nuevo.
Escurre la pasta. Comprueba que los pimientos están listos y al plato.

Lleva un rato hacerlo, bastante más que pasta con salsa de tomate de bote, pero vale la pena y seguro que es más sano.
En la foto, mi cena y mi portátil junto a todas las botellas y paquetes que mis colocataires no parecen dispuestos a guardar.

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