2/2/12

Reencontrando gente

Las redes sociales tienen esa magnífica capacidad de juntar a la gente. Lo que por una parte es una mierda, porque esos odiosos excompañeros de instituto, gentuza con la que te cruzas de noche en noche, etc., te encuentran fácilmente; pero luego está la parte positiva, cuando te reencuentras (virtualmente) con esa colegamiga que hace no sé cuántos años que está en el lejano Norte y os pasais dos días quemando las teclas del pc, poniéndoos al día de vuestras vidas.

Y a pesar del alarmante tufillo a humo que sale del portátil, sigo charlando con ella y diciendo "oh", "ah", riéndome y compartiendo no sólo las experiencias de dos amigas, sigo también de dos amigas expatriadas, como lo es la siguiente situación:

España, tú de visita. Por la calle/en un bar/lugar público te encuentras a un conocido (normalmente conocidA) que no te cae ni bien ni mal y con quien tienes una relación más bien cordial y punto pelota.
- ¡Oh, Fulanita, cuánto tiempo! ¿Cómo te va? ¿A qué te dedicas?
- Anda, Menganita, ¿qué tal?
- Uy, muy bien, muy bien, pero cuenta tú, que hace mucho que no te veo, ¿dónde te has metido?
- Pues verás, es que ahora vivo en (INSERTAR PAÍS) y me dedico a (INSERTAR TRABAJO).
(Te pone cara-de-culo)

Normalmente te da igual, no tienes relación con esa persona y pasas de lo que le pueda parecer, pero luego está la versión sádica, la que le apliqué yo a "mi" ángel con ojos de serpiente cuando me lo encontré en Nochevieja, con marcas de carmín rojo en los labios y pintas de no haber cambiado mucho desde la última vez que nos vimos.
- Pues verás, es que ahora vivo en Francia, trabajo allí desde hace 6 meses. (Sonrisa enorme, sí, nene, ese país en el que siempre has soñado vivir) ¿Y tú qué? ¿Ya te has independizado?
- No, la verdad...
- Oh, ¿sigues viviendo con tu madre? (golpe bajo) Bueno, claro, los salarios no están para echar cohetes... ¿En qué trabajas?
- Eh... sí... Hago algún reportaje eventual en bautizos y tal...
- ¿Y las exposiciones?
- ... pues... hace mucho que no...
- ¡Vaya, que pena! Ya me invitarás a la próxima (Sonrisa a 10 mil voltios, cuando ambos sabeis que ni tiene cómo localizarte, ni podrías ir, ni malditas las ganas de ver sus mierdacuadros)
- (Sonrisa desesperada) ¡Por supuesto!
- Y oye, ¿a cuál de tus amigas pertenece ese carmín? (Guiño)
- Jejeje... a... hum... una. - Casualmente una de ellas se acerca en ese momento a marcar territorio. Hago un gesto vago que en lenguaje femenino viene a decir "todo tuyo, nena". Retomando la conversación:
- No tienes remedio (Sonrisa cómplice) A ver cuando sientas la cabeza, que tienes ya... ¿cuántos? ¿31?
- Eh... jejejeje sí... Odio tu buena memoria. - ¿de veras? Pues te jodes, haber tenido tú memoria suficiente para llamarme cuando debiste hacerlo, mamón.

Y sabes que es mezquino y bajuno, pero te sientes BIEN.

1 comentario:

tu-espino dijo...

chúpate esa chico-melenitas-rubias jajajaja