18/1/12

Broken mirror

Estoy de puntillas, estirándome al máximo y aun así él sigue siendo más alto. Me abraza y su piel es cálida, aparta de mi el frío invernal. Sonrío y meto los dedos entre su pelo. Él me devuelve la sonrisa.
En este momento no se me ocurre otra cosa más agradable que estar aquí, en silencio, con alguien que sonríe al verme, en unos brazos acogedores que compensan con olvido un día, o una semana, o un mes, duro.
- Cuando estoy contigo, estoy bien.
- ¿Significa eso que cuando yo no estoy, tú no estás bien? - pregunto manteniendo mi sonrisa, fingiendo inocencia.
La reacción es similar a la rotura de un espejo. Su sonrisa sigue ahí, pero parece rota, dividida en fragmentos que no acaban de encajar. No, por supuesto que no, me digo. Se encoge de hombros y me pregunta que si no podemos hablar de eso después. Sé perfectamente que después tampoco querrá hablar, pero digo que claro, que luego.
Al carajo sonrisa, brazos cálidos y momento high. Debí haberme callado, debió haber callado.

"Luego" vuelvo a preguntar. Sé que no querrá hablar, pero quien sabe, igual hay suerte y me explica de una vez por todas qué demonios pasa. Qué es eso de lo que no habla nunca pero que yo sé que está ahí. Vuelve a rehuír el tema.
- Si no quieres hablar de ello, no pasa nada, puedes decírmelo y ya está, no voy a insistir. - propongo intentando ablandar la tirantez de su rostro.
Sí, la tirantez se ablanda, pero no da paso, como esperaba, a una sonrisa y un tupido velo. Responde que, de todos modos, que esté bien o mal, qué me va a importar a mi.
Me sorprende y casi molesta el tono de su respuesta, que no suena a "es asunto mío y no tuyo", suena a "sé que te doy igual".
Contesto que sí me importa que esté bien, pero el tema ya ha sido zanjado. 
¿De qué me sorprendo? ¿De qué me quejo? Si he sido yo quien le ha dicho que no espere nada de mi, que yo no me quedo ni me quedaré... ¿Me importa que esté bien o mal?  
Claro que sí, respondo a mi vocecilla toca-narices, que no me quede no significa que me dé completamente igual. Vengo, ¿verdad? No me quedo, pero vengo, que es lo importante... ¿no?... ¿eh? ¿no es así?
La otra vocecilla calla.

3 comentarios:

Nirei dijo...

Como os gusta a las mujeres empezar todo con advertencias. Así luego "el que avisa no es traidor."

Dani Maverick dijo...

Interesante, da que pensar en diversas situaciones sobre que es lo que se contestaría, dependiendo que persona. Aprobada, me gusta como te ha quedado.

Ladherna dijo...

¿Advertencias? Yo prefiero pensar que intentar evitar malentendidos es una explicación mejor.