30/9/11

Manual Au Pair IV

Metiéndote en la jaula de los leones

Por supuesto, los leones son los niños. Que eso de que son dulces y tal es una mentira como una casa, pero ya lo descubrirás. ¿Habeis leído alguna vez Calvin & Hobbes? Pues a veces se parece. Mucho.

Bueno, antes de enrollarme con las desventajas del trabajo (la idea es que seais au pairs, no espantaros) os expongo las dos formas de enfrentar esto:
1) es un trabajo
2) es más que un trabajo
El primer planteamiento no es incorrecto. Hay muchas familias que sólo necesitan a alguien que se ocupe de sus hijos por unas horas (a mayor edad de los hijos y menos horas de trabajo, menos les importa que te impliques) pero la mayoría quieren que te integres, que seas casi un miembro de la familia. Excursiones, paseos, viajes... Depende de lo que haga la famila en su tiempo libre, pero la mayoría esperarán que (al menos en ocasiones) los acompañes.
Los niños no entienden que estés para jugar con ellos de lunes a viernes y los findes no quieras ni verlos. O que "fiches" a una hora y después de eso no estés para nadie.
Por supuesto no estoy diciendo que te excedas en tus horas de trabajo, aunque algún día habrá en que te tocará, sino que te metas en la familia. Te ayudará mucho, en el trabajo y en tu lucha contra la morriña.
Cada cual tiene su forma de hacerlo. Yo tomo té con la madre de la familia. O de vez en cuando nos vamos de paseo, o la acompaño al súper. No porque me apetezca ir, sino porque es una relación que considero necesaria para sentirme bien aquí. Y si un sábado por la tarde estoy tranquilamente en mi cuarto disfrutando de mi muy merecido tiempo libre, y viene uno de los niños a contarme algo (¡casi veo al conejo verde del jardín!) o a enseñarme algo o simplemente a hacer "cucú", pues no pasa nada. Hasta da gusto ver que te tienen cariño.
Eso no quita que luego te pases todo el finde fuera de casa y sólo vuelvas a la hora de comer y a la de cenar. Que sí, lo he hecho. Y lo a gusto que te quedas cuando después de horas fuera vuelves, ves a los niños con sus llantos, sus caprichos, sus peleas... y piensas "llevo todo el día sin aguantar esto Y ADEMÁS en 10min vuelvo a irme y seguiré sin aguantarlo".

Yo de verdad recomiendo el segundo método. No soy el ejemplo perfecto de au pair, ni mucho menos, y mis findes no me los quita nadie, pero la familia con la que trabajeis será vuestra "semifamilia" durante los meses que paseis con ellos. Y no se puede formar parte de una familia sin invertir tiempo desinteresadamente.

Breizh

Breizh significa "Bretaña" en bretón. Y como todos sabreis, Bretaña es una región francesa, habitualmente comparada con Galicia, por aquello del clima, los celtas y puntuales similitudes históricas.
Hace no sé cuántos años (no demasiados) Nantes formaba parte de la Bretaña, pero por motivos políticos, hicieron un corte en el mapa y metieron a Nantes en la región Pays de la Loire. Por aquello del río, supongo.

Aquí no habla bretón ni el tato, y por lo que me han dicho, en Bretaña casi nadie. Pero se ven muchas pegatinas de L'aise Breizh, una marca de ropa bretona, de banderas bretonas y demás, como bares con nombre en bretón, mitología celta y trisqueles. Vamos, que hay cierta conciencia bretona, sentimiento de pertenencia o no sé qué.

Así que impulsada por ese airecillo bretón (y por los ojitos de cordero degollado de Diane), he abierto mi libro de pâtisserie y he hecho un far breton. Que viene a ser como una quesadilla con ciruelas pasas.
Este es el aspecto, aunque detesto mi cámara, porque no capta el verdadero color de las tartas, maldita sea.


Ya la cataré y veré si vale la pena repetir la receta o no.
El Manual Au Pair IV está en proceso de edición. Prometo colgarlo antes de irme a París (mañana a las 6 de la mañana cojo el tren)

22/9/11

Sin té y sin horno Ladherna pierde la cabeza

Ante lo infructuoso de mi búsqueda de un curso de repostería no profesional en Nantes, me he comprado un libro de recetas. El segundo de mi vida. Y esta vez, también de dulces. No tengo remedio. La pâtisserie maison pas à pas, se llama.

Mañana voy a ponerme el despertador. Y voy a desayunar tortitas como una puta reina. Y después me voy a dar un baño con espuma. Y si me da la gana, me hago la manicura. Joder ya.

(¿Pareceré un ama de casa de los 50? ¿Monísima, cocinando dulces y ocupándome de los niños?)

Prometo seguir con el Manual au pair... otro día.

19/9/11

Manual Au Pair III

Acuerdo y contrato

Has encontrado una familia con la que tienes good vibrations, el destino te interesa y las condiciones parecen buenas. ¡Felicidades! No te ciegues con el hecho de que parezcan majos y el trabajo llevadero. Exige siempre unas condiciones por escrito. No digo ya un contrato, sino algo a lo que agarrarte. Que fijen unas horas por semana, un horario sería la óptimo (aunque eso no siempre es posible, yo no tuve uno hasta hace una semana) y una lista de tareas detalladas.
En todo contrato au pair (o casi) se estipula que además de ocuparse de los niños, el/la au pair ayudará con ligeras tareas domésticas. Que te las pongan por escrito o puedes encontrarte con la desagradable sorpresa de tener que limpiar la casa enterita. Recuerda que es un trabajo, que tú vas a encargarte de X tareas a cambio de Y cantidad de dinero. Si X es algo difuso, mal vamos.

Cada familia es un mundo. Hay familias monoparentales, con uno o muchos hijos, padres que trabajan en casa, divorciados y arrejuntados cuyos hijos vienen y van de una casa a otra... Como hay tanta diversidad, tienes que valerte de tu juicio para saber qué condiciones son razonables en qué casos. A lo mejor una familia busca una au pair que enseñe a sus hijos un nuevo idioma y otra familia necesita que seas madre o padre durante las horas que el progenitor esté en el trabajo.

No olvides hablar de días libres y vacaciones ni del espacio del que dispondrás en casa (si pueden enviarte una foto de tu futuro habitáculo, mejor que mejor). Y si piensas ir a algún curso del idioma del país, ¿quién corre con los gastos? ¿Cómo funciona la sanidad pública en ese país? ¿Deberías hacerte un seguro? ¿Lo pagas tú o ellos? (Yo tengo éste)

Haz una lista de todas las preguntas que se te ocurran, aunque te parezcan de lo más chorras. No te quedes con dudas, pregunta sin miedo y cuando tengas todas las respuestas vuelve a valorar a la familia. Si te agrada, pasa al siguiente paso: comprarte el billete de avión.

Mañana: Metiéndote en la jaula de los leones

Ya no soy del Norte

Las brújulas locas tenemos un problemón y es que sabemos dónde estamos, pero no nos situamos. Es decir, sí, mis pies están aquí, pero ¿y el Norte? Y cuando echamos a andar, por supuesto, no tenemos ni idea de qué dirección hemos tomado.
Cuando decidí echarme al camino, no sabía hacia donde tirar. Y recurrí a la aguja, para que me echase una mano en lo de no perderme. Así, cuando puse un pie delante del otro y recorrí 1.280km podía suponer qué dirección había tomado. Ahora estoy aquí pero sigo sin saber encontrar el Norte. Ayer descubrí en tu piel un mapa astronómico. Con la Osa Mayor mirándome fijamente, con sus estrellas diciéndome: léenos y podremos mostrarte el Norte. No me atreví a hacerlo. Temo no encontrar a Casiopea y caer otra vez en la frustración de que la Estrella Polar se me oculte. Pero al mismo tiempo, cada vez que acaricio el mapa de tu espalda, cada vez que como un ritual, me desnudas y besas mi Rosa de los Vientos, tengo la idea loca de que tú guardas el secreto de meridianos y paralelos. De que un día levantarás la mano y me señalarás Norte y Sur. Que dibujarás un mapa como el tuyo sobre mi y nunca más dudaré de la dirección cuando el camino me llame.
- Eres del Suroeste.
- ¿Suroeste?
- Sí, claro.
- Tienes razón. Llevo tanto tiempo siendo del Noroeste, que se me hace raro dejar de serlo.

18/9/11

Manual Au Pair II

Buscando una familia

1) ¿Quieres pagar o que te salga gratis? ¿Prefieres llevarlo todo bien firme y seguro o más a la ligera?
Si en ambas preguntas prefieres la primera opción, hay un montón de agencias para poner en contacto a au pairs y familias. Los precios son de 50€ para arriba. Si quieres un destino concreto (ese lugar y no otro, porque entonces no te vas), contrata una agencia, te será más sencillo. A mi a veces me da rabia pensar que si hubiese pagado, ahora podría estar en Londres o París. En fin, sólo a veces.

2) ¿Con los niños de qué edad te sientes más cómodo?
Cada edad tiene sus ventajas e incovenientes: los pequeños lloran, cagan pañales que tendrás que cambiar y no entienden nada de horarios. Pero también son cariñosos, se adaptan con mayor facilidad y eres mucho más grande y fuerte que ellos (no para pegarles, hombre, sino para cogerlos en brazos, vestirlos...). Los de edad media (digamos de 6 a 10 años) empiezan a presentar más problemas de aceptación de que llega alguien nuevo a quien hay que obedecer. Hay que ayudarlos con los deberes, si les da una rabieta pueden hacértelo pasar fatal... Pero también tienen una edad en la que ya les puedes explicar más cosas, jugar con ellos a actividades que te resulten divertidas (deportes, muñecas, videojuegos...) Y luego están los pre- y adolescentes. Sacos de hormonas. No sé si querría meterme ahí... Pero, de nuevo, puedes compartir más cosas con ellos.
Así pues, ¿ver 20 veces el DVD de los Teletubbies o escuchar cada día el mismo CD de los Jonas Brothers, Hanna Montana o derivados?  ¿Jugar a "este dedo compró un huevo, este...", a las Barbies, o al fútbol?

3) ¿Adónde quieres/ puedes irte?
Ten en cuenta qué idioma quieres aprender y cual/es chapurreas (o hablas). No puedes irte sin saber nada, ¿qué pasa si antes de que aprendas el idioma, le pasa algo al niño? ¿Eres capaz de llamar a urgencias y explicar la situación? ¿Sabrías pedir indicaciones si te pierdes?
Luego está la cuestión monetaria, no todo el mundo puede pagarse un billete a Australia...
Y finalmente, el gusto de cada cual. No olvides considerar la cultura, gastronomía y asistencia médica del destino.

Esto es lo básico, ahora es cuando debes contactar con una agencia / web gratuita (como hice yo) y hacerte un perfil. Responde a todas las preguntas con total sinceridad, si te cogen y resulta que luego no eres lo que dijiste, va a ser un palo para ellos y para ti.

Cuando tengas alguna oferta, analízala profundamente. Primero lo fácil: situación, edad y número de hijos, salario, condiciones generales... Y después de esto, pasa el escáner del sexto sentido. Sé que suena un poco chorras, pero es importante que notes (no, no soy una loca mística) buenas vibraciones. Es la familia en la que te vas a meter, con quienes vas a convivir una larga temporada. Habla con ellos, escribíos, veos las caras por Skype o llamaros por teléfono. Si te dan yuyu, por buenas que sean las condiciones, olvídalos. Muchos contratos au pair se rompen por la mala relación con la familia.
Tomándome como ejemplo, ¿por qué alguien que jamás ha cuidado niños se va a una familia con TRES pequeños, a una casa en obras, en una ciudad a la que acaban de mudarse (y por tanto no pueden presentarte a nadie ni indicarte nada de la ciudad)? Pues porque me dieron buen feeling. Y fiarme de mi olfato ha funcionado, son la gente más maja que podría haber imaginado.

Mañana: Acuerdo y contrato

17/9/11

Manual Au Pair I

Cuando decidí irme de au pair, busqué foros o blogs donde encontrar referencias al trabajo, pero nada. Encontré un foro apenas frecuentado que no me aclaraba nada y la mejor información la saqué de la misma web donde contacté con la familia.
Una vez aquí volví a echarme a la búsqueda, otra vez infructuosa. Así que después de dos meses y medio aquí, creo que ha llegado el momento de iniciar una nueva sección de mi blog: Manual (de supervivencia) au pair. Al principio pensé en abrir otro blog, pero como es mi trabajo actual, habría actualizaciones que no sabría en qué blog meter. Así pues, comiezo:

Hoy: Todo empieza con una idea

Vives en tu casa, con tu vida y tu historia. Alguien te ha hablado de la experiencia au pair, quizás conozcas a alguien que lo haya sido o tal vez simplemente oíste campanas y no sabes donde. Así que la curiosidad te lleva a investigar. Y por los motivos que sea que tengas, decides que quieres probarlo.
Bien, aquí es cuando deberías sentarte y reflexionar. Porque decirte "me voy de au pair, viajo, aprendo un nuevo idioma y me saco unas pelas" está guay. El planteamiento es chachi, pero si realmente fuese tan fácil, lo haría más gente.
Hay varias cosas importantes: tener cerrado lo que dejes atrás, querer irte y que te guste el trabajo.
Cambiar de vida no es tan fácil. Estoy hablando por supuesto de irte una temporada larga, para un verano no es tan complicado. Irte un año si no has acabado tus estudios y no sabes si vas a seguirlos, o teniendo pareja, o alguna otra situación personal/laboral pendiente es un error. La soledad, la morriña, la incertidumbre... unidas a asuntos sin zanjar harán que te rompas la cabeza o incluso que te vuelvas a casa.
Querer irte. Que evidente suena, ¿verdad? Pues parece que no lo es. Pensar en irse es fácil, es guay, es un planteamiento agradable. Me voy, disfruto de la experiencia y vuelvo. Ya. ¿Y durante la experiencia qué? ¿Estás seguro de querer dejar atrás familia y amigos? ¿De ir por la calle y no entender el idioma? ¿De sudar la gota gorda cuando entras en una tienda a pedir algo? ¿De enfrentarte a una ciudad nueva, a la soledad? Son cuestiones que no hay que infravalorar.
Y por supuesto, los niños. Tampoco tienen que fliparte, o tener vocación. Simplemente que te gusten y tener mucha paciencia. Si no tienes paciencia o eres altamente escrupuloso, olvídate de ser au pair. Los niños se manchan (mucho) y a veces no se dejan limpiar, pero están encantados de mancharte. Eso por no hablar de enfermedades varias, piojos, mocos colgantes, babas y culos sucios. Si la idea de que te pongan a dos cm de la cara un cepillo de dientes manchado de caca te revuelve el estómago, quédate en casa, hazme caso.
Los niños lloran. No importa la hora ni el lugar. Y gritan. Y no entienden o no quieren entender muchas de las cosas que les dices. "No toques eso" les entra por un oído y les sale por el otro. Además al principio lo más seguro es que te tomen por el pito del sereno. Es difícil pasar de no tener a nadie a tu cargo a tener una, dos o incluso más fieras a tu cargo.
Hay otra cualidad importante, aunque no sólo para ser au pair, que es ser de convivencia sencilla. Te vas a meter en una familia con unas normas y costumbres, y tú vienes con las tuyas. Lo mejor es el punto intermedio, claro, pero debes llegar con la premisa "su casa, sus normas" bien aprendida. Si luego llegais a un acuerdo o entendimiento, mejor.

Si te has planteado todas estas cuestiones y has llegado a la conclusión de que puedes y quieres (poder, podrían muchos, pero querer ya es otro cantar) irte de au pair, adelante.

Mañana, Buscando una familia.

8/9/11

Finde parisino

Para cumplir con mis obligaciones y ejercer mis derechos como ciudadana española, el primer fin de semana de Octubre voy a París, al consulado (abre el primer sábado de cada mes).
Por supuesto, si alguien quiere unirse, es bienvenido.
Cosas que hacer en una visita relámpago a París de menos de 48h:
- Ir al consulado
- Comer en el King Falafel Palace (26 rue des Rosiers, el mejor kebab que he probado en mi vida)
- Pasarme por Berko o Synie's Cupcakes (es evidente a qué)
- ¿Y qué más? Sé que se me olvida algo IMPORTANTE que me quedó por ver la última vez que estuve, pero no caigo en la cuenta. ¿Ideas de qué podría ser?

4/9/11

Este

Me muero. Me muero me muero me muero. Au, ay. Crec, casi puedo oírlo, estoy segura de que la mitad de mis músculos se están desgarrando mientras sudo la gota gorda por mantenerlos activos y enteros.
Me coge una mano y la aprieta fuerte. Aguanta, no te rompas ahora. Venga, que yo te acompaño en el sentimiento. No jodas, no necesito tu compañía sentimental, sólo que me agarres fuerte y no dejes que me caiga. Los sentimientos déjalos en la mesilla de noche.
Menos el alma, me duele todo. Suena Stuck in the middle with you y me entra la risa, pero paso de explicarlo. Pienso en cuantas cosas ha cambiado Noreste, en dónde demonios están mi juventud y mi forma física. Estoy hecha un asco. Me bebo un vaso de agua del tirón, está fresca y sabe a gloria, pero él sabe a tabaco y es mejor que la gloria. Sabe a dulce, a niño bueno que te coge de la mano y que te da un besito, a alguien que te agarra fuerte para que no te caigas sin tener que pedírselo. Acero y tinta. ¿De dónde eres?
Back in the ring to take another swing. La sensación de que mis músculos se deshilachan ha desaparecido y sólo queda una pesadez de dos toneladas por pierna y una puñalada en el costado.
Párpados pesados que se hinchan mientras sigo esa costumbre de quedarme helada bajo capas mullidas, escrutando la oscuridad, pensando en que debo dormir.
Luz azul grisácea, manchándolo todo. Tengo frío frío frío y calor calor calor. Una puntilla negra bajo los ojos. Me la quito.
Adiós. Llueve. ¿Hacia dónde está el río? Merde!

3/9/11

Golosidades

Yo no quería, de verdad que no. Han tirado la cocina y nos hemos desplazado temporalmente (por -espero- 2 semanas) al cuarto de la lavadora, donde convivimos: mesa y sillas, nevera, lavadora y secadora, fregadero, hornillo (estilo camping), máquina de cocinar al vapor y kettle. Todo lo demás (platos, sartenes, comida, cafetera, etc) está en una habitación adyacente que sirve, por ahora, de almacén cocinero. El horno está... está... en algún sitio, eso seguro. Sólo hay que enchufarlo.
Y por todas estas cosas yo no quería, pero me he encontrado con esto y lo siento por los niños, pero no es apto para menores. Los haré y me los comeré yo sola. Y me sentiré de p*** madre.

Por cierto, he encontrado el nombre científico de mi fiebre de horno en una tienda: