31/1/11

Fin de exámenes

Hoy hice el último examen. Si apruebo, tocará besar cuantas copas sea capaz. Y quemar a todas y cada una de las neuronas de mi cerebro que sepan alemán. Y quemar la pista, por supuesto.
Veremos.

30/1/11

Deep within the corners of my mind...

Creo que todos tenemos una parte de oscuridad en nuestra mente de la que no podemos deshacernos. Una oscuridad en la que está todo aquello desagradable, a lo que no nos gusta mirar o donde no nos gusta que miren. Los pensamientos tristes, o desagradables, o aquellos que nos calificarían como mala persona, o el miedo. Esos sentimientos que nos llevan a leer a los malditos, a disfrutar con lo horrible, a buscar refugio en Cumbres Borrascosas, en La Senda del Perdedor, obras que en vez de hacernos sentir mal, nos hacen sentir bien, arropan esa parte oscura de nuestra mente.
Hay quien prefiere ignorar ese cuarto oscuro, hay quien deja que la oscuridad domine todo su ser, hay oscuridades que se deslizan bajo la puerta que las mantienen presas y poco a poco, van ganando terreno. También está quien dice que no tiene partes negras, ni malos pensamientos ni momentos de debilidad. O quien intenta eliminarlos. Como si fuese posible.

A veces me gusta refugiarme en mis rincones oscuros, donde no me pueden coger. Donde no tienes porque ser buena, desde donde puedes observar y pensar todo lo mezquinamente que quieras, porque sabes que cuando salgas de tu rincón, esos pensamientos se quedarán ahí.

Black snake is evil
Black snake is all I see

Woke up this morning
Black snake moved in on me

29/1/11

Cocinando que es gerundio

Me había propuesto no cocinar nada hasta acabar los exámenes. Nada más allá de lo imprescindible, claro. Pero la cocina me llamaba y además mi madre compró calabaza y además me dejaron sola en casa. Estaba visto lo que iba a pasar. Que entré en la cocina a las 13'45 y no salí hasta las 17h.
Tras una pelea a muerte con la piel de la calabaza y una discusión con el robot (¿entra o no entra? Al final no entró) esta papilla de aspecto asqueroso:



Se transformó en 37 (si no conté mal) magdalenas de nuez y calabaza. Que aunque suene raro en España hablar de calabaza en un postre, queda co-jo-nu-da. Resultado: deliciosas. En la foto, primera hornada y segunda tanda aun cruda: (sí, la foto es para daros envidia)


Cuento VI

Y yo aquí, sentada al final de la barra. Y tú allá, a tiro de posavasos de mi. Ambos borrachos como cubas. Y me fijé en ti porque sólo mirabas al vaso, coleccionando cercos de copas frías. Llamo al camarero:
- Dile a ese caballero que me invite a una copa.
Allá va el camarero, te da mi mensaje. Lo miras, te giras hacia mi con la mirada turbia. Me tambaleo hacia ti.
- Realmente creo que deberías invitarme a esa copa. - Digo.
- ¿Y por qué iba a hacerlo?
- Para no emborracharte solo.
El camarero espera. Asientes con la cabeza. Y dos nuevas copas aparecen delante de nosotros. Otro cerco más.
- ¿Por qué no estás en casa? - la lengua te patina.
- Espero a una cita. - Tiro el móvil sobre la barra - Espero a que me llame.
Me miras de arriba abajo. Te vuelves hacia tu copa.
- Si aun no te llamó, no va a hacerlo.
Me enfado. Te golpeo en el hombro y te digo que qué sabrás tú. Espero a un caballero y los caballeros si dicen que van a llamar, lo hacen. Te encoges de hombros.
- Si fuese un caballero, no te haría esperar hasta que estuvieses borracha.
Tienes razón. Asiento despacio. Y confieso:
- En realidad no es un caballero. Es un perfecto canalla. - Digo resaltando cada palabra con un golpe del dedo en tu brazo. - Todos son siempre unos canallas.

Suena la música, las risas, bailan las parejas, vasos vienen y van. Las noches como esta pasan despacio.


12/1/11

Ruido de vacío

¿Recordais cuando erais pequeños y os bebíais un batido (oh, delicioso batido de fresa) con pajita y al acabarlo, sorbíais las últimas gotas? ¿Recordais ese ruido de vacío, de tristeza por el batido que no volverá? Pues así me resuena el cerebro cuando quiero escribir algo.
Pero cuando acaben los exámenes y haya aprobado Alemán III, seguro que me entra una inspiración tremenda. Aunque sólo sea para una actualización eufórica culminada por "¡son mis notas y me las follo cuando quiera!"

Al rollo, escasez de palabras, pero no de ideas. Apuntándolas para que no se me olviden. Imagen mental de unas piernas femeninas increíbles (no soy yo, desde luego) y sexo matinal sobre la encimera de la cocina. A ver si puedo hacer algo con eso (literariamente, quiero decir...)

Hasta pronto, mes amis (meine Freunde).

7/1/11

Haikus II

Por fin en casa,
¡adiós navidades!
Puedo descansar

PERO...

Los deberes de
alemán me joderán
este descanso.