3/9/11

Golosidades

Yo no quería, de verdad que no. Han tirado la cocina y nos hemos desplazado temporalmente (por -espero- 2 semanas) al cuarto de la lavadora, donde convivimos: mesa y sillas, nevera, lavadora y secadora, fregadero, hornillo (estilo camping), máquina de cocinar al vapor y kettle. Todo lo demás (platos, sartenes, comida, cafetera, etc) está en una habitación adyacente que sirve, por ahora, de almacén cocinero. El horno está... está... en algún sitio, eso seguro. Sólo hay que enchufarlo.
Y por todas estas cosas yo no quería, pero me he encontrado con esto y lo siento por los niños, pero no es apto para menores. Los haré y me los comeré yo sola. Y me sentiré de p*** madre.

Por cierto, he encontrado el nombre científico de mi fiebre de horno en una tienda:


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