2/8/11

Horneando

Hace poco más de un mes que estoy en tierras francesas y desde que estoy aquí, he hecho (de dulce) una tarta, galletas y (hoy) magdalenas veganas. No, no me he vuelto loca, sigo siendo tan carnívora como ayer, pero cuando tienes a tu cuidado a un niño alérgico al huevo (y a la mostaza, y al cacahuete...) y a una niña intolante a la lactosa (aunque cuando hablamos de mantequilla en un bizcocho parece no afectarle) tienes que buscar alguna receta que te permita ganarte su amor por el estómago.
Cuando me pusieron al tanto de sus restricciones alimentarias, pensé "jo, y yo que había pensado cebarlos..." (muy en mi línea jajajaja) PERO gracias a Alma y a su blog Objetivo: Cupkcake perfecto las nubes se apartaron y un rayo de luz iluminó la cocina y entre trinos angelicales encontré esta receta.

Yo me abstuve del icing, porque total, hacerlo para los niños como que es tontería (mejor lo hago para mi cuando esté sola y me encojo en una esquina a engullir cupcakes como una gorda loca)
Que me voy por las ramas. Voy, con la santa venia de Alma, a reescribir las cantidades, porque hice algunas variaciones:

Ingredientes:

- 125 g de harina
- 1 cucharada de té y 1/2 de Royal
- 80 ml de puré de manzana
- 100 g de azúcar blanco
- 40 ml de mezcla de aceites vegetales
- 1 cucharada de té de extracto de vainilla
- 150-175 ml de leche de coco
- 1 pizca de sal
- 40 g de chocolate negro para cocinar

Preparación:

Ya sabeis: precalentar horno, engrasar y enharinar los moldes, mezclar y al horno. Si hay alguna duda, Alma se explica divinamente.

Anotaciones:
El puré de manzana lo preparé cociendo la manzana al vapor y después triturándola con un poco del jugo restante.
Como no había azúcar moreno, recurrí al blanco y como no tenía cacao en polvo, al chocolate negro. Como el azúcar blanco es más dulce que el moreno y el chocolate tenía azúcar, rebajé la cantidad de azúcar.
Piqué el chocolate muy muy fino y lo horneé 25min. Esto es lo que salió.


Como veis, 9 magdalenas tamaño normal y una pequeña. Están ricas, pero tampoco es el tipo de magdalena por la que mataría. Es el tipo de dulce perfecto para desayunar, merendar o llevar en el bolso para picar en cualquier momento, no es muy dulce ni pastosa. Le pondría un 6'5, entre el bien y el notable.
A los niños les ha encantado. Pobrecicos, si supiesen lo que se pierden...

1 comentario:

Miau dijo...

Probare. Jojojojojo!