8/7/11

La ladrona del guante manchado

Cuando llegué a esta casa y Diane abrió la puerta de mi habitación, me dijo que llevaban varios días explicándoles a los niños que ya no se podía entrar ahí, ya que antes la usaban de paso (mi habitación conecta con el baño de los niños, que a su vez conecta con el dormitorio del niño).
Así pues, no dejo entrar a los niños en mi cuarto excepto contadas ocasiones, no vaya a ser que cojan malas costumbres. No porque me molesten especialmente, sino porque temo por la vida de mi portátil y cámara de fotos.
Un día, la pequeña entró a mirar cómo doblaba mi ropa y, como es natural en un monstruillo diminuto y curioso, se puso a mirar y toquetear. En mi habitación hay un lavamanos y en su repisa un gel de flor de loto. Supongo que a la niña le hizo gracia el color azul del jabón y se adueñó del bote. La perseguí por media casa hasta que conseguí recuperarlo.
Pero la niña no olvidó mi gel, no.
Cuando anoche volví a mi habitación, noté algo extraño, algo no encajaba...
Exacto, el gel había desaparecido. Y como los más elegantes y chulescos ladrones, había dejado en su lugar una muestra de su paso por mi habitación... un móvil de juguete con unas manchas con forma de deditos salchicheros que sólo podían ser suyos.

Lástima que a esa ladroncilla de guante blanco se le olvidase el mismo bote de gel dos muebles más allá.

Esta mañana, fui a su cuarto con su móvil en la mano. "Bruuune, ¿quién intentó robar ayer mi gel? ¿Quién se olvidó su móvil en mi habitación?" La niña se echó a reír. No sé si por la alegría de verme o porque sabía que la había pillado. Con una niña de menos de 2 años nunca se sabe.

Volverá a atacar, seguro. Y esta vez, quien sabe si podré recuperar mi jabón.

No hay comentarios: