31/3/11

Nessspressso

Hace un par de semanas aterrizó en mi casa una Nessspressso (what else? - buena campaña publicitaria, si esa frase nos salta a la mente). Lo cual me produjo un gran conflicto interno: alegría por buen café (en mi casa sólo se consume un tipo de café muy flojillo que no me gusta nada) vs. la amenaza a mis tazas de té. Pero dejé eso a un lado, porque total sólo es café. ¡ERROR! Nespresso no es sólo café. Es estilo, es presumir, es pijería pura y dura. "Me compré una Nespresso porque hace unos cafés diviiiinos". Mentira. Te la compraste porque la anuncia George Clooney, que es sexy y generoso (o eso decía el anuncio), porque Nespresso es pasta y glamour. Y otra cosa no, pero presumir de pasta, mola.
Así que fui a comprar las dichosas cápsulas que parecen bombones (de los malos) y tienen unos colores muy chulos. Primera impresión: más dependientes que clientes. Quienes, ordenadamente, formábamos una fila, pero de todos modos una chica muy amable nos repartió un papel con nuestro número (como si esto fuese una carnicería). Cuando llegó mi turno, me atendió una joven trajeada, muy seria y formal. Tan educada y monocorde que creí que me estaba vacilando. Porque muy bien que me traten de usted, pero aquello era excesivo. Si hubiese sonreído un poco, podría haber parecido humana, en vez de un robot que, muy formalmente, me recitaba las características de cada café "notas de caramelo (...) puro Colombia (...) suave pero con personalidad" ¿En serio? Para eso dame un folleto y ya me lo leo yo. Y cuando me decido: "me da usted X€, le devuelvo Y€, ¿meto el ticket en la bolsa o se lo doy a usted?" ¿Pero qué te pasa? ¿Qué te han hecho en el curso de formación, pobrecita mía?
Resumiendo, que me invitan a un café. Que como técnica de fidelización está muy bien pensada, porque pruebas otras variedades de café.

Una semana más tarde, cápsulas ultra-caras consumidas, vuelvo. A por café flojillo para mis padres y fuerte para mi (el que me habían dado a probar la vez anterior). Esta vez me atiende un chico, el único de la tienda, tan guapo tan guapo TAN GUAPO! Y tan poco frecuente: rubio de ojos azules. Me apuesto la mano derecha a que sólo tiene ese trabajo por su físico. Pero no sólo por lo guapo que es me entran ganas de reír como una idiota (podría haber pasado: ¿qué desea usted? - jijijiji - .... ¿perdone?) sino porque sonríe. ¡Les permiten sonreír! ¡Y hablar como amables humanos que te hacen comentarios simpáticos!
- ¿Algo más?
(Sí, por favor, ¡tu número de teléfono!) - No, gracias - gran sonrisa.
- ¿Podemos invitarla a un café?
(Ains, si me invitases fuera de turno...) - Quizás otro día, hoy tengo prisa, muchas gracias.

Nessspressso. Sabe fidelizar por lo que de verdad importa.
(¿No os parece un slogan mucho más acertado que what else?)

2 comentarios:

Insomne dijo...

Mis padres tienen una, un regalo. La primera vez que entré a comprar las cápsulas con ellos, me dió vergüenza por si no me dejaban entrar con zapatillas.

La gente y los dependientes son tan guays, tan formales, tan ideales y tan correctos que parece que en cualquier momento va a salir una horda de zombis diciendo: "Livaaaaanto..."

Desde entonces me espero fuera fumándome un pitillo y cargando la recortada.

Por si acaso.

[El captcha de hoy es PERSESSE]

Ladherna dijo...

Pues vale la pena entrar. Por ese bombón vale la pena una horda de zombis cafeinómanos :D