29/1/11

Cocinando que es gerundio

Me había propuesto no cocinar nada hasta acabar los exámenes. Nada más allá de lo imprescindible, claro. Pero la cocina me llamaba y además mi madre compró calabaza y además me dejaron sola en casa. Estaba visto lo que iba a pasar. Que entré en la cocina a las 13'45 y no salí hasta las 17h.
Tras una pelea a muerte con la piel de la calabaza y una discusión con el robot (¿entra o no entra? Al final no entró) esta papilla de aspecto asqueroso:



Se transformó en 37 (si no conté mal) magdalenas de nuez y calabaza. Que aunque suene raro en España hablar de calabaza en un postre, queda co-jo-nu-da. Resultado: deliciosas. En la foto, primera hornada y segunda tanda aun cruda: (sí, la foto es para daros envidia)


1 comentario:

Fernando dijo...

No me das envidia... soy alérgico a la calabaza :P