21/4/10

Au revoir, mon ami!

A lo largo de tu vida, conocerás a mucha gente. La mayoría estarán de paso, a unos los rechazarás (amablemente o no) por inservibles, otros simplemente irán difuminándose y también habrá quien te eche a ti.
El fenómeno de la difuminación personal es curioso. Podeis haber sido grandes amigos, que al hacer vida diferente, mudarse de ciudad, cualquier estúpido motivo, o sin ninguno, os vais alejando. Y un día te das cuenta de que hace meses que ni os veis ni hablais y que además, te importa un comino.
A veces te alegras de esa difuminación (como es mi caso hoy), porque te das cuenta de que perdiste el tiempo con esa persona, podríamos decir que no te aportó nada, y que si se difuminó a sí mismo, es que no le importabas demasiado. Miras atrás, o alguien te cuenta de sus andanzas, y piensas "¿cómo pudimos ser amigos? ¿cómo pude creer que teníamos algo en común?"
Claro que eso no significa que haya odio o rencor por medio, simplemente indiferencia. Lástima por el tiempo derrochado, aunque seas consciente de que a lo largo de tu vida derrocharás muchísimo tiempo en gente que no vale la pena, en proyectos inútiles y en causas tontas.
Pero es lo que hay.

Así que hoy me alegro. Y creo que es hora de tirar a la basura pequeños recuerdos.

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