4/1/10

Gente demodé

¿Saben esas personitas odiosas, de esas que en cuanto abren la boca te crispan los nervios? Sí, esos tipos de ojillos pequeños y un poco acuosos, ratoniles incluso. Aquellos cuyas lorzas rebosan del asiento y consumen un cigarro tras otro mientras el acaloramiento de sus grasas les perla la frente de sudor y su risa frívola, vana y estridente llena el aire. ¿Y qué me dicen de ese aire de ricos indolentes que llevan otros? ¿De esa pereza, de esa nonchalance, de los malos actores con aires de grandeza que lucen bolsa del Corte Inglés y no tienen ni para un Martini? Esos que sueñan con deslumbrantes noches en el Rizt codeándose con la condesa de F..., haciendo reír a la concurrencia recostados en butacones de terciopelo y rodeados de pan de oro, mientras en realidad no llegan ni a divertir a los clientes de un motel de carretera. Los que creyéndose chics resultan más rancios que un carlista convencido.
No contentos con ser tan desagradables y despreciables desde el punto de vista humano, intentan darnos lecciones, imaginándose profesores departiendo desde sus cátedras, ahuecando la voz, pretendiendo ser pedantes sin tan siquiera llegar a los conocimientos y criterio mínimos para serlo.
Así pues, me pido para Reyes que esta molesta y cargante chusma desaparezca, sino de la faz de la Tierra, al menos de nuestras vidas.

¡Feliz Año Nuevo!

4 comentarios:

Giménez de Tesada dijo...

¿Y conoces a muchos de esos sujetos?
Je vous souhaite une heureuse et prospère nouvelle année, Madame!

El diablillo dijo...

Parbleu! Aquí vuelan los sables...

Pablo L. Bayones dijo...

Hablar en francés te delata, Pablo. :)

Ladherna dijo...

Por supuesto que conozco, ¿tú no?
¿Sables en mi blog? No, hombre, no, puñales. Si no volasen, no sería yo quien escribiese.