6/6/09

Amenaza Z

Llevaba dándole vueltas a esta entrada desde hace un par de días, pero el sueño de hoy ha sido totalmente directo: escribe.

Zombies. O zombis, si os gusta más en castellano. No me refiero a esos del estilo "Soy leyenda" (me engañaron para ir a verla al cine diciéndome que iba de vampiros y luego eran unos bichos trepadores que gritaban como condenados), ni a los zombies vudú (cosa chunga, que esos sí existen...), sino al típico zombie: muerto, andar tambaleante y errático, gime al detectar a su presa (humanos, preferentemente) y sólo "muere" cuando le destrozan el cerebro.

Según Max Brooks (autor de "Zombi-Guía de supervivencia" y "Guerra Mundial Z") los zombies existen y son lo que son por el virus Solanum (irónicamente, las Solanum son plantas, entre ellas, algunos inocentes tubérculos), que si mal no recuerdo, se transmite por el contacto con los fluidos corporales de algún afectado (sangre, saliva...). La transformación dura 24h, al final de las cuales mueres clínicamente y resucitas como zombie hambriento. El Solanum, entre otras cosas, devora el lóbulo frontal del cerebro, o sea, que te quedas tonto; no recibes señales de dolor; tu única meta en la "vida" es comer, preferentemente, humanos vivitos y frescos; no respiras; no puedes aprender nada, ni siquiera por el experimento de fallo y acierto; tu sangre se coagula; tus órganos no funcionan; comes carne hasta que te revientan los intestinos y el estómago, básicamente... Dicho de otro modo: un zombie no es problema, muchos zombies son tu mayor pesadilla.
Puedes huir de un zombie porque no sabe correr, pero a cambio, no se cansa. Puedes partirle las piernas, pero seguirá reptando hacia ti. Su mayor fortaleza es que son MUCHOS y que hacer blanco en la cabeza es cosa chunga.

Visto esto, la idea de que los zombies existan da un acojone considerable... Pero planteémonos lo siguiente: ¿cómo es posible que existan los zombies y no lo sepamos? ¿Encubrimiento de las autoridades? ¡En Europa sería imposible, por favor! La población está tan agrupada que sería casi imposible un caso aislado. Entre que alguien se da cuenta y alerta a las autoridades... en menos de un mes un brote en Alemania podría llegar a España. ¡Y si va un infectado en un avión ya sería la repera! Un brote a nivel mundial.

Pero los zombies no pueden existir. Simplemente porque ningún cuerpo, por mucho que cambie, puede moverse sin energía. Para conseguir energía hay que digerir los alimentos y transportar el aporte energético a los músculos, ¿verdad? Pues para eso los zombies deberían respirar, digerir la comida y bombear sangre.

Aunque, ¿no sería posible una mezcla de ambas cosas? ¿Zombies vivos? Ya sé que es como decir que existan las peras olmeras (procedentes de olmos), pero ¿por qué no iba a existir un virus que reduzca tus constantes vitales al mínimo (esto explicaría que no pudiesen correr, por ejemplo), te deje tonto y te impulse al canibalismo? A mi me parece totalmente posible. De echo, si te cortan en cierta parte del cerebro (sé que es en la parte posterior e inferior, pero no recuerdo el nombre) sólo comes y follas compulsivamente. Comes todo lo que pilles y si no encuentras comida, te comeras las hojas de papel, y si no tienes a nadie a quien follarte, te follarás a un agujero en la pared, la pata de una silla o lo que sea. Esto también se ha probado con diversos animales y tuvieron la misma reacción.
Entonces, ¿sería posible o no? De este modo los zombies serían iguales que los entendidos por Max Brooks, quizá un poco más rápidos y sin duda más fáciles de matar, porque aunque sus receptores del dolor estuviesen dañados, podrían morir desangrados igualmente.

Resumiendo: que sea como fuere os leais Zombi-Guía de supervivencia y sigais sus consejos... sólo por si acaso.

4 comentarios:

Nirei dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nirei dijo...

En América tuve entre mis manos un ejemplar. El hombre que escribió el libro da conferencias sobre supervivencia en caso de invasión zombie.

Realmente interesante como libro de supervivencia en catástrofes aunque algunos detalles son demasiado específicos como para que sean aplicables a cualquier situación si no hay zombies de por medio.

Es un libro ameno y poco más.

Antoine De la Potterie dijo...

Lo que yo digo siempre: cuanto más absurda es una paranoia hay más gente capaz de creérsela. Curiosamente las "paranoias" con aspectos creíbles son las que no se cree nadie. La realidad siempre supera la ficción, eso por descontado.

Giménez de Tesada dijo...

Querida amiga, este articulo tuyo es divertidisimo! me da la impresion que lo hubiese inspirado monsieur de la Potterie, porque responde a esas cronicas suyas que desmitifican cosas preudocientificas...solo que esta vez, el tema es tuyo ( o nuestro, segun la optica del friki) y el metodo, con perdon de Descartes, de Monsieur.
un diez por saber cojer lo mejor de un autor!