16/4/09

Bajando a buscarte al Infierno

Por compararlo con algo, es como si unas garras me atravesasen el pecho buscando mi corazón y viese los cogajos de piel, la sangre chorreando, mi cuerpo joven y hermoso totalmente destrozado. Y no sintiese nada, sólo un leve entumecimiento. Por fin las garras llegan al corazón y lo rodean lentamente, con delicadeza, como si fuese una flor cuyos pétalos no quisiesen arruinar. Aun late, sigue vivo en sus manos. Y las garras retroceden lentamente, sacando el corazón de mi cuerpo, aun unido a mi.

Ayer me encontré con alguien de mi pasado en lo alto de unas escaleras y casi me tropiezo con él. Lo saludé por su nombre. Fue un acto reflejo, ni lo pensé. Me contestó, pero vi en sus ojos que no me reconocía. Mientras él bajaba, yo me quedé tiesa frente a la puerta del ascensor, preguntándome el porqué de demasiadas cosas. Deseando que se volviese y me preguntase quién soy, cómo sé su nombre... y porque lo saludé.
En su cara hay algo que... se me queda en la mente. No puedo olvidarlo, no puedo obviarlo, hacer un gesto con la mano y que se esfume como la demás escoria que me rodea en esta vida que me toca vivir. Tengo que encontrarlo. Tengo que hacerlo. Es una locura, pero tengo que hacerlo, lo necesito. Tantos años y estoy como al principio...
Mi imaginación se burla de mi, es cruel, me enseña cosas que prefiero considerar imposibles. Ven a escuchar mi corazón, déjame que te abrace... No es necesario que digas nada, sólo quedémonos así hasta que el sueño nos alcance.

No, no lo quiero, por si es lo que estais pensando. Y el primer párrafo no tiene nada que ver con el segundo, creo. Pero si algo sé seguro es que me siento profundamente triste.

3 comentarios:

Rafa dijo...

http://www.elblogsalmon.com/economia/encontrar-marido-rico

Resumen:

en términos económicos, eres un activo que se deprecia y yo soy un activo que se aprecia. Pero no sólo eres un activo a la baja, ¡sino que tu depreciación se acelera! Deja que te lo explique: ahora tienes 25 y seguramente sigas estando buena durante los próximos 5 años, pero cada año lo estarás menos. Entonces el descenso empezara a ser serio. A los 35, te puedes clavar un tenedor. Entonces, en términos de Wall Street, te podríamos denominar ‘una acción para intercambiar’, no una para comprar y mantener, así que el problema es el matrimonio. No es un buen negocio ‘comprarte’ (que es lo que estás pidiendo), así que prefiero alquilarte.

En caso de que creas que estoy siendo cruel, te diría lo siguiente: si mi dinero se va, tú también lo harías, así que cuando tu belleza se vaya, necesito una salida. Es así de simple. De esta manera, lo que tiene sentido es salir contigo, no casarse contigo.

Ladherna dijo...

Mierda! Me han pillado! Pero claro... aun tengo 10 años mínimo para pescar a algún imprudente. ¡Y cuento con mis pérfidas armas de mujer! ¿Qué más necesito? Además, todo hombre que se precie (y si tiene dinero, más) necesita una mujer a su lado, no sólo por lo práctico, sino también por imagen, así pues, creo que es un contrato que favorece a ambos. Muajajaja me voy de caza!

AsiKuS dijo...

El pasado es pasado, mira para delante que siempre es mejor ;)