19/2/09

Al mundo le falta...

Quizás sólo sea un ataque leve de SPM o una merecida caída de mi injusta burbuja de felicidad de los últimos días. Sea como fuere:

Al mundo le falta alegría. Magia, fantasía, despreocupación. Parece que todos nos empeñemos en estar tan estirados que hayamos olvidado qué es relajarse. Vivimos en una tensión permanente, preocupados por el qué dirán, el "es así y no hay otra opción"... aunque no nos guste.
Además tenemos que buscarle a todo el porqué. ¿Por qué existe el amor? Por el instinto de reproducción. ¿Por qué la amistad? Instinto gregario. ¿La pasión? Dura 4 años, son sólo hormonas. Y así con todo. Si explicas un chiste, pierde la gracia.
Parece que la gente tiene miedo de perder su dignidad si demuestra querer a alguien. Sí, vale, dicen "te quiero" la primera vez, pero los detalles sencillos, las muestras de cariño diario, parecen que son rebajarse ante el otro. ¡Es ridículo!
Ahora todo viene rodeado de un plástico transparente duro como el acero que nadie quiere quitar. Si un amigo me regala una pulsera de oro blanco y diamantes, me parecerá genial, un detallazo, pero apreciaré mucho más una pulsera que ha hecho él mismo, que se ha esforzado en trenzar y ha elegido los hilos de la misma pensando en qué me gusta. ¡Y es tan sencillo!

Nos faltan cuentos y hadas. Cuando le pido a alguien que me cuente un cuento, me miran como si pidiese la Luna (que es más que un satélite). Hasta el momento, cuando lo he pedido, nadie me lo ha contado. Aunque una vez alguien sí me contó uno ^^

¡Nos falta ilusión, maldita sea! Nos falta pararnos a escuchar a un músico callejero, sentarnos en el suelo cuando nos apetezca, nos falta el olor de los bizcochos, té de cereza, pasear descalzos...

Quiero hacerte tortitas, porque sí, porque me apetece. ¿Parece exagerado?

2 comentarios:

Antoine De la Potterie dijo...

Pues yo creo que saber el porqué de algo hace ese algo más estimable. Sin embargo me parece que esas "tendencias" no se explican solo por el instinto de reproducción o afán gregario. Justamente la causa de algo ha de poseer en sí el efecto y en mayor grado. De ese modo, si la causa del amor es el instinto de reproducción y se perciben como cosas netamente distintas (realidad fisica-realidad metaempírica) quiere decir que el razonamiento nos falla por algún sitio.
Por lo demás de acuerdo, menos lo de andar descalzo y lo de las tortitas, que después hay que bajarlas.
Y cuando alguien dice palabras como "perdón" o "quérote" demasiadas veces, señal de que mucho no lo siente; habrá de todo claro, pero a veces tales palabras sirven para cubrir agujeros del día a día...

Ladherna dijo...

Por eso, la idea es demostrarlo día a día y no decirlo.