23/12/08

Cuentos VP: El Bello Durmiente

Venga, la última entrada antes de irme a Madrid (AVISO: del 26 al 30 en Madrid y del 2 al ¿7? en Salamanca).

¡Bienvenidos a Cuentos VP (Versión Paridad)! La idea es que sean graciosos, pero si no lo consigo, no me lo tengais en cuenta, tomadlo como crítica social xD

EL BELLO DURMIENTE:

Érase una vez, en un país muy muy lejano (o A long long time ago, far far away...) vivían unos reyes muy felices que fueron bendecidos con el nacimiento de un hijo. Era un niñito lindo y adorable. Se morían de ganas por presentarlo en sociedad, y como aun no había sido inventado el bautizo civil, le organizaron uno religioso. Para el banquete (que ya que tenían pasta, en algo habría que gastarla) sacaron la vajilla de oro, pero vieron que faltaba un plato de los 12 que debería haber y entonces sacaron de la lista de invitados a una de las 12 hadas madrinas del reino.
El día del bautizo llegaron las hadas madrinas (aquí la Coure nos informaría al día siguiente de la elegancia de sus vestidos y varitas a juego).
Una a una se fueron acercando a la cuna a regalarle un don al recién nacido: gracia, belleza, cantar como los ángeles, bailar divinamente, ser buen poeta y demás pijadas inútiles para la dirección de un reino.
Cuando ya habían pasado por allí 10 hadas, apareció aquella a la que habían marginado e, indignada, dictaminó que el niño moriría a los 16 años al pincharse con el huso de una rueca. Todos quedaron consternados. Pero (por supuesto, esto es un CUENTO) la última hada -que se había escabullido para ir a tontear con un duende- llegó resoplando y dijo que aunque no podía quitarle la maldición al zagal, la cambiaría: en vez de morir, dormiría 100 años hasta que una hermosa princesa lo besase.

A pesar de ello, los reyes mandaron destruir todas las ruecas del reino, generando una crisis en el sector textil bastante gorda, ya que ahora todo lo que antes producían tenían que importarlo.

Tras 16 felices años de vida, el príncipe se había convertido en un hombrecito muy guapo, un dechado de virtudes que no tenían ningún mérito, pues se las habín concedido las hadas... Pero aun así todos lo consideraban lo mejor de lo mejor y sus profesores lo excusaban cuando se escapaba de clase para ir a tocar el laúd o cuando llegaba tarde porque se habían enternecido escuchando a un pájaro cantar.
Un día, correteando por el palacio, llegó a un desván donde nunca antes había entrado y vio a una vieja junto a un extraño artefacto.
- Hola, madrecita, ¿qué haces?
- Hilo, hijo mío.
- Parece divertido, nunca antes lo había visto, ¿puedo probar?
- Claro que sí.
La vieja (que no era tal, sino el hada disfrazada) le cedió el puesto y el chaval, de tonto máximo, lo primero que hizo fue pincharse el dedo con el huso (y echar a perder con ello el hilo, pringándolo todo con sangre)
Cayó al suelo profundamente dormido, aunque el hada pensó que estaba muerto. Su risa cruel se oyó por todo el castillo mientras se iba volando y entonces, comprendiendo lo que había pasado, los reyes mandaron buscar a su hijo. Lloraron desconsolados cuando lo encontraron, pero sabiendo que sólo sería cosa de 100 años (nada grave...), lo adecentaron para su cita de dentro de un siglo. Lo hicieron bañar y vestir con hermosos ropajes, lo tendieron en la más bella cama de la más bella alcoba en lo más alto de la más alta torre, le pusieron flores en el pelo y espariceron perfumes de Oriente por la estancia. Una criada incluso aportó un ramo de rosas sobre el pecho del durmiente.
Entonces se presentó el hada que había cambiado el maleficio (esa fresca...) y dijo: ya que el chico va a dormir, que cuando despierte no esté solo. Y durmió a todos los habitantes del palacio: se durmieron los cocineros, los reyes en su trono, las palomas en el vuelo y el fuego en la chimenea.
Para protegerlos de ladrones, rodeó el castillo de un espino infranqueable.

Pasaron los años y los reinos vecinos se olvidaron los reyes dormidos, pelearon por sus tierras y las arrasaron a fuego y sangre.
Tras un siglo, una princesita muy mona ella, escuchó una leyenda sobre un príncipe dormido y decidió que mejor que escuchar latines era ir a cotillear y se metió entre los espinos. Éstos se apartaron para dejarla pasar, pero aun así se le enganchó el vestido y destrozó en jirones sus faldas doradas.
Un poco mosqueada cuando se le enredó el pelo, se recordó que sería la primera de sus amigas en tener novio y siguió adelante. Aunque... ¿qué forma era esa de tratar a una princesa?

Llegó al palacio y vio a todos dormidos. Le resultó curioso, como estar en un museo de cera.
Subió los escalones de la más alta torre, donde se le rompió un tacón y rodó un tramo de escaleras abajo. Maldiciendo en arameo (ya existía esa lengua) siguió arriba por sus reales cojones.
Por fin llegó a la estancia y olió los perfumes de Oriente, vio las rosas sobre el pecho del príncipe y se acercó a él.
Cuando lo vio con sus rubios rizos, las flores en su cabeza y los labios con gloss rosa estirados prestos a recoger cualquier beso perdido, le pareció más femenino que ella misma. Así que dio media vuelta y bajó las escaleras desde lo más alto de la más alta torre, pasó por las caballerizas, se deleitó mirando a hombres de verdad bellamente dormidos y pasó por el espino hasta que llegó a su casa.
- Que duerma 100 años más.- dijo mientras tiraba con pena el vestido y los zapatos destrozados.- No vale la pena tanto sacrificio por un "hombre".

15/12/08

Paridad (o Gilipolleces a gogó)

Estaba preparando una entrada sobre la misoginia (no esa misoginia del blog Misoginia, sino sobre la mía) cuando me tengo que pasar un finde en un cursillo de la Cruz Roja (25h en tres días). Y claro, eso es un problema muy grande para mi. No por dormir poco, sino por "voluntarias y voluntarios" (nótese que ponen primero a las féminas), Caperucita Roja es un cuento machista...
Llega un punto en el que te sientas en el borde de la silla y te pones a balancearte delante y detrás murmurando entre dientes "soy de palo, no oigo nada; soy de palo, no oigo nada..." Porque sino te vuelves loco de verdad.
¡Se creen realmente que el castellano es culpable del machismo! ¡¡¡Es de LOCOS!!! Es el diccionario el que patea a su mujer hasta que acaba en el hospital, ¿verdad? Y el que viola a una niña de 16 años cuando vuelve a casa de noche. Y el que no contrata a una mujer. Y el que cría a una niña diciéndole que es peor que su hermano... ¿sigo?
Por supuesto, esto es así en todos los países del mundo. Cuando un inglés le pega una paliza a su parienta es porque, aunque él no sea consciente, el castellano, terror de terrores, ha tomado posesión de él. De Groenlandia a Sudáfrica, en la Isla de Pascua, de Lavapiés a Moscú. Todo culpa del castellano. ¡Sí, señor, afírmenlo rotundamente, con dos cojones!

Nunca he oído a un electricista, maquinista, palista, etc. quejarse del nombre que le dan por su profesión. Pero las españolas, quejicas, estúpidas e inseguras en su propio sexo- sino no tendrían problemas con cómo las denominan-, piden ser llamadas juezas, médicas, jóvenas (JAJAJAJA), estudiantas, etc. ¿Y por qué no también imbécilas? Con mucho acierto gilipollas acaba en -a, o como me indicó una de la Cruz Roja, en -as.

Aun por encima me miran mal cuando les pido por favor, que para aligerar la marcha de la clase, se pasen el "protocolo" de la paridad por el forro y hablen como las personas. Es como si te evaluasen entre "eres mala persona" y "el día de mañana te casarás con un maltratador". Señora, lo dudo mucho.
¿Que soy misógina? Sí, sin duda, pero eso no significa que me infravalore (me amooo, como laTierra al Sooool) y mucho menos que vaya a dejar que un hombre me (vuelva a) levantar la mano.

El lenguaje fue creado para comunicarnos de forma rápida (no como los ents) y eficaz (no como los poemas de Góngora -que sí, me gustan, pero para entenderlos...) y no vamos a sacrificarlo por cuatro gilipollas y gilipollos que empiezan a tocarnos los cojones y las cojonas a todos y a todas.

Anexo: Por qué Caperucita Roja es machista:
Caperucita es engañada por el lobo (figura masculina) porque al ser mujer es tonta e ingénua y nunca debió haber salido de su espacio (la casa). El lobo es astuto e inteligente, porque es hombre.
Francamente, esta lectura SÍ me parece machista. La lectura real sería (creo) la siguiente:
Caperucita es engañada porque es ingénua, sí, pero porque es pequeña. Además DEBE ser engañada, porque 1º sino no habría historia (a nadie le interesa un cuento en el que Caperucita llega sin más a casa de su abuelita) y 2º no habría moraleja, teniendo en cuenta que los cuentos son para educar, un cuento sin Caperucita devorada no sería cuento.
Evidentemente, el lobo ha de ser astuto e inteligente, porque sino no habría podido engañar a Caperucita (que además es tonta, porque su madre le dice que no hable con nadie).

Ahora imaginemos una campesina adolescente de hace... 50 años (no hay que ir muy lejos, tampoco). En aquella época nadie te decía "ten cuidado que igual te violan". Te decían, "ten cuidado con el lobo", "ten cuidado con los hombres". No sabías qué te podía pasar, pero tenías miedo. Si esta campesina hubiese oído las nuevas versiones de Caperucita Roja y su madre no le hubiese hecho tan acertadas recomendaciones, probablemente hubiese sido carne de violación o abuso.

11/12/08

Acércate, ven a mi, alma cruel y sorda...

Vamos, acércate sin miedo. Siéntate junto a mi y acepta una copa de Oporto. ¿Por qué te cuesta tanto confiar en mi? ¿Tanto daño te he hecho que merezco este trato? No, ya sé que no fui yo.
Venga, prueba el vino, estoy segura de que te encantará.
¿Tu pasado, dices? ¿Acaso no habías decidido dejarlo atrás? ¿No va siendo hora de mirar al frente? No, yo sólo quiero ayudarte, aunque a veces intentes crucificarme. ¿Interés? ¡¿Cómo te atreves?! ¿Tú sabes lo que es la amistad? ¡Cállate! No quiero oír razonamientos estúpidos, si no sabes ver quién soy, vete.

... Sí, claro que te perdono; como siempre, ¿no? Anda, deja que te sirva más vino, ¿quieres un dulce?
No, claro que no me hace ni pizca de gracia, ¿pero preferirías que actuase de otro modo?
Tienes que quererte más, ¿dónde está tu amor propio? No me refiero al orgullo, es algo diferente. Si te quisieses más, estarías mucho mejor, cometerías menos errores y los demás no tendríamos que estar pagando tu falta de seguridad en ti mismo.
Sí, ya sé que a veces me paso un poco, ¿aunque acaso me falta razón?

Empieza a caer la noche. No, por favor, no te vayas. Encenderé un par de velas y seguiremos hablando hasta el amanecer si hace falta, tengo vino de sobra para soportar las horas de oscuridad. ¿Que te hable de mi pasado? Oh, no. Esta noche es tuya. Esta y todas. ¿Reciprocidad? ¿Acaso crees que no soy sincera? Para ti importa mucho el tiempo, ¿verdad? Una vez me lo dijiste... En ese caso, te compensaré tu sinceridad con la mía, sí, pero dentro de un año. Tras 365 días volveremos a esta sala, con el vino y las pastas, y te hablaré de mi vida. Pero hoy, cuéntame tú... Derrama el dolor de tu alma sobre mi, permite que te sostenga la mano cuando la pena de tu relato te obligue a detenerte, deja que te enjugue las lágrimas que se deslicen indiscretamente fuera de tus ojos. No diré a nadie qué salió de tu boca, nadie conocerá la tristeza que te embarga.
Vamos, amigo mío, las sombras son largas, en esta noche somos los únicos seres de la Creación.

8/12/08

Conversaciones curiosas

Hoy me apetece contaros una experiencia un poco rara que tuve hace tiempo.
Fue hace cosa de 6 meses, aproximadamente, estando yo haciendo las prácticas en Matogrande.

Era un domingo por la mañana. Yo entraba a las 9, pero siempre llegaba con 10 minutos de adelanto y justo ese día, iba a llegar antes aun.
Cuando bajaba la pasarela, vi que un taxi dejaba a un chico en la acera de enfrente. Era evidente que estaba borracho. Alguien que volvía a casa después de una buena juerga. Normalmente yo iba por la calle paralela a donde estaba él, pero ese día dije "bueno, ¿porqué no cambio el itinerario?" La verdad, no sé porqué me dio por ahí, ya desde lejos era evidente que no era atractivo, así que la idea de que fuese por regalarme la vista es ridícula.
Sean cuales fueren los motivos, el caso es que enfilé la calle.

El chico estaba de espaldas a mi, delante de un portal. Supongo que oyó mis tacones y se volvió. Preguntó si vivía en aquel portal. Me extrañó, ya que nos separaban demasiados metros para pensar que iba a acercarme a la puerta. Respondí que no y luego siguió un estúpido interrogatorio de "vives en esta calle? vives en este barrio? trabajas aquí? trabajas en el X? trabajas en el Y?" A cada pregunta yo respondía con "sí" o "no" y cada vez aquello me resultaba más divertido. Era cómico verlo intentar adivinar donde trabajaba (¿cómo iba a trabajar en una cafetería llendo de traje?) hasta que me apiadé de él y le dije que hacía prácticas en el AC.
Recuerdo que hizo alguna exclamación de "buah, menudo nivel". Se acercó y nos pusimos a hablar.
Se empeñó a invitarme a un cigarrillo a pesar de que yo tenía mi propio tabaco, nos sentamos en el bordillo de la acera y nos sentamos a fumar y a charlar.
Me contó de dónde era (un pueblo de Orense, creo recordar) y algo de sus tiempos de estudiante. Mencionó algo de su familia, me habló de su trabajo. Dijo que venía de una fiesta de cumpleaños, que sólo libraba un fin de semana al mes y que, claro, lo aprovechaba, aunque no solía tajarse tanto. Era divertido.

Era consciente de que la situación parecía ridícula:
Dos completos extraños sentados en el suelo, una mañana de domingo. Uno borracho, de camino a la cama, la otra perfectamente arreglada, dispuesta a 8 horas de trabajo. Haciéndonos confidencias, charlando como si nos conociésemos de toda la vida.

Intentó adivinar mi edad y fracasó estrepitosamente. Dijo que oyéndome hablar, parecía de unos 23 años (fliiiipa). Intercambiamos números, quedamos para la próxima semana, yo me fui a trabajar y él se fue a casa.

Simplemente eso.
Cuando llegué a recepción (a mi hora, por supuesto) y se lo conté a mi compañera, me miró como si estuviese completamente loca. ¡Era un desconocido, podía haberme hecho algo malo! ¡Y darle mi número! ¿Es que era una suicida?

El miércoles (cuando habíamos quedado), su móvil estaba apagado. Me llamó al día siguiente, había tenido que trabajar. Yo iba a salir de noche, así que quedamos a las 22h en una cafetería de mi barrio. Vino con un amigo. Nos tomamos una caña. Le recordé la conversación que prácticamente había olvidado. Dijo que apenas recordaba nada, pero que sabía que yo debía de ser guapa, porque sino, no habría guardado mi número. Entre los alagos y las risas pasó una hora.
Me despedí, tenía que llegar a mi cita con una amiga. Se ofreció a bajar un rato con nosotras, pero decliné la oferta.

Fue la última vez que vi a David Lago Lago (sabes donde empiezo pero no donde acabo -como él siempre se presenta estando borracho-)

Creo que volveré a llamarlo algún día...

4/12/08

Radio

No quería dejar ahí esa entrada tan de mal rollo, así que hoy voy a hablaros de ese gran invento llamado radio. Y no, no me refiero a esas radios de los camioneros, sino a la radio de toda la vida.

Siempre me gustó la radio, tal vez porque de pequeña veía a mi madre escucharla. En mi infancia escuchaba (oh, señor, perdóname) los 40 principales (91.0 fm) y grababa en cintas vírgenes las canciones que me gustaban. Era habitual verme correr de un lado al otro de la casa para encender la radio y poner a grabar lo que estuviese sonando.
Luego me pasé a m80 (97.6 fm) hasta que acabé aburrida de escuchar siempre los mismos temas. Coincidió por aquella época que empecé a escuchar metal y aparqué la radio por un tiempo.
Hasta que hace dos o tres años, la encendí de nuevo, dispuesta a encontrar algo diferente. Tengamos en cuenta cuando escucho yo la radio, esto es: después de comer y de cenar, cuando estoy recogiendo la cocina, y en algún rato por ahí colgado por la mañana. Descubrí Rock 'n Gol (98.9 fm). Lo malo son los ratos de fútbol (y otros deportes). Aunque los tipos son majísimos: Oldie, el Piri... (me jodieron bien cuando cambiaron la Hora Pirata para la 1.30 de la noche) Así que ahora mismo disfruto del programa del Oldie de 12 a 14h (aunque no lo escucho entero) y el de 22 a 00.

Claro, para esos ratos en el que están con el f*cking fútbol, descubrí (tachán) Radio Galega Música (92.1 fm, creo recordar). No se saca nada de su mierda de página web, lo único que puedo decir es que a eso de las 21-22h hay un programa que abarca el metal, rock, rap (muy poquito) y algo de punk. Además suelen regalar entradas para conciertos.


También está RNE3 (no tengo ni idea de cual es el dial, como lo tengo ya grabado...) que nos regala con jazz, blues, rock...
Por ejemplo:
21-22h (de lunes a viernes) Cuando los elefantes sueñan con la música (música brasileña, casi todo jazz)
14-16h (sábados) A todo jazz (evidente xD)
3-4h (lunes y miércoles) Rock Reator (hard rock, el problema es el horario...)
3-4h (martes y jueves) El vuelo del Fénix (heavy ;P mismo problema)
12-14h (domingos) El Rimadero (hiphop)
1-2h (sábados) La cuarta parte (rap)

En fin, seguro que hay muchos más con el mismo interés, pero que no conozco. A mi, mi horita de jazz brasileño mientras friego, no me la quita nadie.
También hay un programa muy bueno que escucha mi madre por las mañanas en RNE1 (creo) en el que hablan de cosas curiosas y tienen una sección llamda Hablando en Plta, si no me equivoco. Gracioso y cultural. ¿Qué más le puedes pedir a un programa que no es de música?

Además tenemos (no podía ignorarlo) Cuac fm (103.4 fm), que antes emitía Hasta los kinder, un programa de humor genial a una hora muy razonable y otro de hiphop también bastante bueno (aunque con la mala manía de cortar las cancines al principio). Por desgracia ambos lo dejaron.
Peeero hay que mencional al Complejo Lambda (que casi todos conoceis). No lo escucho jamás, lo admito, pero porque soy una negada del tema. Supongo que a los entendidos les gustará, pero como dijeron una vez "te iba a preguntar si conocías alguna canción de un videojuego, pero luego me acordé de que eras tú".

Se despide una radioescuchante (porque no la oigo, la escucho)

3/12/08

¿Por qué no puedo olvidar?

O es gilipollas, o es una hija de puta que disfruta haciéndome daño.

"¿A que no sabes a quién me tiré hace unos días?" No, claro que no, ¿por qué iba a conocer tu vida sexual? Evidentemente, ante mi negativa, no se calla. Y dice su nombre. Me hago la ingénua, como si pensase que habla de otro. Seguidamente añade otro nombre. Mi mente no lo procesa. Incluso cuando pronuncia "trío" mi cerebro se niega a escucharlo. Pero no puedo ignorarlo más de un minuto. Pregunto si he oído bien. Con una sonrisa enorme, asiente.

... Creo que me estoy mareando. Necesito un trago urgentemente. Si en vez de la calle, esto fuese un bar, ya estaría bebiéndome una botella de lo que fuese a pelo. Pero no lo es.
Tengo que escuchar cosas que no quiero oír. Le digo que se calle, me tapo las orejas, pero considerando que bromeo, sigue. Luego vienen los alagos. El "no sabes lo bien que me lo pasé", el "es que ya por separado son unas fieras, imagina juntos..."
Y cuanto más hablaba, yo más me moría. Entonces apareció mi excusa para huír y lo hice.

¿Es que se siente mejor repasándome por las narices cuantas veces lo ha tenido entre las piernas? ¿Siente un sádico placer al decirme lo bien que se lo pasó? ¿Lo que ella pudo darle y yo... no?

Me duele la cabeza. Me duele muchísimo. Y los recuerdos que brotan.
Nunca debí haberlo querido. ¿Pero cómo evitarlo, si era imposible?
No quiero verlos juntos jamás. No quiero verlo en brazos de ella. No pienso volver a hablar con ella en mucho, mucho tiempo. No puedo dejar que me de dos besos esa boca que probó lo que debería ser mío.
No sé si ahora lo desprecio más. Pero sí que ahora lo odio un poco. Sé que me dolió oírlo. Me dolió verla y pensar: soy peor que ella. Tal pensamiento está cerca de arrancarme lágrimas, pero no lo consigue. No se merecen algo tan preciado.

Es un malnacido. No por haberse acostado con ella, que es muy libre de hacerlo, sino por otros agravantes. Pero claro, si no fuese así, no tendría sentido cómo perdí la cabeza por él, ¿verdad?

A tu lado no soy sino
un mero ser horrible de sombra
niña fea y patética,
triste elfillo
que soñó con abrazar el Sol
sin temer sus rayos
ni el abrasador calor.

Mierda. Ni siquiera recuerdo mis propios poemas. Ya subiré el fragmento que quiero cuando esté en casa.

No son celos. Ya ni duele, las bofetadas se sobrellevan fácilmente.

2/12/08

Infits

Pues nada, la idea me parecía interesante. No me gusta publicar tan seguido, pero bueno.
La idea original fue de Pakithor y me nominó para este jueguecillo Pablo.
Así pues, (supongo que habeis leído al menos el primer blog para entender de qué va esto) he aquí mi foto y explicación:




1º Libros:
- La Feria de las Vanidades (William M. Thackeray): No necesita comentarios, ¿verdad?
- Los Paraísos Artificiales (Charles Baudelaire): Habiendo prestado Las Flores del Mal, no tenía otro modo de hacerlo notar (esos Malditos...)
- El Arte de Conversar (Oscar Wilde): Ja! Muere de envidia, Pablo xDD En serio, todo un maestro.
- El Arte de Invitar, Su Protocolo (José Antonio de Urbina): Nadie nace sabiendo, y admito que aprendí mucho de este libro. Un poco campechano para mi gusto, a veces.
- La Psicología de las Masas y El Principio del Placer (Sigmund Freud): Lo pongo para expresar mi espíritu crítico. Detesto a Freud, me parece un imbécil que acertó en lo que todos sabíamos y la cagó en lo que inventó. Además de ser un enfermo...

2º Portaminas: 0'5mm HB. Sencillo, cómodo... y perfectamente legible apesar de mi letra pequeña y rápida. Nunca escribo con bolígrafo o pluma más que para exámenes y documentos oficiales, son un engorro.

3º Música: Desde el tango hasta el deathmetal, desde el hiphop al jazz. Creo que es algo de lo más notable de mi personalidad: lo voluble que soy, y eso se ve en mi música. Además de que no sé vivir sin ella.

4º Kohl y pintalabios: Rouge 166 Temptation de Rimmel London y kohl (negro, por supuesto) de Pinaud. Nada que añadir, creo.

5º Mis guantes largos: Una vez Pablo había comentado algo sobre las ideas que se me ocurrían cuando llevaba puestos estos guantes, algo así como que me salía la vena femme fatale, veremos en fin de año.

6º Trésor: de Lancôme. Digan lo que digan , el Channel nº5 no me acaba de convencer ¡y no podía usar una colonia barateira! De echo odio las malas colonias... ¿A que es deliciosa esta fragancia?

Eso es todo, creo, ya que aunque podría incluir alguna pieza lencera, me parece demasiado obvio y seguro que Eduardo se enfadaba conmigo por descarada xD

Y como el único que me haría caso si lo nomino sería Edward y ya está nominado, pues nada, pero si alguno quiere hacerlo (y siempre sería interesante), adelante.

Un toque de Rouge: Promiscuidad

Bienvenidos a una nueva sección de mi blog: Un toque de Rouge. Vereis, como todos los que me leeis (menos un hadita que de vez en cuando se pasa sin dejar rastro) sois hombres, voy a intentar explicar aquí algunas cosas desde el punto de vista de una mujer. En fin, es una forma como cualquier otra de diferenciar cuando habla Ladherna, la mujer con alma de hombre, y LA TEMIBLE Ladherna, mujer 100% (oh, Dios, líbranos de su presencia)

Primer artículo de la serie (no sé porqué presiento que tendrá muy poco éxito xD) trata sobre promiscuidad... o no.

En algún momento de la vida de una mujer de nuestros tiempos, se plantea qué cojones va a hacer de su vida sentimental/sexual. Vale, sí, no es obligatorio que lo haga, pero en algún punto de tu adolescencia, ves lo que hay, ves a todas esas zorras que tienen un chocho como el arco del Triunfo a los 15 y a las tristes mojigatas que no han probado un beso y tienes que decidir qué quieres y qué no. Quieres un punto intermedio, a nadie le gusta que la llamen puta y hablen a sus espaldas sobre qué hizo y qué no (historias siempre exageradas, por supuesto) mientras que tampoco quieres (ni puedes) ahogar el rugido de las hormonas. Pero por desgracia te das cuenta de que no es posible el punto intermedio. NUNCA. No puedes hacer el uso que quieras de tu vida privada, porque siempre habrá alguien que lo criticará y se mofará de ti. Sólo que eso no lo sabes hasta mucho tiempo después.

¿Por qué? ¿Por qué no puedo hacer lo que quiera con MI vida sexual, eh? ¿Por qué a mi se me tacha de zorra cuando me sobran dedos para contar con cuantos he estado?

Dejemos esa frustración del escarnio a un lado y pasemos a otra peor: nadie quiere salir contigo. Es un hecho. Cuando el título de promíscua (zorra/puta/warra/etc) pende sobre tu cabeza, nadie te quiere. Oh, sí, vale, para follarte sí, pero para nada más. De echo tengo ahí a mi querida hermana para recordármelo siempre "sabes que en ese grupo (metaleros coruñeses) no vas a conseguir nunca novio, verdad?" Sí, maldita zorra, lo sé, ya puedes callarte y dejar de joderme viva. No es la única que me lo ha dicho. El último sábado que fui andando hasta el centro, un buen hombrecillo me dijo que claro, que me quedaría soltera for ever and ever. Porque a las zorras te las tiras, pero no las quieres.

Agh, esto me recuerda a la tía más chunga que conocí en mi vida, a la que le hice el favor de arrejuntarla con el amooor de su vida. Y hace un tiempo, me llamó para ver qué era de mi vida (he de añadir que no me cae muy bien). Me pregunta qué tal me va (bien, bien) y si tengo novio (no, no tengo novio). Ya el tonillo de la pregunta que había molestado. Pero cuando me contesta "ya... claro..." como si dijese "normal, eres tan fea que nadie quiere salir contigo" estuve a punto de perder los papeles y ponerme a gritarle por teléfono. Pero en vez de eso me controlé y solté un "no tengo novio porque no quiero, estoy bien así" que, aun por encima, sonó poco convincente. Vaya por Dios.
¿Pero sabeis qué es lo mejor de todo (ahora podeis odiarme por mala persona)? Que esa chavala, que era casta y pura, inocente como una niña pequeña, no sólo perdió la virginidad mucho antes que yo (alaaaa) sino que, teniendo mi edad, acaba de quedarse embarazada... adrede. Sí, señores, adrede. Curioso, ¿no? Las que parecen mejores luego son las peores.

Un par de anécdotas:
Allá por los albores de mi vida sexual (juas juas, más bien sensual), tenía 16 años y bajaba por Sada (que no a Baroke) con unos amigos. Una amiga estaba liada con un chico mayor por el que se le iba el alma. Él consiguió meterla en el baño. Al minuto ella se apartó y dijo que se iba "porque era decente". Lo mismo que yo hubiese dicho. ¿Os lo imaginais hoy en día? ¿Que hoy diga yo eso? ¿O que una niña de 16 años lo diga?
Otra:
Tenía 16 años y novio de 21. Creí que me desmayaba de los nervios la primera vez que le metí mano. Me puse mala de la histeria. No pude soportar más de 5minutos a solas con él. La vez que me dijo que se quería acostar conmigo, me quedé helada. Al llegar a casa me senté en el suelo y me eché a llorar con desesperación casi en un ataque de ansiedad.

Así pues, ¿qué hacer? O tienes novio de toda la vida y le eres fiel (chica normal y formal), o no te papas nada (frígida) o te arriesgas a hacer lo que quieres, siguiendo los principios de tu libertad individual, disfrutando de una vida sexual plena, como tú la quieres, sin hacer daño a nadie y aceptas qué te considerarán.
Nunca es tarde para dejar de ser considerada una frígida, pero jamás te quitarás la fama de zorra. Así que por mi parte, no tengo nada que hacer. Que haga lo que quiero cuando estoy soltera no significa que fuese a hacerlo si me emparejase, pero nadie quiere creerlo. Y a nadie se le pasa por la cabeza que una zorra pueda tener sentimientos. No quieren saberlo. Es mucho más fácil pensar que es una puta gratuita por una noche, ¿verdad?

¿Que si me arrepiento? ... No. Definitivamente no. Sé que no hago nada malo, tengo la conciencia en paz. Siempre hice lo que quise cuando quise, estando segura de que quería hacerlo. Si la sociedad está tan ciega y es tan injusta, no corresponde a mi arrepentirme.