31/10/08

Sweet girls

Evidentemente no sé de qué hablo cuando escribo esto, pero a veces me gustaría ser hombre para amar a (y ser amada por) una mujer.

Poder mirarme en los ojos de mirada dulce de una de esas niñas tan bonitas y ver ese amor enorme que las féminas podemos llegar a dar, esa entrega sin vergüenza, total e incondicional. Ver ese "te seguiré al fin del mundo" y saber que lo gritaría a los 4 vientos. Porque las mujeres somos tan estúpidas de amar sin rubor. No tenemos que hacernos las duras. No somos las que decimos "no me esperes despierta, nena", porque somos incapaces.
Me gustaría que me quisiese una de esas chicas de sonrisa fácil, con unas manos pequeñitas que acaricien mi cara. Una de esas que antes de irse a la cama te mandan un sms, como hice en mi momento. El típico sms que te hace sonreír y que quieres contestar, pero que no lo haces porque se acaba de meter en la cama y si ya está dormida, no quieres despertarla.
Mi niña linda... me gustaría tenerte para verte dormir con tu carita dulce. Para despertarte con un beso en tu piel suave y pálida. Para poder jugar bajo la lluvia. Para hacerte reír. Para poder regalarte flores y poemas. Para ir a buscarte cuando salieses de clase. Para regalarte un colgante. Para quererte, en definitiva, y para ser amad(¿o?) por ti.

Que injusto fue el destino al darme otra X... Al fin y al cabo ya sabemos que mi situación como mujer no es precisamente la mejor del mundo. Mi cerebro en un cuerpo de hombre se sentiría mucho más cómodo. Me querrían las niñas lindas como ahora me rechazan los... ¿hombres lindos? jajajaja Recuerdo esa frase de mi buen Eduardo: "te llamamos porque queríamos una mujer para despotricar contra las féminas y como tú no eres demasiado mujer...". Así dicho suena a "eres una marimacho". Pero la explicación que me dio fue que siendo mujer y femenina, no era como las demás, pues tenía una gran capacidad de crítica sobre mi propio sexo. ¡Y que demonios, muchos habeis hablado conmigo sobre tetas!

Los hombres son poco enamoradizos, pero cuando se enamoran, lo hacen hasta las trancas. No así las mujeres, que tenemos la mala manía de caer una y otra vez en el mismo error. Por eso nosotras somos las "zorras crueles" que primero te adoran y luego te la meten doblada y los hombres esos "cabrones insensibles" a los que les das todo y después de follarte, desaparecen.

Aunque pueda parecer mentira, esta no es una entrada sobre amor, desamores, queja ni mucho menos una declaración de intenciones de hacerme un cambio de sexo!
Simplemente es algo que de vez en cuando se me pasa por la cabeza.

...
Hoy fue mi cumpleaños. Recibí unos cuantos regalos, unos más emotivos que otros: una rosa, una caja de bombones (como sabeis lo que me pierde...), un libro de Wilde, etc.
Pero lo que realmente deseaba, lo que más ilusión me hacía, era que por fin me llegase la carta de Eduardo. Lamento comunicarte, querido, que lo más probable es que la hayan extraviado, debería haber llegado hace días.
O también, gracias al "ingenio" de Teo, recordé algo que deseo desde hace mucho, muchiiiiisimo tiempo: un abrazo de Miki (os preguntareis quien es...) Este chico, mi alma gemela en un plano no amoroso, da los mejores abrazos del mundo. Esos abrazos calientes, que parecen adaptarse perfectamente a mi cuerpo, con olor a Jackerton y a él. Abrazos con tacto de jerseys de lana negros...
Mal día para ponerme a recordar, me temo. Aunque en realidad ninguno lo es.

P.D. : gracias a todos los que os acordasteis de mi hoy, sea vía post, sms, llamada, mail, en persona, msn y/o tuenti.

26/10/08

Un tango anoche...

Estaba perdida. Tan perdida que no sabía ni dónde estaba ni cómo había llegado hasta allí.



... Y me agaché sobre la cartera de cuero que me tendían, aspiré por la nariz y la droga picó odiosamente dentro de mi fosa nasal. Era mi elección. Mira que me jode que la gente se empeñe en decidir por mi...

Empezaba a notar cómo me separaba de mi propio cuerpo, desaparecía la pesadez, me elevé unos centímetros por encima del suelo sucio. Mis oídos cambiaron, podía oírlo todo a un volumen más bajo. Con esa mirada de acero me provocas. Los tacones no me molestaban, conseguí cruzar con gracia espectacular la pista a pesar de que antes tenía los tobillos hinchados. Sin dudarlo tomé tu mano, subí mi rodilla hasta tu cadera. Noté tu mano caliente en el final de mi espalda. Me acercaste a ti aun más. Me hiciste girar sobre mi misma hasta que todo desapareció a nuestro alrededor. Nuestros muslos juntos, rozándose suavemente mientras me llevabas de un lado a otro en un frenesí musical. Hacía muchísimo calor. Notaba cómo olas de calor salían de tu pecho. Un giro brusco, me inclinas hacia el suelo, pierdo todo equilibrio, pero tus brazos me sujetan. Tu mano fuerte me recorre del cuello a la cintura en un roce que hace que me estremezca. Violentamente me devuelves a una posición vertical. Nuestros pies se mezclan a la par, me alejo de ti pero me atraes de nuevo. No puedo quererte. Me obligas a retroceder, tus ojos clavados en los míos, me haces confesar: hay otro. Te apartas con violencia. Me tiro a tus pies suplicando perdón. Me alzas del suelo, me dominas, me besas el cuello y sé que me has perdonado. Mi pierna se mete entre las tuyas. Jugamos. De un brusco tirón me haces saltar hacia atrás y vienes rápidamente a por mi, pegas tu cuerpo deseable al mío ansioso. Finges ser fuerte, pero eres tú quien tuerce el cuello para besarme. Y yo soy feliz apoyada en tu cadera, con mi mano en tu nuca, agarrando tu cabello y besándote en esos labios de fuego.
¿Está mal?
Me río mientras giramos y giramos.
Al final son sólo colores en mi retina. Tu cama es confusamente roja y blanda. Bailas tan bien que esto no podía salir mal. Noto cada roce de tu piel amplificado por mil. Nunca había sentido así las texturas: las sábanas, tu pelo, tu lengua jugando a perseguir un fantasma sobre mi piel...
Sé que al día siguiente me preguntaré donde estoy, quien es ese hombre a mi lado. Porque es él y no tú. Pero esta noche me da igual.

21/10/08

Palomas rosas y murciélagos dorados

No estoy triste, juro que no lo estoy, pero... ¿qué es entonces lo que siento? Como si una capa de piel de mi corazón hubiese decidido arrugarse, separarse del músculo, desgarrando la carne y rompiendo pequeños capilares, que lloran lagrimillas carmesí...


Me gustaría ser una ilusionista para poder poner luces de colores delante de los ojos de las personas que quiero, para poder regalarles algo hermoso. No quiero meterme en una tienda a comprar. Quiero estar ahí cuando salgais de casa, apáticos, somnolientos y daros los buenos días con un beso. Quiero haceros sonreir, que vuestra vida tenga magia de nuevo, quiero regalaros ilusión. Quisiera tener alas para llevaros por el Cielo y de día poneros al calor del Sol y de noche subir a buscar una estrella para que os ilumine cuando esteis perdidos, cuando yo no pueda estar ahí y daros un abrazo.


Se me llenan los ojos de lágimas de pena, de frustración. No puedo evitar soñar, y los sueños muestran lo que deseo, aun cuando sé que no puedo tenerlo. Se me llenan los ojos de lágrimas por más cosas, muchas más. Por preocupación, por...
Pero hoy no es día para llorar. Hoy es el primer día oficial de otoño. Hoy hice un bizcocho con manzana y canela. Hoy... hoy no quiero estar triste otra vez.
Quiero volver a esos días en que iba sonriente por la calle. Esos días en que era feliz. Pero supongo que ya no puedo volver atrás. Porque siempre la cago cuando arriesgo y aun así sé que seguiré haciéndolo, repitiéndome a mi misma que quien no arriesga no gana. No quiero volver a ser una cobarde. No quiero volver a preguntarme qué habría pasado de haberle echado valor. "No sé si nací para correr, pero quizás sí que nací para apostar"

El caso. Que no sé si comprarme el Magia Borrás o como se llame y ponerme a practicar para intentar poneros una sonrisa en la cara cada día. ¡Se me derrite el corazón cuando os veo reír, cuando os veo felices! Será que os quiero...


"Te traería un murciélago dorado en la mano y una paloma rosa en el bolsillo sólo por hacerte sonreír una vez más" -puff, hace mil que escribí eso-

Otoño

21 de octubre y por fin podemos decir que es otoño. Hubo que esperar por él, pero por fin está aquí, con su cielo cubierto, un sol que no se ve, la lluvia, el viento y los guantes imprescindibles. ¿Sabeis qué más trae el frío? A la ladrona de calor, la vampiresa térmica, en otras palabras: yo. Sí, sí, mucho os reís ahora, pero ya nos veremos las caras MUAJAJAJA

Al asunto.

Que es otoño, que hace un día de mierda y tengo los vaqueros irremediablemente pegados a la piel, pero estoy de buen humor. Y es que soy una experta a la hora de ignorar los problemas. Eso sí, cuando me da la vena rallada... ¡pero hoy no es el caso! De echo iba en el bus (llenísimo, pero yo había conseguido un asiento) con una sonrisa de oreja a oreja. A lo mejor es por el tazón de chocolate de ayer con la caja de galletas Princesa, o... ¡yo que sé, si no me pasó nada!

Oda al chocolate a la taza:
¡Oh, delicia negra
profundidad africana
beso pecaminoso
que por mi cuerpo baja
anegándolo todo
con su perfecto sabor!

Y no sigo porque las odas se me dan de pena xD
Echadle un ojo a la gallery de dA de Bracket, es genial. Esta chica era mi amor platónico hasta que me enteré de que esnifaba. Una pena :
http://333bracket.deviantart.com/gallery/

Y eso ¡Feliz Otoño!
(sólo faltan 10 días)

20/10/08

Bueeeeno, prometí una actualización hoy, pero no tengo muy claro de qué hablar, porque el tema que me ronda la cabeza estos días no es el más apropiado para... bueno, ni para ser publicado ni para pensar en él ni para nada. Anoche no podía dormir dándole vueltas a la cabeza. Lo malo de tener una imaginación muy viva es que no siempre puedes frenarla y... en fin, acabas llegando a donde no quieres llegar. ¿Qué haces cuando sabes que sólo hay tres opciones y que a cada cual es más dolorosa que la anterior? Una te parte el alma, otra el corazón y la tercera... puf, la tercera te arruina la vida. Pero al mismo tiempo... Como dijo ayer Félix: estás diciendo cosas muy raras, esta no eres tú. ¡En realidad sí soy yo! Sólo que en un modo en que no suelo ponerme.
Sea como sea, esto ya me hace daño. Y necesito que llegue la respuesta a un mail que envié anoche. Necesito que alguien me diga: eh, no pasa nada, déjate de paranoias. Pero nadie me dice eso, se preocupan por mi (que se agradece) y te miran como si tuvieses un indicador en la cara de lo que pasa. Que si lo tuviese, iría corriendo al espejo para mirarme, porque la primera confusa soy yo.

Me explico fatal, pero no puedo hacer otra cosa.

Hace un par de días acabé de leer un libro que habla más o menos, de lo que estoy viviendo. Y lo peor es que lo entiendo. ¡Lo entiendo! ¡Y jamás creí que fuese a comprenderlo tan pronto, que cuando lo releyese fuese a asentir con la cabeza!

Lo dejo ya porque me pongo peor. Tocad madera por mi, echad un par de Padrenuestros o cruzad los dedos, lo que se os ocurra.

14/10/08

Ánimo post-insomnio

"Llevas una temporada rara", "no estás en tu mejor momento", "llevas varios días cabreada", etc.
Todos se han dado cuenta.
Ayer casi mando a mi madre literalmente a la mierda. Eso es mi casa es... un asunto grave. Muy grave. Pero en vez de eso o de agachar la cabeza, cogí la puerta y me largué.
Hoy deseaba discutir con mi hermana cuando me hizo un comentario estúpido. Pero al rato, después de mucho morderme la lengua para no pasarme, me levanté a media comida y me piré. Cuando mi madre vino a soltarme no sé qué de mi exagerada reacción y que fuese a acabar de comer, volví a largarme de casa.
En la facultad, fingí no haber visto ni oído a unas amigas para no pararme a hablar.
Cuando me bajé del bus, casi me pongo a gritarle al busero si era gilipollas o es que no veía que la parada estaba 5 metros más atrás.

Tengo dentro un odio violento que intento reprimir, pero no puedo evitar ser una triste amargada. El móvil vuelve a estar apagado. Ni me llameis a casa, porque no pienso coger. Que les jodan a todos. Sí, soy una patética niñata amargada, así que dejadme en paz.
Al menos sigo siendo capaz de reirme con Bukowski. Es algo. A la gente le repugna. A mi me encanta. O cuando la profesora de Derecho nos explicó que la tradición del chivo expiatorio no estaba prohibida, sino que ahora en vez de subir la cabra al campanario y darle una patada en el culo (uy, perdón, ancas) para que se estampase contra el suelo, ahora ponen una colchoneta debajo y la tiran atada a una cuerda. La imagen me resultó tan ridícula que me puse a reír en mitad de la clase (no sé porque todos se giraron a mirarme... será que los pijos no tienen sentido del humor)

Sostener una simple conversación cordial me da puto asco. No estoy de humor para nadie. Sé que ahora mismo podría salir de casa, pero lo único que me apetece es sentarme en el tugurio más cutre de la ciudad, pedirme una botella de vino e ir bajándomela yo sola. Cosa que no voy a hacer porque no me llega el capital, pero ya llegará el finde y con él, el dinero para hacer eso mismo. Aunque sé que debería dedicarme a cuidar de alguien, ¿por qué iba a hacerlo? ¿Por qué yo siempre cuido de los demás y nadie cuida de mi? O al menos no del modo que yo quiero que me cuiden.

Quiero un abrazo. Daría cualquier cosa por un abrazo que hasta hace poco podía recibir. Y ya no puedo...

There must be an angel...

Anoche (o debería decir hace dos noches?) sin venir a cuento, me acordé de él. Y lo hice con una sonrisa en los labios; cosa rara, cosa rara... ya sabía yo que esto de dejar el loquero me estaba afectando...
El caso es que hoy lo vi por la calle. Él no me vio, iba por la otra acera... Tal vez de no ir ambos acompañados, hubiese cruzado para saludarlo y deleitarme una vez más en esa forma de mover los labios que me fascina.
Hice un comentario y mi acompañante dijo con un tono de frustración:
- ¿Por qué tú eres capaz de ese masoquismo y yo no? Y no me digas que es porque ya no te importa porque no es cierto.
Me lo pensé un rato... tenía razón, no era capaz de quitarle importancia a esa forma tan extraña de relacionarnos que tenemos. Entonces hallé la respuesta:
- Porque he asumido que es así.

Dejamos el tema, pero ahora, 8 horas más tarde, me puse a darle vueltas.
Yo lo busco, él se deja encontrar, por unos días me enamora, pasa una mano frente a mis ojos y ya no veo el mundo, veo el Paraíso. Y tan repentinamente como empezó, un día desaparece. Hasta que meses y meses después vuelva a ir a buscarlo.
En esos meses no tiene sentido que nos relacionemos. Toda conversación es inútil, cada gesto está vacío. No sirve de nada abrirle una ventana en el msn, charlar con él cuando nos encontramos. Puede que la conversación fluya, pero le falta algo.
Y lo he asumido. Otras lo tacharían de capullo, borrarían su número, sms y cualquier recuerdo de él. Yo no. Tal vez porque una parte de mi lo querrá siempre, al tiempo que otra lo desprecia por cobarde.

Además, ¿cómo olvidarlo? Imposible. Cualquiera que lea mi blog, flog o space sabe que una y otra vez acabo volviendo sobre el tema. Un ángel con ojos de serpiente. ¿Cómo olvidarlo, si me sacó del pozo en que me habían dejado, si me enseñó a volar y a amar profundamente la Belleza?
De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel o sirena, ¿qué importa, si tus ojos, tus pies, me abren la puerta de un Infinito al que amo y nunca he conocido? (fijo que se me olvidaron unas cuantas palabras, pero me disculpareis)


Dentro de muchos, muchos meses, cuando vuelva a acordarme de él, tal vez vuelva a meterme en una cabina para llamarlo y luego me escurriré hasta el suelo, incapaz de creer lo que acabo de hacer. Y entonces, cuando quedemos, le pediré que me vuelva a hablar de la escultura de la manzana. Quiero verlo describir su textura (esa palabra mágica) y ver cómo se mueven sus labios al pronunciar "todo muy orgánico". La forma de echarse hacia delante, con una media sonrisa en los labios, los ojos clavados en los míos, la mirada ligeramente traviesa, su voz suave, en ese tono ligero que usa para dirigirse a mi, el pelo enmarcando su cara como una estatua de mármol... Y en cuanto acabe de explicarlo, soltará una risilla al ver mi cara absorta, me pasará un brazo por la cintura y susurrará "maldita" (o malvada, cada vez voy ascendiendo en su jerarquía xD) a mi oído.


O tal vez puede que no pase nada de eso. Quien sabe. En realidad depende de cómo me pille el día, pero sinceramente, no creo que pudiese volver a ser jamás así. Cada vez lo desprecio un poco más y lo quiero un poco menos.
Sólo desearía que dentro de años volvamos a encontrarnos y me vuelva a fascinar con sus historias, que sobre un café me hable de los temas de siempre, me hable de cuando lo amé y cuando se fue. Y entonces pueda despedirme de él para siempre, poner el feliz punto y final para jamás verlo decaer.

10/10/08

Noche, día, amor y (¿o?) sexo desesperados

¿Cómo? ¿Cómo te atreves? ¿POR QUÉ? ¿Por qué a ella? ¿No te llega con joderme a mi?
Vale, me da igual morirme de desesperación viendo mi vida, me da igual pudrirme entre la mierda, pero sólo si ELLA puede salvarse. Me da igual que se suba sobre mis hombros mientras me ahogo, no me importa nada, absolutamente nada, si ella sale indemne.

Mientras la veía nerviosa, al borde de una línea que esperaba que no pasase, sólo podía sentirme impotente, pensar en el estilo caótico y retorcido al tiempo que genial, de Bukowski, en el jazz desgarrador y furioso. En que aplastaría mil cabezas si ello sirviese de algo. Quiero hacer algo, necesito hacer algo por ayudarte, nena. Lo necesito porque necesito saber que estás bien, que no volverán a hacerte daño, lo necesito como necesito beber. La soma no sería suficiente para calmarme sabiendo que estás mal. Menos aun un río de tinto. Ni la mejor droga podría apartar mi mano de la tuya. Tu mano nerviosa, rompiendo el cartón, los dedos finos, huesudos, destrozando sistemáticamente al tiempo que creaban algo, la mirada lejos de lo que hacías, en un mundo en el que jamás podré alcanzarte. Y yo sentía cada grieta en tus ojos, cuando me miraste, sintiendo sobre ti mi mirada, sólo pude sonreir a modo de disculpa por no poder hacer algo, por no poder ayudar, por no saber qué decir.



Desesperación,
putrefacción,
una cama caliente y húmeda
sábanas revueltas
mentes perdidas,
motas blancas frente a mis ojos.
Alargo la mano buscando
esa botella verde;
se hace añicos contra el suelo
vacía
casi tanto como yo.
Perros del anochecer
sus fauces muerden mis sienes
con el cuchillo
del alba.
Huyo de ellos
fuera de la cama.
Voy dejando
un rastro rojo
con estrellas verdes y brillan
tanto
que sólo sueño con alcanzarlas.

Martillos de oscuridad.

Ella se fue.
Su perfume sigue en el aire.
Puedo oler su piel
de pecado maldito
en esa manzana mordida.

Vomito,
me vacío en un acto
de bajeza
rodeada de suciedad
negrura en las esquinas
polvo
suelos pegajosos.

Queda media botella
de vino rancio.
Un trofeo
para sobrevivir otra noche.


(máxima pajada mental este... poema; podeis ponerlo de vuelta y media sin remordimientos xD)

9/10/08

Bye, Happiness, goodbye...

Por fin he aterrizado. He puesto los pies en la tierra. He sentido cómo se introducían en mi carne clavos ardientes y he aguantado la respiración antes de sumergirme de nuevo en la realidad heladora.
Tengo el móvil apagado y no pienso encenderlo en todo el día. Puede que mañana tampoco, ni pasado ni en un par de días. No quiero saber de nadie. Voy a darme unos días de estar conmigo misma. Volveré a esos tés y cafés con un portaminas por único compañero y muchos folios que llenar con letra rápida y pequeña, rascando hasta el último sentimiento para describirlo y plasmarlo en papel para deshacerme un poco del dolor. Sé que he hecho muchas cosas mal en mi vida, ¿pero no merezco un respiro?

Ya no sé cómo plantearme las cosas. No sé si quiero volver a hace dos meses. Estando en la ducha, pude distinguir las notas de No Sex y recordé a la persona a quien le dediqué la canción. ¿Quería volver a eso? ¿Quería volver a ese... animalismo? Volver a esa rutina de mierda de los findes, de salir para ellos, de las sesiones de sexo rápido, loco, perdido, de volver aun tambaleante a casa, desnudarte delante del espejo haciendo un recuento de daños: un corte aquí, un arañazo que se puede tapar... un chupón en el lugar más visible... mierda, va a haber bronca con mamá. Levantarte al día siguiente y que todo sea igual, que la noche anterior fuese sólo un estúpido paréntesis que no te llena, que sólo desahoga un poco el dolor ardiente del pecho.
Pero te sigues dejando arrastrar porque no hay otro alivio más que ese. Porque sino acabarías moviéndote como un zombie, con una mirada deprimida, respondiendo con gruñidos y la voz tomada.


Y, ¡maldita sea! ¡No quiero volver a eso! ¿Sorprendidos? Seguro que alguno sí, claro, es raro oír a una... promíscua decir estas cosas. Pero es lo que hay. Estoy harta de ser la follamiga, la sustituta, el lío esporádico, la tía enrollada que llevarte a la cama y que luego te aguanta la llorera; el típico gilipollas que aun antes de levantarse, te dice "tenemos que aclarar esto"; las excusas malas, los sms contradictorios, el capullo que aparece después de un año... y que vuelve a desaparecer sin avisar...


Sigue doliendo tanto... sigue doliendo tanto recordar, leer esas palabras, no poder evitar mirar atrás... y duele tanto mirar adelante. Ya sólo me veo capaz de humillarme, de bajar la vista al suelo, de dejar que hagan lo que les de la gana. No quiero cuidar de nadie. Llevo (casi) 20 años haciéndolo. Cuando estais mal, me llamais. Y lo agradezco, me encanta ayudaros, pero esta vez ya tengo suficiente. Si repartiese toda la mierda que hay en mi vida, podría deprimir a al menos 10 personas. Grosso modo. Y con tantas putadas que sobrellevar, no puedo ocuparme de vosotros. Tampoco quiero que os preocupeis por mi. Menos aun que me compadezcais. Eso es lo que más asco me da.

Mira, casi mejor estar castigada. Me quedo sin PC, vale, es una putada, pero no salir este finde va a ser muy sano.

Si a alguien se le ocurre alguna opción que no implique drogas, que lo diga.

6/10/08

Los borrachos y yo

Anoche asumí la verdad fatal que sospechaba hacía tiempo: soy el amor de los borrachos.
Cuando los hombres que me conocen beben, sin necesidad de pasar del puntillo, se acuerdan de mi.
Es cuando beben cuando se me acercan, cuando me llaman para decirme "te quiero, quiero despertarme un día y verte durmiendo a mi lado", me mandan sms como "the fact is that i love you. I just want you to be mine...", se me quedan mirando como si hubiesen descubierto algo hermoso en mi rostro (debe de ser la visión borrosa del alcohol), me dicen que soy lo más suave que han tocado nunca, "me encantas, tía", "ven a dormir a mi casa", "mañana vente a mi casa", etc etc etc. Cuando beben son amables, cuando beben te quieren, te llaman, te buscan, se acuerdan de tu existencia y olvidan la de meses que hace que no te llaman.

Luego está el contraste del domingo, cuando vas a su casa como te SUPLICARON el día anterior y te dicen que están mallados, que necesitan dormir y tú te quedas con cara de gilipollas, planteándote coger la lámpara de la mesilla y hundirle el cráneo. O te hablan con un tono entre borde y cansado y dices "hombre, si me vas a hablar así, no te llamo nunca más..." y aun por encima tienen los huevazos de contestarte que "joder, es que es domingo!" - "lo sé, pero me pediste que te llamase a esta hora" - "pero tenías que entender que siendo domingo..." blablabla. La mierda de siempre.

No sabeis lo dulce que se ponen ciertos sujetos en cuanto han bebido un poco. En serio. Acabaré casándome con un alcohólico. Así el día que quiera que me traiga flores, sólo tendré que echarle un chorrazo de aguardiente en el café del desayuno y todos contentos.
Que vergüenza, madre mía... Es para pegarse un tiro.

2/10/08

Crónica del concierto

Esto empieza con una carrera para no perder el tren a Vigo con mi hermana (es tan maja, que como yo no conozco la ciudad, me acompañó).
Dos horas y media de tren escuchando música, familiarizándome con los temas del último álbum de los Backyard Babies.
Cuando por fin llegamos, mi padrino nos estaba esperando para llevarnos a su casa, me cambié de ropa y acompañamos a mi prima al fisio.
Pajareamos por ahí, Antía me acompañó hasta el Mondo y se fue a ver a una amiga.
Empieza la cuenta atrás. Va llegando gente, me encuentro con heavys que venían en el tren... y a las 20'45h se asoma un tío y nos dice que, sintiéndolo mucho, el concierto empezará a las 22h. Guay. Una hora y media tarde... (a todo esto, me había cruzado con Nicke -vocalista y guitarra- y con el bajista)
Busqué a mi hermana y a su amiga y volví al Mondo. Entramos, por fin, a las 22'15h.
Me cojo una Heineken (NO TENÍAN ESTRELLA!) y me apalanco en primerísima fila, pegada al escenario.
A eso de y 20 se suben unos tíos al escenario y es entonces cuando me entero de que eh! son los teloneros! (¿pero había de eso?)
Se llaman Bullet, están bastante bien, y tienen un aire que recuerda a Iron Maiden.
Bien, saltemos, gritemos, agitemos melenas y hagamos los cuernos. Divirtámonos, pero sabiendo a quien esperamos.

Y por fin, los BBabies se suben al escenario. Tengo al bajista tan cerca que puedo tocarlo si alargo el brazo.
Empiezan con The Ship, del nuevo álbum (you! yeah you! i'm talking to you and you know!)
El frescor de mi cerveza desapareció hace tiempo, pero aun mantengo la entereza.
Según van pasando las canciones, más ropa se quitan, más ropa nos quitamos, más saltamos, más gritamos y mejor nos lo pasamos.
Algo que no se puede negar es que es un grupo que se entrega totalmente a su público.
En ciertos momentos, tenía al bajista tan pegado que podría estar comiéndole el instrumento xD
Conseguí una púa del bajista después de tocar The Clash, una de mis favoritas del grupo, y otra de Dregen (yeahhhh) un momento que atravesó todo el escenario (estaba en la otra punta), se quedó mirando el mar de manos expectantes suplicando la púa y yo, que era la única con los cuernos, fui la elegida para una gran sonrisa y que se agachase a darme la púa. WAAAH! Creí que se me salía la sonrisa de la cara!
Y nada, increíble. El concierto acabó a la una en punto. En cuanto se bajaron del escenario, me escapé al aseo a empaparme con agua. Fue como renacer. ¡Dios! ¡Tenía tantísimo calor! Llevaba la camiseta (de tiras) doblada y redoblada hasta el tamaño del sujetador y aun así despedía olas de calor.
En fin, imposible contarlo todo: cuando Dregen se subió a la barra a tocar, cuando el bajista me dio un toquecito en la nariz (adrede, claro), las coñas de Nicke, su forma de bordar Look at you...

Eso, increíble. Luego recogí a mi hermana, fuimos a casa de mis padrinos (yo más sorda que una tapia). Y con las tonterías nos acostamos a las dos.

A las 9 en pie.

Y aquí estoy. Con un cansancio tremendo, pero como soy incapaz de echar la puta siesta... Me acercaré por la facultad y luego quedaré con una amiga.

http://es.youtube.com/watch?v=aHxyMEfWlgc