31/8/08

Una mierda de noche

Pues eso. Ya lo dije el lunes: lo que empieza mal, termina peor.
Una noche pésima. Empezando porque no se presentaron los sujetos con los que había quedado (y no miro a nadie... ¬¬) y acabando... bah, acabando por lo de siempre. Si es que es matemático... Pero por una vez no llegué tarde a casa! Raro rarísimo, acabando con quien acabé, que llegase a mi hora. Pero de un bajón horrible.

¿Lo único bueno? Los colegas de Julia, que son la hostia, y que por fin volvió Miguel. Pero como él también estaba mal... pues se juntaron el hambre con las ganas de comer.

Que asco, joder!

30/8/08

Putas pizarras

Ya visteis la que cayó ayer de noche... me desperté a las 4:48h para mirar por la ventana el diluvio que azotaba la ciudad... y me acordé de los que tenían que ir en un par de horas a currar xD

A las 10 (creo) me despertaron al grito de "levanta que hay agua en la cocina". En mi mente aun espesa, formulé un "pero si seguro que sólo es que se dejaron la ventana abierta por la noche..."
Pues no, entraba agua desde el techo y por los muebles. Así que mi padre subió al tejado a ver qué coño pasaba con los canalones. Lo que nos esperábamos: atascados.
Primero me tuve que vestir a toda hostia para ir corriendo a por pilas para la cámara de fotos (para los del seguro) y luego me tocó subir al tejado, haciendo equilibrios sobre esa escalera infernal para meter el brazo en un estrecho tubo y sacar lo que lo atascaba.
En teoría sólo eran cachos de pizarra (hace poco estuvieron cambiándolas) pero no quise pensar qué más podía haber ahí (palomas y gaviotas paseándose todo el día por allí...). Al final acabé metiendo el brazo hasta el hombro (por poco se me queda ahí enganchado), llené una bolsa de pedacitos de pizarra, me calé hasta los huesos porque se puso a llover y cuando me pude meter en la ducha (con el trabajo ya acabado) tenía el brazo negro como si hubiese estado jugando con carbón.
Por lo visto el agua llegó hasta el primer piso.
Ahora mi cocina está invadida por cubos y toallas. Los muebles son de madera, así que se han hinchado. Por suerte lo cubre el seguro... pero vamos. Una mañana movidita...

Sólo hace falta el toque final nocturno.

28/8/08

Perfumes

Cuando esta tarde salí de la biblioteca, de buen humor, dije ¡que cojones! me acerco andando hasta el Sham a ver si está Julia que con este día apetece pasear. Y allá fui yo, con The Black Crowes sonando en mis oídos y el sol entibiándome la piel.

Diez minutos más tarde me cayó un rayo encima cuando un señor dejó al alcance de mi nariz una nube de tu colonia. Y justo entonces, cuando la estaba disfrutando, recordé la frase de un libro que decía: Las mujeres enamoradas son especialmente sensibles a la fragancia del hombre al que aman.
Se me cruzaron los cables. Empezó a sonar Deicide y ya me hundió en la miseria.
¿Cuánto tiempo más piensas seguir manipulando mi mente? ¿Cuánto tiempo más tendrá que pasar hasta que deje de tener ganas de besarte y abofetearte cuando te vea? Bofetadas que por cierto te mereces... y lo sabes mejor que yo.
Lo que más me tortura no es tu rostro, tu sonrisa o pensar en qué demonios puedo ver en un tío de pelo corto... no, lo que me mata es tu olor. Porque todo lo demás lo destrozará el tiempo, tu cara cambiará, tu belleza se marchitará... hasta tu agudeza mermará y se la llevará la vejez. Pero tu olor... es algo que siempre estará ahí. Y algo que no podré tener nunca. Algo que como una flecha atraviesa mi paladar y se me clava en el cerebro. Me arden los labios y mis pupilas se difuminan. Y ya no veo nada, ya no sé, no recuerdo, no pienso... me dejo hundir en tu fragancia deliciosa, cayendo en un torbellino de deseo nunca totalmente satisfecho. Nunca me darás suficiente. Nunca te pediré lo que me falta. Tomo lo que me das, porque no te mendigaré jamás.

27/8/08

Pesadilla 2

No me gusta hacer aclaraciones, pero en este caso, lo creo necesario: este relato, o la simple idea del mismo, me causaban un gran placer hace más de un año, pero ya no. De todos modos he decidido subirlo porque es otra de mis pesadillas. Siento no tener el suficiente talento como para poder describirlo todo: el olor; los colores; el frío, el tacto y el peso del arma... Espero que os parezca aceptable:

La habitación estaba mal iluminada. Era apenas un cuartucho vacío con una triste bombilla desnuda. Por una pared bajaban algunas tuberías. Y esas mismas tuberías estaba esposado él. Joven, guapo, inteligente, hábil con los pinceles... Pero allí estaba, con las muñecas hinchadas de luchar contra las esposas. Unas cadenas le ataban los tobillos a las tuberías e impedían que levantase las piernas más de unos pocos centímetros. Primero había mantenido el tipo, después había amenazado, había intentado llegar a un acuerdo y finalmente había suplicado. Fue entonces cuando ella le ordenó que se callase:
- No quiero que caigas tan bajo. Y ni se te ocurra llorar, me darías asco.
Llevaban allí abajo varias horas. Él encadenado, de rodillas en el suelo, ella sentada en el otro extremo de la habitación, con la espalda apoyada en una pared, en silencio, tan sólo lo miraba. Finalmente él le preguntó porqué.
- Porque siempre lo he deseado y tú no hubieses accedido.
Entonces se levantó y abrió su mochila. Extrajo una pistola. Nueva, brillante. Estaba cargada. La sostuvo en la mano sintiendo su peso e intentó aproximar cuanto pesaría. No lo consiguió. Esas cosas no se le daban bien. Se volvió hacia el joven con el arma en la mano, colgando lacónicamente. Los ojos verdes de él se abrieron desmesuradamente y comenzó a llorar gimiendo súplicas. Ella se aproximó.
- Te dije que no llorases. - le alzó la cara con una mano- Venga, no llores, estás mucho más guapo y digno sereno. - le secó las lágrimas y sonrió.- ¿Ves?
- ¿Por qué? ¿Por qué yo?
- Ya te lo dije: porque quiero. Porque otro no me valdría, porque sólo a ti te deseo.
- Pero... yo quiero vivir.
- ¿Por qué? ¿Qué tiene de fantástica tu vida que valga la pena vivirla?
Él se quedó en silencio, pensando.
- ¿Es por lo que te hice?
- Me aburres, ya te contesté que no es por eso.
- ¿No podrías darme otra oportunidad? Juro hacerlo bien esta vez, yo...
- ¡Oh, venga, cállate ya! Bueno, si tienes suerte, morirás instantáneamente, pero sino... agonizarás hasta que te desangres. No cuentes con que alguien venga a ayudarte. Sólo pienso emplear una bala, así que reza porque acierte.
Él lloraba de nuevo.
- Siempre he deseado verte en el suelo, en medio de un charco de tu propia sangre, ¿lo recuerdas? Eso significa que cuando te haya disparado te soltaré, pero no cuentes con tener fuerzas ni para evitar golpearte contra el suelo.
Se separó un poco de él. Lo observó: tenía los ojos cerrados y la cabeza inclinada hacia el suelo, sus hombros se sacudían por los sollozos. No se oía nada salvo el llanto. Intentó memorizarlo: él de rodillas, con fuertes contrastes de luces y sombras, la textura del jersey de lana, el brillo del pelo... Pero faltaba algo: algo que nunca más podría recuperar. Dejó la pistola en el suelo y se arrodilló junto a él. El joven la miró. Pero ella tenía los ojos cerrados. Lo abrazó y apoyó la cabeza en su hombro. Su pequeña nariz casi tocaba el cuello masculino. Aspiró su aroma, ese olor único mientras sentía su desbocado corazón latiendo bajo el grueso jersey de lana. Pasaron los segundos, los minutos y el corazón de él empezó a latir con más normalidad. No se atrevía a moverse ni a decir nada. Ella seguía en la misma postura, memorizando cada nota de ese exquisito aroma, mezcla de jabón, perfume, suavizante, pintura... de tantas cosas que sería imposible nombrarlas. Con los ojos cerrados, estaba lejos de aquel sótano, estaba con él en un jardín, bajo un precioso sol de verano, mientras con un brazo él la rodeaba y con la otra mano le acariciaba el pelo, diciéndole lo bonita que se veía. Entonces un sonido metálico la devolvió a aquel horroroso lugar. Abrió los ojos y bajó los brazos. Se separó de él y lo miró. Besó sus amados labios sin decir nada y se puso de pie. Volvió a tomar el arma y se giró hacia él.
-Muere, ángel.- disparó. Y acertó. Él quedó inclinado hacia delante, sostenido por las esposas. La sangre serpenteaba entre su pelo y goteaba en el suelo. Plic plic plic plic...

Abrió los ojos. La oscuridad la rodeaba. "Sólo fue una pesadilla, sólo fue una pesadilla.", se repitió.

26/8/08

Infidelidades: el porqué de su existencia

A todos nos ha pasado. De vez en cuando, algún conocido se encuentra en la situación de: mi pareja me ha sido infiel. Y claro, tú eres su confidente, ergo, te toca escuchar.
Si eres mujer, y la persona afectada también, la respuesta suele ser: es un capullo, te dije que no te convenía, olvídalo, olvídalo, olvídalo, olvídalo (blablabla)
Entonces es cuando tu amiga, entre lagrimones, pregunta: pero ¿por qué? ¿es que soy fea? ¿no le satisfago en la cama?
Respuesta típica A: pues porque es un cerdo y no sabe valorarte, te mereces algo mejor blablabla
Respuesta típica B: los hombres son así, lo llevan en el cromosoma Y, hazte lesbiana, ¿quieres que te acompañe a comprar una camisa de cuadros?
Respuesta típica C: los hombres son así, lo llevan en el cromosoma Y, acéptalo, ¿quieres que te acompañe a comprar un vibrador?

Después de la respuesta típica, empiezas a enumerar TODOS Y CADA UNO de los DEFECTOS del que POR SUPUESTO es su exnovio. Cosa que sólo servirá para que tu amiga llore más y, al final, en un arrebato feminista, jure no volver a confiar en un hombre.
Semanas (o días) después, seguramente volverá con él.
Y tú has gastado saliva, tiempo y el coste de un par de cafés (había que invitarla, que está feo...) para nada.

Como persona que no se opone demasiado a las infidelidades (bajo ciertas condiciones que no me apetece exponer ahora) creo que ha llegado el momento de que explique mi punto de vista:
No es lo mismo que tu novio (o novia, no vayamos a excluír también a los chicos) una noche salga con sus colegas y se enrolle con Fulanita, la amiga de la novia de Pepito, que se enrolle con:
a) Su amiguísima del alma
b) TU amiguísima del alma
c) Su compañera de trabajo/facultad/vecina con la que fantasea cuando se acuesta contigo (entiendes ahora por qué gemía un nombre que no era el tuyo ni el de su madre?)
d) Su exnovia/exlío

Y desde luego, tampoco es igual que lo haga frecuentemente, no digamos ya con la misma... o delante de tus narices.

Bueno, pero ¿por qué lo hizo? Es tan sencillo que dan ganas de reírse: porque quería. Así de sencillo.
Desde hace un tiempo, un amigo mío me viene repitiendo que lleva 3 años con su novia y que aunque la quiere con locura, quiere tirarse a otras. Me parece normal, es mucho tiempo con alguien (sobre todo teniendo en cuenta que no llega a los 25 años) y el cuerpo pide a gritos un sitio nuevo donde meterla. Llegados a este punto, están las dos formas de enfocarlo:
a) Te aguantas las ganas (esto luego queda recompensado cuando ves cuanto os quereis y lo bien que estais juntos... JAJAJAJA lo siento, es que no me lo creo...)
b) Le pones los cuernos

Esta segunda opción hay que verla de forma fría: hay quien acuerda que puede haber infidelidades, otros las aceptan siempre y cuando se informe de las mismas... Cada pareja es un mundo. Pero ¿qué pasa si tu pareja no te permite que le seas infiel y... se entera? Pues que la cagaste, eso pasa. Normalmente, te dejan; en caso contrario, no vuelven a confiar en ti. Siempre puedes alegar que está en tu código génetico, en el caso de los hombres, tienen que esforzarse por esparcir su simiente; en caso de las mujeres, tienen que encontrar el macho perfecto que les pueda dar hijos sanos y fuertes. Así que, ¿por qué os preocupais tanto? ¿Por qué no acordais que puede haber infidelidad carnal? Al fin y al cabo, la carne sólo es carne, si verdaderamente os quereis, no trascenderá.

Como le dice un buen amigo mío a su esposa: acuéstate con quien quieras, pero quiéreme a mi.

Otro día: Infidelidad a la inversa: cuando tus amigos son infieles.

25/8/08

shit

Esto ya no debería afectarme. Pero lo hace. Me molesta en grado sumo. Me deja en un estado entre deprimida y cabreada. Aunque hoy, unido a mi estado previo, me ha hundido en un sentimiento depresivo de soledad.
Podría echarte la culpa, por preguntar, pero eso es una gilipollez, así que no diré nada. La culpa, puestos a colgarle el sanbenito a alguien, es de quien me destrozó la vida durante todos esos meses.
En cuanto pueda, hoy mismo, si el resto del mundo se mueve a mi favor, me largo. No puedo quedarme aquí, no en este estado.

24/8/08

Capriccio

Caprichos, caprichos, caprichos... no sé porque la gente los tiene cruzados. A todo el mundo le parece genial que la gente tenga metas, objetivos... ¡pero un capricho! Y eso es, en mi opinión, una estupidez.

Ejemplo sencillo: Hace un par de meses me encapriché de "Nacido en un día azul". Hasta que lo conseguí, no dejé de dar la lata. El placer de tenerlo por fin en las manos y abrirlo ansiosamente para desentrañar su historia no podría disfrutarlo de no haberme encaprichado... Así de sencillo.
Me encapriché, lo conseguí, y ahora reposa felizmente en su estantería, donde mi siguiente capricho literario lo acompañará en breves.


¿Y acaso no nos hacen los caprichos la vida más amena y divertida? Conseguir algo fácilmente no se disfruta tanto como aquello que esperas, da igual que lo hayas deseado por una pedrada, lo que importa es que el deseo sigue ahí. Y cuando lo consigues es genial. Lo que no significa que tengas que desecharlo en cuanto lo tengas...

Mi último capricho (un capricho verdaderamente agradable) lo conseguí más rápido de lo que esperaba. Admito que me apetecía luchar un poco, pero no por eso la satisfacción fue menor... Y más que espero estrujar más a mi capricho... tengo que sacarle todo el jugo, las cosas hay que disfrutarlas. Porque si no disfrutas la vida, no vale la pena vivirla.



DESEO que pasen los días para volver a gozar de mi capricho XD







Y el naranja es un color cojonudo, el blanco es aburrido!

(disfrutando de Static-X...)

22/8/08

Dita von Teese


Estaba felizmente dándome una vuelta por la espaciosa red cuando me encontré con la página de Dita von Teese (http://www.dita.net/) y me ocurrió algo muy curioso: me entró hambre xD
Literalmente.


El caso es que esta mujercilla, que sin maquillar no es nada del otro mundo pero que tiene un cuerpazo dentro de su baja estatura, no tiene más mérito que el de saber desnudarse. En serio, bien vista no es guapa, personalmente, sus piernas no me convencen, no canta, no baila... simplemente se viste con plumas y lentejuelas para luego desnudarse y meterse en una copa enorme de champagne.

Cualquiera con poca vergüenza, un par de horas de entrenamiento y un buen cuerpo puede hacer lo mismo. Y apesar de todo ello, la han coronado como la reina del burlesque (algo que, por cierto, inventaron para ella).


No sé... tiene algunos aires de belle epoque que me encantan, pero que ya no vienen a cuento. Perdió el glamour del mismo.

Me pregunto si cuando baila desnuda con dos abanicos gigantes de plumas, le harán cosquillas y las plumas sueltas se le meterán donde no deben...


18/8/08

Pesadilla 1

Bueno, estas historias las publiqué hace mil... A ver si subiéndolas aquí me animo a seguir escribiendo.



Era etérea, casi transparente; era bella, brillaba levemente entre la cómoda oscuridad que me rodeaba. Flotaba treinta centímetros sobre la superficie del agua. La superficie era lisa, calmada, como un cristal bajo mis pies, pero en la profundidad parecía haber movimiento, vida.
Una gran paz me envolvía, el silencio lo llenaba todo. Entonces un par de brazos salieron silenciosamente del agua y me agarraron por un tobillo.
-Ven conmigo. Ven, te mostraré una belleza tal que no te arrepentirás.- la voz era dulce y suave como el terciopelo. Me dejé ir. Los brazos tiraron lentamente de mi hacia el agua. Su roce me pareció nuevo y fantástico. Cuando estaba sumergida miré hacia arriba, pero nada vi.
La voz me fue hablado de las diferentes cosas que veía bajo el mar, pues así dijo que se llamaba. Me señalaba cada detalle sin soltarme. A veces intentaba verle la cara, pero a la altura de los codos se empezaban a difuminar los brazos con la oscuridad. Dejé de intentarlo para maravillarme con todo lo que me rodeaba: los peces, las algas, el coral de colores, las brillantes conchas, las formas caprichosas de las rocas...
La voz me acariciaba con sus tonos deliciosos, deseaba ver los labios que tan bellamente pronunciaban para besarlos...Para mi ya no existía el mundo sobre el mar, ni la oscuridad o la soledad, para mí ya sólo existían el mar y la voz. La perfección del mar, con sus seres vivos de colores, con su forma de mover mi vestido y mi cabello. No quería volver al silencio de antes, quería que ese horrible silencio lo llenase la voz, que estuviese siempre a mi lado, siempre.
Ya estábamos llegando al fondo. La voz volvió a dirigirse a mi:
-¿Te gusta el mar?
-Sí, mucho.
-¿Querrías quedarte conmigo aquí? ¿Vivir siempre juntos y poder amarme?- las manos subieron y me abrazó las rodillas.
-Sí, sí, claro que quiero.
-Pues bien, mi joven esposa, vayamos a nuestro lecho conyugal; te mostraré el lugar donde estarás para siempre.
Me sentí inmensamente feliz, mi brillo aumentó mientras seguíamos descendiendo. La dicha máxima me desboradaba, amaba y era amada, viviría en un lugar bello y lleno de misterios.
-Hemos llegado, querida, observa tu aposento.- dijo con su tono más dulce.
Miré hacia abajo. El fondo del mar, que yo imaginaba lleno de perlas, joyas y nácar, estaba alfombrado por esqueletos de mujeres. Algunos cuerpos aun no se habían descompuesto y jirones de carne ondeaban en la corriente.
Entonces vi la cara de mi amado: un hombre bello más allá de toda descripción me observaba con sus cabellos verdes ondeando a su alrededor y tenía unos ojos profundamente verdes que me paralizaban.
-Y bien, mi amor, ¿consumamos nuestro matrimonio?- sonrió y creí desmayarme por lo fantástico de su rostro.
-¡No!- estaba aterrada e intenté nadar para alcanzar la superficie, pero él volvió a agarrarme del tobillo, esta vez sin delicadeza.
-¿A dónde vas, cariño? ¿No querrás huir de nuestra unión?
Yo pataleaba e intentaba liberarme, pero no podía, tiraba de mi con una fuerza superior a la que yo podría tener jamás. Entonces noté sus labios sobre mi piel. Me besó en el tobillo y mientras sus manos subían, sus besos también. Perdí las ganas de seguir forcejeando y me abandoné en sus brazos. Estaba terriblemente cansada, tal vez él no fuese malo, ¿por qué habría de serlo? Él no tenía la culpa de que estuviesen allí todos esos huesos... Me pesaban los párpados y pronto la inconsciencia me alcanzó. Tal vez mejor así, porque así no sentí cómo mi amor desgarraba mi piel para devorarme. Había caído presa del veneno de sus labios... Eso lo supe más tarde, cuando mi espíritu atrapado en una brillante concha vacía vio cómo hacía lo mismo, una y otra vez, con todas las jóvenes a las que llevó al fondo del mar... que acabaron siendo, como yo, un adorno más que mostrar a las demás presas de sus engaños.



En fin, estoy abierta a críticas... Una vez me dijeron que el final era predecible, pero bueno...

16/8/08

Peras y olmos

Ayer estaba cansada y enfadada.
Hoy estoy hecha puré y muy muy muy cabreada.

Manual para enfadar a Ladherna en 3 pasos:
1) Métete donde no te corresponde
Pasos 2 y 3 puedes utilizarlos para lo que quieras, ya me cabreé con el primero.

En serio, ¿qué problema tiene la gente con mantenerse donde le toca? Los peces se quedan en el agua, los leones en su territorio... Y no me gusta que traspasen ciertos límites.

Luego está la gente que te pide por favor que no te cabrees por eso o, mejor aun, que los aceptes con toda la alegría del mundo! Me lo piden a mi, pero nadie le pide peras al olmo. Los olmos no dan peras y yo no hago ciertas cosas. Como sumar 2 y 2, vamos...

¿Cómo no enfadarte? Dejadme, de verdad, dejadme donde estoy, como estoy, dejadme sola, así estoy bien...

I don't know where I'm going
But I sure know where I've been
Hanging on the promises
In songs of yesterday
An' I've made up my mind
I ain't wasting no more time
But here I go again
Here I go again
Tho' I keep searching for an answer I never seem to find what I'm looking for,
Oh Lord, I pray
You give me strength to carry on
Cos I know what it means
To walk along the lonely street of dreams

(Chorus:)
An' here I go again on my own
Goin' down the only road I've ever known
Like a drifter I was born to walk alone
An' I've made up my mind
I ain't wasting no more time

I'm just another heart in need of rescue
Waiting on love's sweet charity
An' I'm gonna hold on
For the rest of my days
Cause I know what it means
To walk along the lonely street of dreams

Chorus

An' here I go again
Here I go again (x4)

An' I've made up my mind
I ain't wasting no more time
An' here I go again on my own
Goin' down the only road I've ever known
Like a drifter I was born to walk alone
Cos I know what it means
To walk along the lonely street of dreams

Chorus