2/12/08

Un toque de Rouge: Promiscuidad

Bienvenidos a una nueva sección de mi blog: Un toque de Rouge. Vereis, como todos los que me leeis (menos un hadita que de vez en cuando se pasa sin dejar rastro) sois hombres, voy a intentar explicar aquí algunas cosas desde el punto de vista de una mujer. En fin, es una forma como cualquier otra de diferenciar cuando habla Ladherna, la mujer con alma de hombre, y LA TEMIBLE Ladherna, mujer 100% (oh, Dios, líbranos de su presencia)

Primer artículo de la serie (no sé porqué presiento que tendrá muy poco éxito xD) trata sobre promiscuidad... o no.

En algún momento de la vida de una mujer de nuestros tiempos, se plantea qué cojones va a hacer de su vida sentimental/sexual. Vale, sí, no es obligatorio que lo haga, pero en algún punto de tu adolescencia, ves lo que hay, ves a todas esas zorras que tienen un chocho como el arco del Triunfo a los 15 y a las tristes mojigatas que no han probado un beso y tienes que decidir qué quieres y qué no. Quieres un punto intermedio, a nadie le gusta que la llamen puta y hablen a sus espaldas sobre qué hizo y qué no (historias siempre exageradas, por supuesto) mientras que tampoco quieres (ni puedes) ahogar el rugido de las hormonas. Pero por desgracia te das cuenta de que no es posible el punto intermedio. NUNCA. No puedes hacer el uso que quieras de tu vida privada, porque siempre habrá alguien que lo criticará y se mofará de ti. Sólo que eso no lo sabes hasta mucho tiempo después.

¿Por qué? ¿Por qué no puedo hacer lo que quiera con MI vida sexual, eh? ¿Por qué a mi se me tacha de zorra cuando me sobran dedos para contar con cuantos he estado?

Dejemos esa frustración del escarnio a un lado y pasemos a otra peor: nadie quiere salir contigo. Es un hecho. Cuando el título de promíscua (zorra/puta/warra/etc) pende sobre tu cabeza, nadie te quiere. Oh, sí, vale, para follarte sí, pero para nada más. De echo tengo ahí a mi querida hermana para recordármelo siempre "sabes que en ese grupo (metaleros coruñeses) no vas a conseguir nunca novio, verdad?" Sí, maldita zorra, lo sé, ya puedes callarte y dejar de joderme viva. No es la única que me lo ha dicho. El último sábado que fui andando hasta el centro, un buen hombrecillo me dijo que claro, que me quedaría soltera for ever and ever. Porque a las zorras te las tiras, pero no las quieres.

Agh, esto me recuerda a la tía más chunga que conocí en mi vida, a la que le hice el favor de arrejuntarla con el amooor de su vida. Y hace un tiempo, me llamó para ver qué era de mi vida (he de añadir que no me cae muy bien). Me pregunta qué tal me va (bien, bien) y si tengo novio (no, no tengo novio). Ya el tonillo de la pregunta que había molestado. Pero cuando me contesta "ya... claro..." como si dijese "normal, eres tan fea que nadie quiere salir contigo" estuve a punto de perder los papeles y ponerme a gritarle por teléfono. Pero en vez de eso me controlé y solté un "no tengo novio porque no quiero, estoy bien así" que, aun por encima, sonó poco convincente. Vaya por Dios.
¿Pero sabeis qué es lo mejor de todo (ahora podeis odiarme por mala persona)? Que esa chavala, que era casta y pura, inocente como una niña pequeña, no sólo perdió la virginidad mucho antes que yo (alaaaa) sino que, teniendo mi edad, acaba de quedarse embarazada... adrede. Sí, señores, adrede. Curioso, ¿no? Las que parecen mejores luego son las peores.

Un par de anécdotas:
Allá por los albores de mi vida sexual (juas juas, más bien sensual), tenía 16 años y bajaba por Sada (que no a Baroke) con unos amigos. Una amiga estaba liada con un chico mayor por el que se le iba el alma. Él consiguió meterla en el baño. Al minuto ella se apartó y dijo que se iba "porque era decente". Lo mismo que yo hubiese dicho. ¿Os lo imaginais hoy en día? ¿Que hoy diga yo eso? ¿O que una niña de 16 años lo diga?
Otra:
Tenía 16 años y novio de 21. Creí que me desmayaba de los nervios la primera vez que le metí mano. Me puse mala de la histeria. No pude soportar más de 5minutos a solas con él. La vez que me dijo que se quería acostar conmigo, me quedé helada. Al llegar a casa me senté en el suelo y me eché a llorar con desesperación casi en un ataque de ansiedad.

Así pues, ¿qué hacer? O tienes novio de toda la vida y le eres fiel (chica normal y formal), o no te papas nada (frígida) o te arriesgas a hacer lo que quieres, siguiendo los principios de tu libertad individual, disfrutando de una vida sexual plena, como tú la quieres, sin hacer daño a nadie y aceptas qué te considerarán.
Nunca es tarde para dejar de ser considerada una frígida, pero jamás te quitarás la fama de zorra. Así que por mi parte, no tengo nada que hacer. Que haga lo que quiero cuando estoy soltera no significa que fuese a hacerlo si me emparejase, pero nadie quiere creerlo. Y a nadie se le pasa por la cabeza que una zorra pueda tener sentimientos. No quieren saberlo. Es mucho más fácil pensar que es una puta gratuita por una noche, ¿verdad?

¿Que si me arrepiento? ... No. Definitivamente no. Sé que no hago nada malo, tengo la conciencia en paz. Siempre hice lo que quise cuando quise, estando segura de que quería hacerlo. Si la sociedad está tan ciega y es tan injusta, no corresponde a mi arrepentirme.

4 comentarios:

Pablo Rodríguez y Giménez de Tesada dijo...

Te he encadenado en mi blog. Lo siento. ahora tienes que publicar tu propio infit!
un beso!

Lanselor dijo...

Es, sobre todo una entrada curiosa.

Yo creo que la desgracia del "putón" es ser mujer. Los tios lo hacemos y se nos aplaude. Si puedes llenar una carilla de una libreta pequeño con nombres de tias, eres el macho alfa.

Pero las tias lo teneis jodido. Por que se os llama de todo. Yo, normalmente, pienso que la mujer debe follar tanto o más que el hombre, hasta que esa tia es la que me gusta xDD en ese caso es una zorra.

No obstante, creo que el problema es que al ser mujer y hacer lo que quieres, se suele sobre entender como "chica facil". Y a la gente le gustan un poco los retos, si es facil parece que no mola tanto.

Encontrarás novio metalero, puede que no esté tan bueno como yo (H)! (momento egocentrico, sabes de sobra lo que opino de mi xD) la cuestión es que te "rayas" esperando ese novio.

Suerte en tu busqueda.

Edward Amado dijo...

Querida no me asombra el comentario, creo que alguna vez traté el tema por encima contigo. Pero la cuestión es que ha sido así desde tiempos inmemoriales y no creo que sea facil que cambie... (Recuerdo cuándo estuvieron toda una temporada llamando meretriz en los salones a la Condesa de Moncharman por haber enseñado un tobillo a un criado... ¡y no me sorprende! Menuda fresca tratando de calentar al servicio...)

Martiña dijo...

Y yo que sigo creyendo en el romanticismo y esas cosas que no hacen más que llevarme por la calle de la amargura (y perdóname el dramatismo), sigo sola y harta del mundo. Y lo que jode que te pregunten con ese tonillo peliculero y prepotente, ¿Y tú qué, (YA) tienes novio?. Y lo único que te apetece contestar es: ¿Y a ti qué coño te importa mi vida privada, o es que el tuyo no te hace ni caso y por eso buscas las "desgracias" ajenas para sentirte mejor?

A veces odio la sociedad, y me dan ganas de irme a vivir a una cueva donde mis únicos vecinos sean los bichos de la naturaleza. En fin. Promiscuidad, gran entrada que describe perfectamente la lucha interna de mi adolescencia.

Por cierto, llegué aquí por casualidad, y me parece que me voy a pasar más veces, si no te importa; me parece un blog muy interesante.

Oh, y ese tipo de preguntas me recuerdan a las típicas de las señoras mayores de pueblo (o por lo menos en el que yo vivo). Un día una, que es bajita y regordeta, me dice: ¡Ay, pero engordaste! Y yo pensando: Y tú no creciste, hija de...

En fin, perdona el arrebato de indignación.

Un saludo.