3/12/08

¿Por qué no puedo olvidar?

O es gilipollas, o es una hija de puta que disfruta haciéndome daño.

"¿A que no sabes a quién me tiré hace unos días?" No, claro que no, ¿por qué iba a conocer tu vida sexual? Evidentemente, ante mi negativa, no se calla. Y dice su nombre. Me hago la ingénua, como si pensase que habla de otro. Seguidamente añade otro nombre. Mi mente no lo procesa. Incluso cuando pronuncia "trío" mi cerebro se niega a escucharlo. Pero no puedo ignorarlo más de un minuto. Pregunto si he oído bien. Con una sonrisa enorme, asiente.

... Creo que me estoy mareando. Necesito un trago urgentemente. Si en vez de la calle, esto fuese un bar, ya estaría bebiéndome una botella de lo que fuese a pelo. Pero no lo es.
Tengo que escuchar cosas que no quiero oír. Le digo que se calle, me tapo las orejas, pero considerando que bromeo, sigue. Luego vienen los alagos. El "no sabes lo bien que me lo pasé", el "es que ya por separado son unas fieras, imagina juntos..."
Y cuanto más hablaba, yo más me moría. Entonces apareció mi excusa para huír y lo hice.

¿Es que se siente mejor repasándome por las narices cuantas veces lo ha tenido entre las piernas? ¿Siente un sádico placer al decirme lo bien que se lo pasó? ¿Lo que ella pudo darle y yo... no?

Me duele la cabeza. Me duele muchísimo. Y los recuerdos que brotan.
Nunca debí haberlo querido. ¿Pero cómo evitarlo, si era imposible?
No quiero verlos juntos jamás. No quiero verlo en brazos de ella. No pienso volver a hablar con ella en mucho, mucho tiempo. No puedo dejar que me de dos besos esa boca que probó lo que debería ser mío.
No sé si ahora lo desprecio más. Pero sí que ahora lo odio un poco. Sé que me dolió oírlo. Me dolió verla y pensar: soy peor que ella. Tal pensamiento está cerca de arrancarme lágrimas, pero no lo consigue. No se merecen algo tan preciado.

Es un malnacido. No por haberse acostado con ella, que es muy libre de hacerlo, sino por otros agravantes. Pero claro, si no fuese así, no tendría sentido cómo perdí la cabeza por él, ¿verdad?

A tu lado no soy sino
un mero ser horrible de sombra
niña fea y patética,
triste elfillo
que soñó con abrazar el Sol
sin temer sus rayos
ni el abrasador calor.

Mierda. Ni siquiera recuerdo mis propios poemas. Ya subiré el fragmento que quiero cuando esté en casa.

No son celos. Ya ni duele, las bofetadas se sobrellevan fácilmente.

1 comentario:

Lanselor dijo...

No necesariamente tienes que ser peor que ella. Solo dos clases de tias hacen trios, las putas o las viciosas.

No tengo nada en contra de ninguna de las dos(aún), pero me decando por que es de las primeras.

No te rayes, no merece la pena. Ya nó.