24/11/08

Saber estar y saber vestir

Estaba por titular esto, siguiendo en la línea de Edward, Mis Españoles Alegatos, pero luego me di cuenta de que como española, tendría tanto que alegar, que no acabaría jamás y me puede la pereza. Así pues, me dedicaré al tema en cuestión.

Allá por mi infancia, acostumbraba a jugar con la hija de unos amigos de mis padres. No por gusto, sino porque venían a casa y no podía echarla a patadas de mi cuarto... El caso es que pasó el tiempo y dejé de verla (gracias a Dios) hasta que muuuchos años después me la encontré en la sala de espera del médico. Creí que me moría de la vergüenza ajena. Se había tranformado en una choni, hablaba de sus gilipolleces a gritos... dirigiéndose a mi, claro. Montó un lindo espectáculo.
El caso es que por unos años no supe de ella. Hasta que un día bajo de noche y me la encuentro en el Sham. "¡Anda! ¿Y tú por aquí?" La choni seguía siéndolo, pero había adelgazado, habíanse bajado sus humos de buh-neno-no-me-mires-que-muevo-peña-de-Katanga y no parecía dispuesta a molestarme demasiado.
Durante una temporada la vi y le seguí la pista. Me contó su vida amorosa del derecho y del revés (no retuve nada) y mis colegas me contaron lo poco que sabían de ella. Nada bueno, por cierto.

Pero el tema que me ocupa hoy no son sus malos modales o que sea una... ingrata con quienes la quieren. Sino su indumentaria. Increíble, conociendo a su madre, creer que le dejase salir así de casa. Recuerdo una noche en especial que me la encontré sentada en un portal, con minifalda, sin medias y con un tanga. La camiseta escotadísima (se le veía medio sujetador y no exagero). Y con las piernas abiertas. Sin cortarse un pelo, como quien está en el ginecólogo. Se le veía hasta la garganta. Y por supuesto, el imprescindible maromo a su lado sobándola. (Ah... los estragos del alcohol)

Volvió a desaparecer y nos libramos de la presencia de kinis.
Regresó a mi vida como un boomerang que te da en toda la boca cuando nos encontramos en la boda de su hermana.
Oh, Dios, os juro que el pánico que sentí al ver su vestido me superó. Sí, todos sabeis que no soy la tía más discreta del mundo vistiendo, que tengo putifaldas, corsets y camisetas transparentes. Pero cuando hay que estar, estoy. Como Dios manda. A los entierros de negro. A las bodas ni de rojo ni de blanco. Hombros tapados en la iglesia, etc.
¿Sabeis esos vestidos que estuvieron tan de moda hace poco que acababan en colgajos irregulares, como si estuviesen rotos? Pues eso llevaba la moza. De color rojo, además. Y abierto por la espalda. Y de tiras. Y abierto por delante, enseñando ombligo (y el piercing, claro). Y MUY escotado. Y sólo llegaba a medio muslo. Y le marcaba bragas, medias, chichas y sujetador. Horrible, en serio, horrible. Que fuese yo (lo siento, pero es cierto) más elegante que la hermana de la novia es vergonzoso. Además sólo se cubría a medias con un chal cutre negro y unos zapatos horrorosos de color negro también.
Eso es lo que se llama aprovechar. Este vestido taaaan mono que hace mil que no uso, los únicos tacones de no-prostituta que tengo y... un chal de los chinos para conjuntar con los zapatos.

Con 50 euros conseguía yo un vestido y un chal perfectamente aceptables para una boda, así que la falta de capital no es excusa.
A ver, ¿realmente es TAN difícil? ¿Qué le cuesta a la gente (mujeres sobre todo, los hombres siempre pueden agarrarse al traje) de hoy en día vestir como es debido? Agh, esto me recuerda otra boda. En Austria. Pueblo pequeñito. Lo primero que veo: una tía embutida en un vestido rojo pasión que le marca todas las lorzas, algo abierto por la espalda y que deja ver un sujetador... blanco. Luego, una señora de vestido corto y sin depilar (pedazo pelos, en serio). Otro, un tío que quería ser mi acompañante (ja! no sabía hablar alemán, pero huí que daba gusto verme) con TENIS y una mezcla de trajes que daba espanto. Es que no pegaban ni para atrás.

Tsk tsk... que sea yo precisamente quien se queje de esto indica que algo no funciona bien en este mundo.

Y ya que estamos: ¿repito modelito Audrey Hepburn o me busco algo estilo Gilda (hum... me quedé con las ganas de un vestido rojo) para fin de año?

2 comentarios:

Lanselor dijo...

Curioso. Bueno ya sabes que la mitad de la gente es una zorra. La otra mitad no se sabe muy bien xDD.

Apliquese a los hombres.

Seria excitante verte con un modelito rojo.

Edward Amado dijo...

Delicioso Alba, espero que esta tónica se reptia en este blog porque escucharte criticar de moda es divertidísimo. Si a eso añadimos que escucharte criticar mujeres, con tu habitual misoginia, siempre me ha resultado divertido!

El pasado fin de año estabas arrebatadora. Pero el cambio al rojo sería interesante.