10/10/08

Noche, día, amor y (¿o?) sexo desesperados

¿Cómo? ¿Cómo te atreves? ¿POR QUÉ? ¿Por qué a ella? ¿No te llega con joderme a mi?
Vale, me da igual morirme de desesperación viendo mi vida, me da igual pudrirme entre la mierda, pero sólo si ELLA puede salvarse. Me da igual que se suba sobre mis hombros mientras me ahogo, no me importa nada, absolutamente nada, si ella sale indemne.

Mientras la veía nerviosa, al borde de una línea que esperaba que no pasase, sólo podía sentirme impotente, pensar en el estilo caótico y retorcido al tiempo que genial, de Bukowski, en el jazz desgarrador y furioso. En que aplastaría mil cabezas si ello sirviese de algo. Quiero hacer algo, necesito hacer algo por ayudarte, nena. Lo necesito porque necesito saber que estás bien, que no volverán a hacerte daño, lo necesito como necesito beber. La soma no sería suficiente para calmarme sabiendo que estás mal. Menos aun un río de tinto. Ni la mejor droga podría apartar mi mano de la tuya. Tu mano nerviosa, rompiendo el cartón, los dedos finos, huesudos, destrozando sistemáticamente al tiempo que creaban algo, la mirada lejos de lo que hacías, en un mundo en el que jamás podré alcanzarte. Y yo sentía cada grieta en tus ojos, cuando me miraste, sintiendo sobre ti mi mirada, sólo pude sonreir a modo de disculpa por no poder hacer algo, por no poder ayudar, por no saber qué decir.



Desesperación,
putrefacción,
una cama caliente y húmeda
sábanas revueltas
mentes perdidas,
motas blancas frente a mis ojos.
Alargo la mano buscando
esa botella verde;
se hace añicos contra el suelo
vacía
casi tanto como yo.
Perros del anochecer
sus fauces muerden mis sienes
con el cuchillo
del alba.
Huyo de ellos
fuera de la cama.
Voy dejando
un rastro rojo
con estrellas verdes y brillan
tanto
que sólo sueño con alcanzarlas.

Martillos de oscuridad.

Ella se fue.
Su perfume sigue en el aire.
Puedo oler su piel
de pecado maldito
en esa manzana mordida.

Vomito,
me vacío en un acto
de bajeza
rodeada de suciedad
negrura en las esquinas
polvo
suelos pegajosos.

Queda media botella
de vino rancio.
Un trofeo
para sobrevivir otra noche.


(máxima pajada mental este... poema; podeis ponerlo de vuelta y media sin remordimientos xD)

6 comentarios:

Pablo Rodríguez y Giménez de Tesada dijo...

jajajja
eso de la "virgen" blanca sodomita que agarra la mano de la otra iluminada... que quieres que te diga, pero me suena muy a bollacon, y usted disimule, pero las saficas hace tiempo que pasaron de moda, como ese modernismo/ surrealismo morboso mezcla de "Bukoski" y Rimbaud con fondo instrumental de mecano;
"Dos mujeres que se daaan la maaano..."
xDDD
por lo demas, muy entretenido y bien escrito. tu estilo se mejora a cada momento.

Ladherna dijo...

El safismo NUNCA pasa de moda, querido. Claro que ahora lo han teñido de vulgaridad, esas camisas a cuadros... tsk tsk
¿Dónde le ve el toque Rimbaud? Era lo último que me esperaba! xD
Que por cierto, texto y poema no están relacionados, aunque supongo que debería haberlo especificado.

Edward Amado, squire dijo...

Creo que la escasa relación entre texto y poema era algo que todos sabíamos, o que, al menos, deseabamos con fervor secretamente.

Por el resto... el poema es tan delicado comom la paloma aplastada que me encontré el otro día en la calle mientras paseaba...uuummm...una delicatessen para los sentidos.

En cuanto al texto, no deja de preocuparme querida, espero ser convenientemente informado si es que trata d elo que creo que trata.

Ladherna dijo...

Oh, no querido, no se trata de quien crees que se trata, no te preocupes, si lo fuese, te avisaría, por supuesto! :)

Edward Amado, squire dijo...

Tranquilizado me has.

Pablo Rodríguez y Giménez de Tesada dijo...

yas me barunto yo cuals era el temor de lord edward...menos mal que no asi..jajaj!