9/10/08

Bye, Happiness, goodbye...

Por fin he aterrizado. He puesto los pies en la tierra. He sentido cómo se introducían en mi carne clavos ardientes y he aguantado la respiración antes de sumergirme de nuevo en la realidad heladora.
Tengo el móvil apagado y no pienso encenderlo en todo el día. Puede que mañana tampoco, ni pasado ni en un par de días. No quiero saber de nadie. Voy a darme unos días de estar conmigo misma. Volveré a esos tés y cafés con un portaminas por único compañero y muchos folios que llenar con letra rápida y pequeña, rascando hasta el último sentimiento para describirlo y plasmarlo en papel para deshacerme un poco del dolor. Sé que he hecho muchas cosas mal en mi vida, ¿pero no merezco un respiro?

Ya no sé cómo plantearme las cosas. No sé si quiero volver a hace dos meses. Estando en la ducha, pude distinguir las notas de No Sex y recordé a la persona a quien le dediqué la canción. ¿Quería volver a eso? ¿Quería volver a ese... animalismo? Volver a esa rutina de mierda de los findes, de salir para ellos, de las sesiones de sexo rápido, loco, perdido, de volver aun tambaleante a casa, desnudarte delante del espejo haciendo un recuento de daños: un corte aquí, un arañazo que se puede tapar... un chupón en el lugar más visible... mierda, va a haber bronca con mamá. Levantarte al día siguiente y que todo sea igual, que la noche anterior fuese sólo un estúpido paréntesis que no te llena, que sólo desahoga un poco el dolor ardiente del pecho.
Pero te sigues dejando arrastrar porque no hay otro alivio más que ese. Porque sino acabarías moviéndote como un zombie, con una mirada deprimida, respondiendo con gruñidos y la voz tomada.


Y, ¡maldita sea! ¡No quiero volver a eso! ¿Sorprendidos? Seguro que alguno sí, claro, es raro oír a una... promíscua decir estas cosas. Pero es lo que hay. Estoy harta de ser la follamiga, la sustituta, el lío esporádico, la tía enrollada que llevarte a la cama y que luego te aguanta la llorera; el típico gilipollas que aun antes de levantarse, te dice "tenemos que aclarar esto"; las excusas malas, los sms contradictorios, el capullo que aparece después de un año... y que vuelve a desaparecer sin avisar...


Sigue doliendo tanto... sigue doliendo tanto recordar, leer esas palabras, no poder evitar mirar atrás... y duele tanto mirar adelante. Ya sólo me veo capaz de humillarme, de bajar la vista al suelo, de dejar que hagan lo que les de la gana. No quiero cuidar de nadie. Llevo (casi) 20 años haciéndolo. Cuando estais mal, me llamais. Y lo agradezco, me encanta ayudaros, pero esta vez ya tengo suficiente. Si repartiese toda la mierda que hay en mi vida, podría deprimir a al menos 10 personas. Grosso modo. Y con tantas putadas que sobrellevar, no puedo ocuparme de vosotros. Tampoco quiero que os preocupeis por mi. Menos aun que me compadezcais. Eso es lo que más asco me da.

Mira, casi mejor estar castigada. Me quedo sin PC, vale, es una putada, pero no salir este finde va a ser muy sano.

Si a alguien se le ocurre alguna opción que no implique drogas, que lo diga.

6 comentarios:

Ariadne dijo...

Siento que te encuentres tan triste, no dedique ni un solo momento de tu vida a quien realmente no lo merezca.

Piensa en ti, no dejes que nadie te utilize, en todo caso, utilizales tú a ellos, no merecen otra cosa.

La gente que nos quiere, al nivel que sea, conocidos, amigos, novios..., no nos utiliza con fines egoistas.

Si te rodeas de gente así, se tú también egoista, al menos un poco.

Abrazos sinceros, Ariadne

Ariadne dijo...

No tengo blog, ni ganas de tenerlo, pero siempre leo el tuyo. Me encantaria un día saber que interiormente estás bien y feliz.

Abrazos sinceros Ariadne

Pablo Rodríguez y Giménez de Tesada dijo...

Huir de la sociedad no es la solucion, alba. no me va a quedar mas remedio que ir hasta tu casa a buscarte y traerte por los pelos al calido macondo. ¿Y sabes el frio que hace en tu zona? ¡no quiero ni pensar que pueda acatarrarme por un capricho hermitaño tuyo?
los demas, los que nos vanagloriamnos de quererte -aunque solo sea un poquito- no tenemos porque vernos privados violentamente de tu alegre compañia, de tu dulce y ritmica conversacion acompasada por el café y el ballet social y desde luego, tus mordaces provocaciones que son toda una inspiracion.
no crees que es entonces, un poco injusto deprimirse y rehuirnos?
creo que voy a imitar tus lamentos y voya iniciar una huelga de hambre a modo de protesta por tu tristeza. si, huekga de hambre, has oido bien.
quizas asi comprendas que en realidad si tienes personas a tu lado que te aprecian y por las que merece la pena seguir adelante.
yo, mientras, desfallecere de inanicion, pero me acordare de ti, de edu, de pablo y de bri y seguire adelante, hasta que salgas de tu madriguera, Alice.

Edward Amado, squire dijo...

¿una solución que no sean las drogas? Evidente: un bonito conjunto, la música de los reales fuegos artifiaciales de Haendel, una taza de té (para la ocasión me atrevería a recomendar un fuerte Assam con un poco de azucar moreno), un par de pastas (short bread? es que el té solo puede sentar muy agresivo)y un buen y absorvente libro (te recomendaría algo de Agatha Christie, aunque sea releido, Los Doce Trabajos de Hércules) y, de querer hacer la cosa más reconofortante -si cabe-, una copa de oporto o de jerez (diriamos, por ejemplo, un Sibarita de bodegas Domecq).

Necesita alguien algo más??? Si, tabaco, y para una Señorita elegante como para la que escribo, recomiendo Davidoff, Selección Número 11.

Querida amiga espero que sigas mis más que sabios consejos y pases una buena tarde.

Saturday Afternoon Feber!!

Edward Amado, squire dijo...

Post Escriptum: Pablo, rey, lo de llamarme "Edu", no es que me importe, que me importa -aunque me reprimiría de ser necesario-, pero, es que no estoy acostumbrado...

En su día tuviste la oportunidad de escoger una forma de llamarme y escogiste Eduardo, serías tán amable de acarrear con las consecuencias??? Gracias, jejejejejejej

Ladherna dijo...

Pablo una huelga de hambre? JA, eso no se lo cree nadie.
Para empezar, sí salgo de casa: tengo que ir a clase, ¿sabeis? Y además, esta misma misma mañana he faltado a clase para ir a tomarme una caña con un amigo. No quiero decir que vaya a encerrarme. Lo que digo es que si no me hace salir, no voy a hacerlo. Es mi decisión. Ahora necesito pensar y estar acompañada no es la mejor forma de hacerlo. Dejad de preocuparos por mi.